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miércoles, 28 de octubre de 2009

No me gusta la política, al menos no la que aparece de forma sistemática en los titulares de los periódicos. Sin embargo, como beneficiario (y a veces víctima) de la política científica, mantengo el ojo avizor. Los recortes aprobados en los presupuestos auguran muy malos tiempos para todos los que tenemos que ver con la ciencia, es decir, para todos los ciudadanos, y nuestro futuro a medio plazo depende de las decisiones que se están tomando ahora, en estos mismos momentos. Por ello, por lo crítico del momento, no dejan de sorprenderme titulares como el del diario El País de hoy: el grueso del aumento en I+D, para fundaciones e industrias vascas.

Escribe Alicia Rivera en su artículo que casi 80 de los 143 millones que las enmiendas a los Presupuestos de 2010 asignan al Ministerio de Ciencia e Innovación van expresamente dirigidas a fundaciones, instituciones y proyectos del País Vasco, incluido alguno tan chocante en una partida de I+D como "infraestructuras de acceso" a la Universidad del País Vasco (cinco millones de euros).

La noticia es aún más chocante para uno que les escribe desde un Orgranismo Público de Investigación, el CIEMAT, que ha sufrido un recorte de casi un 30% del presupuesto con respecto al año anterior. Los rumores, que no los datos u hechos porque vivimos en un país de correveidiles y aquí nadie dice nada de manera oficial, apuntan a que muchos investigadores (personal de plantilla no funcionario) podrían perder su puesto de trabajo si no se encuentra una fórmula contable milagrosa. Se podrán imaginar lo descorazonador que resulta observar como factores tan ajenos a la excelencia científica como la oriundez o el RH sanguíneo, citando sarcásticamente a aquella triste frase, influyen a la hora de lograr la aprobación de un proyecto de investigación.

Entiendo pero no comprendo, observo pero no veo, oigo pero no escucho. ¿Cuál es el modelo científico hacia el que vamos? ¿El del terruño, el del localismo regional, el del caciquismo? Si hay un lenguaje universal, ese es el de la Ciencia. Si hay una comunidad que cruza las fronteras políticas, esa es la científica. Y sin embargo, parece que el lugar hacia el que nos quieren dirigir es el del redil microscópico. ¿Primar a los investigadores que, por caprichos del destino o designio divino, han tenido el privilegio de nacer al norte del río Ebro? ¿Es eso lo que hace que un proyecto de investigación sea mejor que otro?

Me duele tener que escribir estas palabras desde una plataforma destinada a otros menesteres. Pero nunca hubo algo tan nuclear para la ciencia como su independencia ideológica, su universalidad, y nunca fue tan necesario para España el tener una política científica bien encarrilada. No se engañen, la nueva economía no surgirá de decretos ley publicados en el BOE, por muy buenas que sean las intenciones que los avalan. Se gestará en los centros de investigación, en las universidades, en los colegios y en las salas de reunión de las empresas, gracias a la interacción de unos profesionales bien formados. Y la inteligencia, que yo sepa, nunca ha estado ligada al domicilio fiscal de nadie.

Daniel Cano Ott

10:49 | gestionado por Daniel Cano y Manuel Fernández. | Enviar comentario (8)

martes, 20 de octubre de 2009

Manuel Fernández Ordóñez

Esta tarde a las 20:00 horas tendrá lugar, en el Teatro Principal de la capital Pontevedresa, un debate sobre energía nuclear. El evento está organizado por la Asociación por la Defensa de la Ría de Pontevedra. En este acto Paco Castejón (Ecologistas en Acción) y un servidor debatiremos largo y tendido sobre el cierre de Garoña, el futuro de la energía nuclear es España, el sector energético y muchas otras cuestiones relacionadas con la energía nuclear.

10:40 | gestionado por Daniel Cano y Manuel Fernández. | Enviar comentario (1)

viernes, 16 de octubre de 2009

Manuel Fernández Ordóñez

El otro día lo comentaba en un post y, la verdad, ha tardado mucho menos de lo que yo esperaba. Hoy leemos en varios diarios los siguientes titulares: "Alemania abre la puerta a la extensión de vida de sus nucleares" (Expansión), "La coalición entre Merkel y los liberales aplaza el apagón de las plantas nucleares" (La voz de Galicia), "Merkel a favor de retrasar el apagón nuclear en 15 años" (Bloomberg), "Futura coalición de Merkel postergará el apagón de las centrales nucleares alemanas" (ADN Internacional).

