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martes, 22 de mayo de 2007

Daniel Cano-Ott

Me comenta Manuel Fernández Ordóñez, buen amigo y redactor de esta bitácora, que el diario El País publica (es gratuito pero uno debe estar registrado) en su editorial del martes 22 de Mayo de 2007 la siguiente frase: "La energía nuclear es hoy imprescindible, ya que produce un 20% de la electricidad que consume España."  

Insertada de tapadillo en una suave crítica a los incidentes (que no accidentes y además sin riesgo alguno para la población, como concluye el Consejo de Seguridad Nuclear) de la centrales nucleares de Ascó I y II y Vandellós II, no se le puede escapar a nadie que sepa y quiera leer. Es notorio que un medio tan hostil hacia la energía nuclear empiece a suavizar sus posturas. Varios medios y bitácoras se hacen eco del perceptible cambio de actitud. Entre ellos, la bitácora Crisis Energética anuncia la misma noticia y hace una valoración similar: un apoyo velado pero claro.

La necesidad obliga, oiga, porque España se enfrentará en breve a unos pagos exorbitantes por derechos de emisión de CO2 si el gobierno no hace algo al respecto. Adivinen de qué bolsillos van a salir los dineros si eso sucede. La razón también acaba imponiéndose; la comisión europea ya lo ha dejado muy claro en sus informes, dando apoyo a las renovables pero aseverando al mismo tiempo que Europa no puede prescindir de la energía nuclear. Más claro imposible.

Parece que el día de ayer (lunes 21 de Mayo de 2007) también fue activo en periodismo nuclear. Manuel Lamas mencionaba en el diario Expansión la inminente reapertura del debate nuclear en Alemania, "con el objetivo de garantizar el suministro energético a largo plazo y combatir, de un modo más eficaz, los efectos del denominado cambio climático". Por otro lado, el diario ABC publicaba un artículo de opinión de Juan Pedro Quiñonero titulado "Ecología Nuclear"; un análisis sobre la postura oficial francesa favorable (e independiente del partido en el poder) hacia la energía nuclear.

Los indicadores no pueden ser más evidentes. Mientras otros países plantean el debate o ya han renovado su sí a la energía nuclear (Francia, Suiza, Finlandia, Rusia, EEUU, China, India...), aquí estamos en la fase de un tímido "El País" pronunciándose casi subliminalmente. La pregunta del millón es la de si España será esta vez capaz de reaccionar lo suficientemente deprisa como para evitar un hecho tan ibérico como su expresión: "que nos pille el toro", otrora científico e industrial, y ahora además energético.

Todos tenemos ganas de tostarnos un poquito y calentar nuestros huesos tras el frío invierno, pero como el verano sea caluroso y no sople el viento, agarren los machos de sus flamantes aparatos de aire acondicionado con tecnología inverter. Yo ya me veo a lomos de un flaco jamelgo, abanico en ristre, enfrentado a los gigantescos e inmóviles aerogeneradores de un parque eólico suspirando ¡por los vientos de cambio! Que imagen tan quijotesca, ¿no les parece?

12:27 | gestionado por Daniel Cano, Manuel Fernández y José Luis Pérez | Enviar comentario (15)