Daniel Cano-Ott
La Escala
Internacional de Sucesos Nucleares (International Nuclear Event Scale - INES) permite catalogar de una manera coherente y homogénea cualquier incidente y accidente que ocurra en alguna instalación
nuclear. Fue elaborada por un grupo internacional de expertos convocados por el Organismo Internacional para la Energía Atómica
OIEA y la Agencia para
la Energía Nuclear
AEN. La escala permite comunicar con rapidez y coherencia al público el significado que tienen
para la seguridad los sucesos que se producen en las instalaciones nucleares.
Nivel 7. Accidente grave.
Liberación fuera del emplazamiento: LIBERACIÓN GRAVE. Efectos múltiples para la salud y el medio ambiente.
El accidente de
Chernobyl (Ucrania, 1986) está clasificado como accidente de nivel 7. Han existido accidentes no nucleares de magnitud similar o mayor como el accidente de
Bhopal, en el que murieron decenas de miles de de personas por envenenamiento con metil isocianato.
Nivel 6. Accidente importante.
Liberación fuera del emplazamiento: LIBERACIÓN SIGNIFICATIVA. Posibilidad de que se requiera la aplicación plena de las contramedidas previstas
Nivel 5. Accidente con riesgo fuera del emplazamiento.
Liberación fuera del emplazamiento: LIBERACIÓN LIMITADA. Posibilidad de que se requiera la aplicación parcial de las contramedidas previstas.
Impacto en el emplazamiento: Daños graves en el núcleo del reactor/barreras radiológicas.
Accidente de la
isla de las tres millas. Aunque suene paradójico, un claro ejemplo del buen funcionamiento de las medidas de contención de los reactores occidentales.
Nivel 4. Accidente sin riesgo significativo fuera del emplazamiento.
Liberación fuera del emplazamiento: LIBERACIÓN PEQUEÑA. Exposición del público del orden de los límites prescriptos.
Impacto en el emplazamiento: Daños significativos en el núcleo del reactor/barreras radiológicas/exposición fatal de un trabajador.
Nivel 3. Incidente importante.
Liberación fuera del emplazamiento: LIBERACIÓN MUY PEQUEÑA. Exposición del público a una pequeña fracción de los límites prescriptos.
Impacto en el emplazamiento: Difusión importante de la contaminación/efectos agudos para la salud de un trabajador.
Degradación de la defensa en profundidad: Casi accidente - desaparición total de las barreras de seguridad.
Nivel 2. Incidente.
Impacto en el emplazamiento: Difusión significativa de la contaminación/sobreexposición de un trabajador.
Degradación de la defensa en profundidad: Incidentes con fallos de las disposiciones de seguridad.
Nivel 1. Anomalía.
Degradación de la defensa en profundidad: Anomalía que rebasa el régimen de explotación autorizado.
Nivel 0. Suceso debajo de la escala.
Desviación SIN SIGNIFICACIÓN PARA LA SEGURIDAD.
Las incidencias ocurridas en España (fuente, Consejo de Seguridad Nuclear) han sido pocas y de muy bajo nivel. Desde que se catalogan de acuerdo a la escala INES, los sucesos en
las instalaciones nucleares españolas clasificados por encima del nivel 0 han
sido 27, de éstos, a excepción del que ocurrió en Trillo el 31 de enero de 1992 -clasificado con nivel
2-, el resto han sido clasificados con nivel 1.
En España la INES se puso en marcha el 1 de octubre de 1990. Por tanto, no estaba en vigor cuando
ocurrió el accidente en la central nuclear de
Vandellós I de 1989. De haberlo estado, el accidente se habría catalogado con un
nivel 3: aunque no hubo liberación externa de radiactividad ni se produjo
daño alguno en el núcleo del reactor ni contaminación en el emplazamiento, los
daños en los sistemas de seguridad degradaron significativamente la defensa
en profundidad. El incidente tuvo lugar cuando la rotura de un cojín en el eje de la
turbina provocó una explosión y un posterior incendio que produjo
importantes daños en el sistema de seguridad de la central. A las 21,39 horas del día 19 de Octubre
de 1989 se inició el incendio en la sala de turbinas de la central nuclear de Vandellós
I que indirectamente produjo una importante inundación
en la cava del reactor. El accidente no fue de origen nuclear, como se ha manifestado reiteradamente en muchos artículos de prensa. Los graves daños causados por el incendio y la fuerte presión mediática obligaron al gobierno a cerrar la planta. Después de cinco años de trabajos, la central
nuclear Vandellós I ya está totalmente desmantelada y entrará en breve
en fase de latencia.
El coste total ha sido 94 millones de euros, una desviación de tan sólo
un 4 por ciento sobre el coste previsto inicialmente, que ascendía a
poco más de 90 millones de euros y han intervenido alrededor de 2.700
personas.