En fin...que ya estamos solos y a contracorriente en Europa.

12:22 | gestionado por Daniel Cano y Manuel Fernández. | Enviar comentario (6)

miércoles, 07 de octubre de 2009

Desde esta bitácora hemos lanzado varios mensajes en contra de los recortes del presupuesto de investigación:
Hoy no seremos menos y nos sumamos gustosos a la iniciativa de blogs conta los recortes presupuestarios.



El argumento que esgrimiré adquiere un peso aún mayor si cabe porque lo hago desde Alemania. En estos días me encuentro asisitiendo a una reunión sobre los desarrollos tecnológicos que muchos investigadores estamos realizando para la futura instalación FAIR, sita en Darmstadt. FAIR será el mayor laboratorio internacional de Física Nuclear en Europa (seguido muy de cerca por el proyecto SPIRAL-2), y una de las principales instalaciones de referencia mundial. Y no es casualidad que se haga en Alemania: así lo ha solicitado y fomentado el gobierno alemán.

Los alemanes saben desde hace mucho tiempo lo importante que es la investigación. La historia de la física está plagada de nombres de origen germano, y la tradición se ha mantenido. Aquí se apuesta por la ciencia, la población sabe lo relevante que es y las importantes implicaciones que ésta tiene sobre la economía, la salud y el bienestar de los ciudadanos. Marcas como Audi, Volkswagen, Mercedes o Porsche no son fruto del azar. Empresas como Bayer, Merck, Hoechst o BASF no crecen de forma espontánea en los bosques industriales. Todo tiene una razón: la apuesta sin fisuras por la  investigación y la innovación. Los alemanes no titubean a la hora de hablar de liderazgo mundial, de proyección internacional, de industria, de diseño, de innovación y de desarrollo.

Acusar al gobierno actual de los males endémicos del sistema científico español no sería justo, y por tanto no lo haré. Tampoco acusaré al gobierno actual de haber hecho "en promedio" una gestión peor que gobiernos anteriores. Al contrario, creo que la investigación ha avanzado durante los últimos 5 años y que ha habido un compromiso serio con mejorar la ciencia en España. Sin embargo, el recorte que se nos anuncia puede dar al traste con todo, porque como en todo proceso de construcción, es muchísimo más costoso crear que desmantelar, y recortar, aquí y ahora, los presupuestos de investigación, tendrá unas consecuencias nefastas. En el caso que mejor conozco, el CIEMAT, podríamos estar hablando de decencas de investigadores puestos de patitas en la calle.

Por ello sí voy a criticar, y muy duramente, la falta de visión a largo plazo de los que nos gobiernan.
  • España está sufriendo una crisis gravísima en el sector de la construcción. ¿Acaso no estamos todos de acuerdo en que  resulta imprescindible cambiar de sistema de producción? Y si es cierto, ¿cómo lo vamos a lograr recortando presupuestos de I+D?. ¡Si lo que habría que hacer es duplicarlos!
  • Al igual que para otros sectores (miren lo que pasa con la educación), tampoco existe en España un plan estratégico de investigación a largo plazo. Se crean y destruyen ministerios, se promulgan y derogan leyes, pero la situación real apenas cambia. Mejora en tanto se invierte más, pero no gracias a la aparición y desparición de ministerios como el de Ciencia y Tecnología o Ciencia e Innovación.
  • Si se trata de poner ladrillos, ¿por qué no en un centro de física nuclear, un laboratorio de investigaciones biomédicas o un acelerador de partículas? A mi también se me encogió el corazón cuando escuché "Río de Janeiro" hace unas semanas. Pero por partida doble, porque sentí envidia de que algo mucho menos beneficioso para la población (las olimpiadas van y vienen, los cerebros y la ciencia perduran) no fuese capaz de generar tanta ilusión como la propuesta de una gran instalación científica. Hace años se nos fue ITER y, más recientenemte, la fuente de espalación europea. ¿Alguien es consciente de ello?
  • El presupuesto de mi centro de investigación va a quedar por debajo de lo que el Real Madrid ha pagado por Cristiano Ronaldo. Sobran las palabras, ¿verdad?
Entiendo que vivimos un momento de crisis y que todos debemos apretarnos el cinturón, pero tal vez haya otras maneras menos lesivas de hacer caja.
  • He escuchado que el fraude fiscal en España asciende a 80.000 millones de euros. Desconozco si el dato es correcto o no, lo cito de memoria tras haberlo escuchado en el programa protaognistas de Punto Radio. Pero de ser verdad, me gustaría saber dónde está el plan de lucha contra el fraude. Bastaría con recaudar un poco más para no tener que recortar los presupuestos de I+D. ¿Por qué no se hace?
  • Soy un ciudadano de a pie y veo qué es lo que hace mi ayuntamiento, cuántas veces abre y cierra una zanja a lo largo del año y la ingente cantidad de obras de dudosa utilidad. ¿No sería posible recortar el gasto inútil e inspeccionar un poco más de cerca qué es necesario y qué no lo es?
  • Todos hemos oído sobre los dislates económicos en diferentes comunidades autónomas. Embajadas para las autonomías, duplicidad de la administración, consejeros, obras, parques automovilísticos más propios de un jeque árabe que de un representante del pueblo... ¿No sería posible revisar el gasto público en esos aspectos?
  • Mucho sectores de la economía están fuertemente subvencionados. ¿A cuánto asciende el despilfarro? ¿Cuanto se están llevando las grandes empresas de forma directa y sin repercusión beneficiosa para el bienestar de la ciudadanía? Que un ex-directivo del BBVA se jubile con una pensión de 50 millones de euros me parece obsceno, pero que lo haga cuando los bancos están negando créditos a empresas al borde de la quiebra a la par que piden más dinero del estado para hacer frente a "las posibles pérdidas", debería ser delito.
¿De qué estamos hablando cuando se pretende recortar los presupuestos de I+D? Hablamos de cerrar proyectos, de dejar en la calle a investigadores vitales para el sistema, de frenar la formación de profesionales altamente cualificados, de ponerle la zancadilla a nuestra escasa industria tecnológica, de dejar a los investigadores de plantilla vendidos ante compromisos internacionales ya adquiridos... En resumen, de volver a pronunciar la máxima aquella de "que inventen ellos".

