Luis Echávarri, director de la Agencia de Energía Nuclear de la OCDE, ha puesto de manifiesto la escasez de recursos humanos (físicos, ingenieros) y empresariales especializados para cubrir la fuerte demanda del sector energético.

El joven
Thomas Alva Edison experimentando en su laboratorio. Años más tarde revolucionaría el mundo con el desarrollo de la bombilla de filamento.
El sector energético europeo, en especial el nuclear, sufre una escasez de especialistas debido al bajo interés de los jóvenes por cursar estudios en las disciplinas tecnológicas. La situación no es irreversible, pero sí lo suficientemente seria como para que requiera especial atención. Un estudio reciente realizado por la compañía de tecnologías
energéticas
Doosan Babcock en el Reino Unido concluye que el 87% de los
500 expertos consultados que "el país se enfrenta un grave déficit de
especialistas y que ésto tendrá repercusiones en la puesta en práctica del reciente
libro blanco sobre energía del Reino Unido".
Tal vez la preocupación por el cambio climático y el medio ambiente puedan devolver a los jóvenes el interés por las tecnologías energéticas. Eso y la clara tendencia alcista del sector energético (renovables, nuclear), que ya ha comenzado a tener un impacto positivo en el mercado laboral. Las soluciones a los trascendentales retos a los que se enfrenta la
humanidad dependen del talento, ingenio y preparación de los actuales jóvenes. Es el momento de plantearse estudiar una carrera de ciencias con proyección en el sector; a los físicos, químicos e ingenieros industriales se les abre un futuro prometedor.