Daniel Cano-Ott
Niño massai (Tanzania) afectado por la enefermedad del sueño o tripanosomiasis africana. (Foto: D. Cano-Ott)La
agencia internacional de la energía atómica (AIEA o IAEA en inglés) fue fundada en 1957 como la organización de "átomos para la paz" en el seno de las
naciones unidas. La agencia, en colaboración con sus estados miembros y otros socios, promueve el uso de tecnologías nucleares pacíficas y seguras a nivel mundial. Su importante papel hizo que el comité Nobel noruego le otorgara el
premio Nobel de la Paz en el año 2005, junto a su director
Mohamed ElBaradei.
La AIEA tiene innumerables programas de desarrollo en diferentes materias y áreas geográficas. Veamos unos ejemplos y vídeos sobre tres grandes temas.
Control de plagas (
vídeo)
El control de plagas de mosquitos y moscas es esencial para un desarrollo de la ganadería en África. La mosca
tsetsé
es un insecto que transmite el tripanosoma, un parásito que afecta tanto a humanos como
animales y que produce la
enfermedad del sueño. Su control y erradicación es posible mediante técnicas
nucleares. Los machos de la mosca son esterilizados mediante radiación
y después liberados. Su apareamiento con moscas hembras es infructuoso
y evita que se produzcan otros apareamientos. Dicho mecanismo ha sido
probado con éxito en varios países africanos.
Salud (
vídeo)
El
diagnóstico prematuro del cáncer y su tratamiento gracias a las
tecnologías nucleares abre una nueva esperanza en los países más
desarrollados. Además de los dramas familiares y personales, la muerte
prematura de los miembros activos de la comunidad tiene un efecto
devastador en las economías domésticas. La
AIEA promueve la implantación de sistemas de detección (como
los rayos X, la
resonancia nuclear magnética o la tomografía por emisión de positrones), diagnóstico y
radioterapia contra el cáncer.
Hidrología (
vídeo)
La
escasez de agua es un problema cada vez más acuciante. Los países más subdesarrollados son los que sufren primero sus
consecuencias. El conocimiento de los recursos hídricos es vital para
una planificación racional de la distribución y utilización del agua. El estudio
de los isótopos radiactivos disueltos en el agua permite hacer mapas
hidrológicos muy completos, incluyendo los acuíferos subterráneos,
llegando a ser incluso posible trazar el origen de una gota de agua.