Sigo en la reunión de la que les hablaba. De entre una audiencia de 57 personas cuento a 16 españoles, muchos de ellos jóvenes desplazados de manera temporal en estancias posdoctorales. Haganse la siguiente pregunta y después reflexionen sobre las implicaciones de sus votos en las elecciones:

¿En dónde preferiría ver usted a sus hijos, trabajando en un centro de investigación o en la casa de Gran Hermano?

De su decisión y opinión, y de la de otros millones de ciudadanos, depende nuestro futuro. Por ello les deseo unos buenos días y mucha suerte a la hora de decidir. Los investigadores y la ciencia española estamos en sus manos...

Daniel Cano Ott

15:41 | gestionado por Daniel Cano y Manuel Fernández. | Enviar comentario (6)

Manuel Fernández Ordóñez

Desde nuestra bitácora de Ciencia y Tecnología Nuclear nos queremos sumar a la protesta colectiva de la mayoría de blogs científicos y de divulgación de nuestro país. Queremos aportar nuestro granito de arena y levantar la voz contra una decisión que consideramos totalmente errónea, que lastrará la investigación española en el futuro y que reducirá la transferencia tecnológica a nuestra sociedad, ralentizando nuestro crecimiento económico, nuestra capacidad de generación de riqueza y nuestra competitividad como país. Protestamos enérgicamente contra una política científica de despropósitos que genera y generará desempleo cuando se pregonaba un cambio en el modelo productivo español. Si el cambio de modelo económico se basa en recortar, aún más, los presupuestos de I+D  no queremos siquiera imaginar en qué modelo económico (y basado en qué) nos va a tocar vivir.



14:42 | gestionado por Daniel Cano y Manuel Fernández. | Enviar comentario (1)

viernes, 02 de octubre de 2009

Manuel Fernández Ordóñez

Hace unos meses, en Junio, escribí un post en el que pretendía iniciar un análisis pormenorizado de los argumentos falaces que se emplean en el discurso nuclear, tanto por parte de sus defensores como de sus detractores. La primera entrega se dedicó a desmontar la tesis, esgrimida asiduamente por pronucleares desinformados, consistente en afirmar que importamos energía nuclear de Francia a la vez que cerramos nuestras nucleares. Hoy, sin embargo, le llega el turno a otra de las falacias ampliamente utilizadas, especialmente por los pertenecientes al lobby anti-nuclear: la falsa aserción de que en la actualidad no se construye ninguna central en el mundo y la energía nuclear está en franca decadencia. Este argumento, que se cae por su propio peso de forma inmediata en cuanto uno haya pasado por la E.G.B. (y sepa leer, se entiende) será desmontado con la ayuda de lo único relevante en una discusión técnica: los datos.

La Agencia Internacional de la Energía Atómica (IAEA), dependiente de la ONU, tiene un servicio público que se dedica -desde 1970- a recoger toda la información referida a las centrales nucleares a nivel mundial y hacerla pública. Todos esos datos recabados durante casi 40 años se informatizaron en los años 80 y, en la actualidad, se encuentran disponibles en la página web del proyecto PRIS (Power Reactor Information System). Página que les animo a consultar con asiduidad y, sobre todo, cada vez que discutan sobre energía nuclear con alguien que tenga "pinta de iluminado". Gracias al proyecto PRIS, uno puede consultar de forma rápida y eficiente cuántos reactores están operando en el mundo, cuántos están en construcción, en qué países, con qué factores de carga, etc. No obstante, veremos como algunos, a pesar de lo público de la información, pretenden convencernos de lo contrario.

De la página del proyecto PRIS es posible obtener la siguiente figura (personalmente la llamo "la cierrabocazas"). En esta figura podemos observar el número de reactores que operan, a nivel mundial, en función de su edad (al hacer click sobre la foto se ve a tamaño completo). La edad de un reactor se determina a partir de la fecha de su primer acoplamiento a la red eléctrica.


Distribución, por edad, de los reactores nucleares que están operando en la actualidad en el mundo. Fuente: Proyecto PRIS de la IAEA. (hacer click para tamaño completo).

Como podemos observar en la figura, el punto álgido de construcción mundial de reactores nucleares fue a mediados de los 80. En 1984 se abrieron 33 nuevos reactores, mientras que en 1985 se abrieron otros 32 nuevos rectores. A partir de esos años la construcción de reactores comenzó a decrecer y, en contra de lo que se dice habitualmente, el accidente de Chernóbil en 1986 no fue la única causa. La moratoria nuclear española, por ejemplo, se decretó en 1984 (dos años antes de Chernóbil) y fue, a medias, por problemas políticos y económicos. Esta gráfica, por sí sola, ya desmonta la tesis del título de este artículo. Vemos claramente cómo la aserción: "Hace muchos años que no se construye central nuclear alguna en el mundo" es tan falsa como las declaraciones de Zapatero en Cuatro sobre la central nuclear de Garoña. Por cierto, al hilo de esto, aquel día nuestro Presidente dijo que en todo el mundo únicamente había una central nuclear que tuviera 40 años...en la gráfica vemos que hay 7 centrales de 40 años, 1 central de 41 años y otra central de 42 años....en fin, "la cierrabocazas" llamo yo a esta gráfica. Ya lo había mencionado, ¿verdad?

Uno no puede dejar de sorprenderse cuando los profesionales del magreo desinformativo (que conocen perfectamente la existencia de esta gráfica) hacen declaraciones del tipo de las de Marcel Coderch en una entrevista al diario Gara:"

"[]...Así no es de extrañar que ninguna central que se empezó a construir después de 1973 se acabó, excepto en Francia, donde fue una decisión de política de Estado...[]"

Claro, claro, las 302 centrales nucleares que han entrado en operación desde 1980 (le estoy dando 7 años de margen de construcción, por benevolencia) deben estar funcionando en algún limbo energético, porque el señor Coderch dice que no se han terminado..."la cierrabocazas", ¡qué gran gráfica! Pero el señor Coderch no es el único que suelta demagógicas y falaces perlitas. Greenpeace, en su página web, en el año 2008 escribió:

"Actualmente se cierran más centrales nucleares de las que se construyen"

Estas gloriosas declaraciones (de las que viven, no lo olvidemos) se refutan a sí mismas a nada que uno tenga voluntad de leer. Por cierto, los avispados lectores ya se habrán percatado que las declaraciones de Greenpeace contradicen a las Marcel Coderch. En la misma web del proyecto PRIS tenemos un desglose del balance de reactores nucleares que se clausuran y los nuevos que comienzan su construcción. Veamos los datos de los últimos 5 años:

Año 2008
Clausurados 1 (Eslovaquia), Comienzan construcción 10 (6 en China, 2 en Rusia y 2 en Korea del Sur).
Año 2007
Clausurados 0, Comienzan construcción 8 (2 en China, 2 en Korea del Sur, 2 en Rusia, 1 en Japón y 1 en Francia).
Año 2006
Clausurados 9, Comienzan construcción  3 (2 en China y 1 en Rusia).
Año 2005
Clausurados 2 (Alemania y Suecia), Comienzan construcción 3 (Finlandia, China y Pakistán)
Año 2004
Clausurados 5 (4 en Reino Unido y 1 en Lituania), Comienzan construcción 2 (Japón e India).

 En definitiva, desde el año 2004 se han clausurado 17 reactores nucleares en todo el mundo. En el mismo periodo de tiempo se han comenzado a construir 26 reactores nucleares. Por si fuera poco, en el mismo periodo de tiempo han comenzado a funcionar 17 reactores nucleares, además de los 26 que se están construyendo. Repetimos una vez más, por si no está lo suficientemente claro, que desde el año 2004 se han cerrado 17 reactores y 43 se han abierto o se están construyendo. Por tanto, señores de Greenpeace, una vez más (y no me cansaré de repetirlo) MIENTEN A LA OPINIÓN PÚBLICA, manipulan los datos y desvirtúan la verdad. Según el eurobarómetro de seguridad nuclear de 2007, los ecologistas españoles son los que menos confianza ofrecen a la opinión pública en la Europa de los 15...será por algo, ¿no?

9:40 | gestionado por Daniel Cano y Manuel Fernández. | Enviar comentario (10)


(fuente de la imagen: blog adlo)

Daniel Cano Ott

7:55 | gestionado por Daniel Cano y Manuel Fernández. | Enviar comentario (1)

jueves, 01 de octubre de 2009

Hoy no estoy apesadumbrado. Hoy lo que estoy es indignado, por lo que haré caso de mi buen amigo y compañero de blog Manuel Fernández Ordóñez y me desfogaré de manera electrónica hablando de España y de la energía...

Por todos es sabido que España no tiene problema energético alguno... Tenemos petróleo y gas en abundancia, una minería del carbón boyante y energías renovables baratas. Nuestra dependencia del exterior es pequeña, cumplimos con el protocolo de Kyoto (tan solo emitimos el doble de CO2 de lo permitido, lo que nos costará de 3000 a 5000 millones de euros), la economía marcha bien, la industria española es altamente competitiva, su productividad muy elevada y sus gastos en energía (por kilovatios*hora) muy bajos. También sabemos que el gobierno apenas debe unos 10.000 millones de euros de nada en lo que se llama déficit tarifario. Un eufemismo de lo que es, a todas luces, una subvención directa a las compañías productoras de electricidad "con pocos beneficios" para convertir en rentable algo que no lo es ni por asomo: las energías eólica (que cuesta el doble que el carbón y la nuclear) y fotovoltaica (que cuesta de 10 veces más y que aporta en su totalidad menos electricidad que la central nuclear de Garoña).

Ante un panorama así, tan maravilloso y espléndido, es obvio concluir que un país como España no necesita investigar en el sector de la energía, y por tanto muy lógico reducir el presupuesto de un Organismo Público de Investigación (OPI) llamado Centro de Investigaciones Energéticas, Mediomabientales y Tecnológicas, de 116 millones de euros a 86 millones de euros. Tan solo una reducción de un 26% de nada...

Señoras y señores. Aquí ya no hablamos de recortes. Aquí de lo que hablamos es de echar el cierre y mandar a la calle a profesionales en un sector estratégico del país. Como único dato positivo, puede que de aquí a un año tenga mucho más tiempo para dedicarme al este blog, a mi vida personal y a mi otra gran pasión, la fotografía, porque lo que son la ciencia y la investigación, creo que voy a poder ejercitarlas poco.

Daniel. Cano Ott

11:06 | gestionado por Daniel Cano y Manuel Fernández. | Enviar comentario (10)

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Una y otra vez se repite la misma historia. Cada vez que un gobierno tiene dificultades con los presupuestos, la solución inmediata es recortar la I+D+i. Y dicha práctica siempre ha tenido las mismas consecuencias: lastrar o enfriar el despegue del sistema de I+D español.

Llevamos unos cuantos años de incertidumbre, a la espera de una nueva Ley de la Ciencia que resuelva algunos de los males endémicos del sistema científico español. Durante el periodo de bonanza económica, el gobierno lo ha hecho bien o "mejor que otros", si nos ponemos en plan crítico y no aceptamos los cumplidos. Incrementó las partidas presupuestarias de I+D+i de manera sostenida y anunció planes para la construcción de grandes instalaciones científicas en España, una de nuestras carencias mas graves. Pero llegaron las vacas flacas y comenzamos a escuchar tesis extrañas y a ver globos sonda en un cielo cada vez más cubierto de nubarrones: que si los investigadores no debemos ser funcionarios, que si el sistema debe ser dinamizado (laboralmente, se entiende...). Posturas que pudiendo o no ser ciertas, rodeaban el verdadero quid de la cuestión: la ciencia cuesta dinero y si uno quiere producir más, debe gastar más en I+D+i. Permitanme que les ponga ejemplos muy muy simples y fácilmente entendibles.
  • Un investigador gana de 2 a 3 veces más en el extranjero, por lo que no es posible atraer a los buenos cerebros a España. Prefieren quedarse fuera, donde además cuentan con instalaciones de primer nivel.
  • Un especialista y tecnólogo gana más en la industria y la empresa privada, por lo que es extremadamente difícil encontrar buenos profesionales que quieran dedicarse a la I+D+i en el sector público.
  • Si España gasta 10 veces menos que Francia en determinadas tecnologías, es obvio que producirá "menos" tecnología y no podrá competir.
Gastar más es condición necesaria, aunque no suficiente, para mejorar el sistema científico español. Estos son ejemplos que podemos entender todos, pero existen otros más técnicos y ajenos a la ciudadanía.
  • Nuestro sistema es extremadamente burocrático e ineficiente. Los trámites administrativos están pensados para evitar cualquier posible fraude y limpiar de toda culpa y responsabilidad  a los elementos de la cadena de decisiones: se presume la culpabilidad y hay que demostrar la inocencia. Tan estricto es el control inicial que a veces resulta literalmente imposible adquirir el material necesario para realizar una investigación. Otros países, por el contrario, han resuelto el problema relajando los controles iniciales y realizando auditorías exhaustivas a posteriori, para comprobar que el dinero fue bien invertido. Se presume la inocencia y se castiga al defarudador.
  • El sistema está politizado en exceso. Los cambios de gobierno y de cartera ministerial generan una inestabilidad institucional excesiva. Por ponerles un ejemplo concreto, en mi breve carrera como investigador ya he estado adscrito a 4 ministerios diferentes. Amén de los consabidos cambios de membrete en todos los papeles oficiales, el asunto no es para tomárselo a broma, pues cada reestructuración lleva un largo periodo de adaptación a las nuevas formas de operar y nuevas líneas estratégicas.
  • Nuestro sistema es deficitario en recursos humanos. Leemos una y otra vez que el número de funcionarios no hace más que aumentar, y seguramente es cierto. Pero incluir en el mismo saco laboral a los administrativos ministeriales, autonómicos o municpales, inspectores de hacienda, policías nacionales,  bedeles de universidad y profesores de investigación del CSIC es un método de clasificación absurdo. Es necesario analizar con rigor en qué lugares de la administración hacen falta más o menos puestos y qué funciones son prioritarias. En lo que afecta a mi ámbito de conocimiento, les puedo garantizar que hemos mejorado algo en recursos humanos (becas, contratos temporales y algún puesto de investigador funcionario) pero ha subido aún más la carga de trabajo. Una jornada laboral típica de los investigadores que conozco (y somos unos cuantos) se extiende más allá de las 50 horas semanales. Así pues, la mejora no es real y somos más deficitarios que antes.
  • Una fracción importante de los presupuestos de I+D+i son en realidad subvenciones encubiertas. España ya ha sido amonestada en varias ocasiones por la Unión Europea por "sus maneras" a la hora de hacer la contabilidad.
Podría seguir horas y horas escribiendo sobre un tema que tanto me duele: el  lento despegue científico y tecnológico de mi pais. Sin embargo, prefiero dejarlo aquí y lanzar la que considero la causa última de los males: la falta de responsabilidad de la sociedad en su conjunto

Debemos plantearnos con rigor y madurez si queremos un sistema científico de verdad ,o si nos vale con mostrar unos numeritos que digan que "en España se investiga algo". Si optamos por lo primero, puede que de aquí a unos años comencemos a observar un cambio en el sistema de producción y a ver sustituidos los ladrillos por los microchips. Si optamos por la segunda vía, nos hundiremos aún más en el pozo de la dependencia exterior y daremos aún más sentido a aquella maldita frase del "que inventen ellos". Porque cuando los ministros se reunan y analicen qué les hace perder más votos, pensarán en aceras, autopistas, molinos de viento y fútbol, en detrimento de ese conjunto de conocimientos sin rentabilidad electoral llamados ciencia.

Daniel Cano Ott

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lunes, 28 de septiembre de 2009

Manuel Fernández Ordóñez

Hace unos meses nos levantábamos con la noticia de que el Gobierno Sueco suspendía la prohibición, meidiante sufragio en 1980, de construir nuevas centrales nucleares. Suecia había sido durante muchos años el abanderado del ecologismo, el ejemplo por antonomasia enarbolado por los ecologistas (que no ecólogos) de toda Europa, la luz que iluminaba el camino a seguir contra el diablo nuclear. El otro faro era Alemania, que seguía con su calendario de cierre nuclear pactado hace años entre los socialdemócratas y los verdes.

Tanto es así que resulta francamente difícil que, en un debate ante el lobby anti-nuclear, no salga a colación el tema alemán como ejemplo de las cosas "bien hechas". Hace meses, cuando escribí un post acerca de la revocación de la moratoria nuclear sueca, escribí que España iba en contra de la tendencia mundial de los países más potentes económicamente y, en especial, de los países de la Unión Europea. Un lector, que se consideró indignado, comentó lo siguiente:

"¿Alemania no es de la UE? ¿Alemania tiene poca influencia en la UE?
No sé de dónde te permites entonces decir que la corriente de la UE es en un sentido determinado, cuando el país más poblado y más potente económicamente de la UE lo descartas. "

Pues me lo permito por lo siguiente: Finlandia está construyendo un reactor EPR y planea construir otro, Francia está construyendo dos reactores EPR, Inglaterra va a construir nuevos reactores, Italia ha dicho que también va a construir (hace años habían votado cerrar sus reactores, ¿recuerdan?), Bulgaria está constryendo dos reactores y Eslovaquia está construyendo otros dos. Por no mencionar a Estados Unidos que ha extendido a 60 años la vida de 54 de sus reactores (más de la mitad) y está construyendo otro, China está construyendo 16, India está contruyendo 6, Rusia 9, Corea del Sur 6, Japón construye 2 nuevos reactores...y hay más países construyendo nuevas centrales.

Ante este renacimiento nuclear a nivel mundial, a ciertos ecologistas únicamente les quedaba el timón alemán para aferrarse. Y se aferraban a él sin saber que, probablemente, sería una clavo ardiendo con el paso del tiempo. Ayer, Angela Merkel revalidó como canciller alemana, pero esta vez con nuevos socios de gobierno ante el hundimiento de los socialdemócratas, que han recogido su peor resultado desde la fundación de la República Federal Alemana. Ante estos acontecimientos debemos recordar que el calendario de cierre de las centrales nucleares alemanas fue un pacto entre los socialdemócratas y los verdes en el año 2000. Cuando Merkel ganó las elecciones en el año 2005 se vió obligada a pactar con el partido socialdemócrata, que la obligó a mantener el calendario de cierre de las nucelares pactado con los verdes años atrás.

Sin embargo, ahora, los socialdemócratas y los verdes han sido borrados del panorama político alemán, relevados por el partido liberal. Por tanto (mirando fijamente la bola de cristal) vaticino lo siguiente: Alemania no va a cerrar sus nucleares en el año 2021 y los ecologistas europeos se acaban de quedar sin su piedra angular....¿ustedes qué creen?


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jueves, 24 de septiembre de 2009

Manuel Fernández Ordóñez

Después del parón estival intentaremos ir retomando la actividad de esta bitácora. Mientras tanto me gustaría apuntar un par de enlaces, muy interesantes a mi parecer, que son mordaces críticas al sistema económico mediante el cual se financia la I+D+i. Los artículos hablan de cómo, en la mayoría de ocasiones, no se produce ningún tipo de transferencia de conocimientos entre las instituciones y la sociedad que las financia o cómo hay entidades expertas en recibir subvenciones sin aportar absolutamente nada novedoso, ni siquiera útil.

El primero de los artículos está firmado de manera anónima, por la propia participación del autor en esta pantomima de sistema. Su título es el siguiente:


El segundo de los artículos, que traspasa nuestras fronteras, está escrito por Peter A. Lawrence, un zoologo de la Universidad de Cambridge. El título "Real lives and white lies in the funding of scientific research". El pie de título dice mucho del artículo: "El sistema de financiación convierte a los jóvenes investigadores en burócratas y luego les traiciona".

Recomiendo encarecidamente la lectura de ambos artículos. Algo que todos los que nos dedicamos a esto ya sabemos, pero que no está mal que nos recuerden a menudo.

17:25 | gestionado por Daniel Cano y Manuel Fernández. | Enviar comentario (9)

martes, 21 de julio de 2009

He leído atentamente el blog del día sobre energía nuclear en la bitácora Renovables y Medio Ambiente y he de confesar que me ha invadido un cierto desasosiego. No dudo de las nobles intenciones de su editor ni de la honestidad intelectual del autor del artículo (que no va firmado y por tanto no puedo citar), pero creo que todo espacio de divulgación científica que se precie debería tratar de mantener el mayor rigor posible y no caer en excesivas simplificaciones, incorrecciones y trampas intelectuales (empezando por el propio, por supuesto, nunca libre de culpa y siempre bajo sospecha). Se puede ser partidario, detractor o neutral frente a la energía nuclear y mantener perfectamente la coherencia. También es igual de posible realizar una argumentación inteligente en uno y otro sentido, porque en última instancia (y en mi humilde opinión), el debate tras el modelo energético es el del modelo de sociedad que pretendemos para el futuro, asumiendo todos los pros y los contras que ello implique.

A estas alturas de la película, son pocos los que defienden que se puede vivir en los bosques y mantener al mismo tiempo el nivel de bienestar, cobertura médica y servicios de una sociedad desarrollada. Tener una casa en el campo cuesta, y si todos tuviéramos una, se acabaría el campo tal y como lo concebimos. De la misma manera, somos muchos los que comprendemos que una industrialización desmesurada tiene graves repercusiones sobre el medio ambiente y que ésta amenaza gravemente a la evolución natural del planeta. Es por ello que en el debate sobre modelo energético que se avecina, resulte imprescindible huir de las posturas dogmáticas y de las medias verdades, que desgraciadamente son muchas. Para que podamos decidir en  conciencia deberemos estar bien informados, porque habrá que hacer sacrificios en uno u otro sentido. Trataré de ir contestando a los puntos más relevantes  y que considero incorrectos del artículo de nuestros compañeros de "Renovables y Medio Ambiente", aunque me va a llevar tiempo. Sin embargo, déjenme aprovechar que es verano y comenzar por uno que me resulta divertido y original: la acusación "velada" de que las centrales nucleares contribuyen al calentamiento global porque emiten vapor de agua.

El punto de Energía Nuclear: sí sé, no sé en cuestión dice así:

Es falso que [las centrales nucleares] no emitan CO2 ni gases contaminantes, por lo que no servirían para disminuir los efectos del cambio climático. No producen gases en el momento de la generación eléctrica, pero sí en las etapas de extracción del uranio en las minas, en su enriquecimiento, construcción de la central, desmantelación y gestión de residuos. Las centrales nucleares precisan de gran cantidad de agua para la refrigeración emitiendo de esta manera una gran cantidad de vapor, que es un gas con un gran poder de efecto invernadero mucho mayor que el del CO2...

Sobre el primer argumento, que es el verdaderamente serio en el debate, recomiendo a nuestros lectores que revisen el artículo de esta bitácora sobre el IPCC, cambio climático y energía nuclear. Aún así, permitanme destacar aquí la frase relevante al respecto: "En su "Summary for policymakers" (resumen para responsables de políticas) del 16 de Noviembre de 2007, el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) clasifica a la energía nuclear dentro de las tecnologías clave comercialmente disponibles que contribuyen a mitigar el cambio climático."

El autor del artículo de "Renovables y Medio Ambiente" parece no estar de acuerdo con las conclusiones del IPCC, que sí reconoce el aspecto positivo de la energía nuclear en lo que al control de emisiones se refiere. Su respuesta no parece pues exenta de controversia, y es lícito plantearse a quién debemos hacer más caso.

Respecto al argumento sobre el agua, que es el punto pintoresco y divertido, se resume en:
Premisa 1. Las centrales nucleares emiten vapor de agua a la atmósfera
Premisa 2. El vapor de agua es el principal gas invernadero y responsable del 60%-70% del efecto invernadero
Conclusión: las centrales nucleares contribuyen al efecto invernadero porque emiten vapor de agua.

El vapor de agua es, por masa y volumen, el gas invernadero dominante en la atmósfera y responsable del 60%-70% del efecto invernadero terrestre. Dicho dato resulta de varios modelos climáticos y es aceptado por el IPPC (panel intergubernamental para el cambio climático). También es relevante decir que el vapor de agua atmosférico es, en su práctica totalidad, de origen natural, y que la producción de vapor de agua de las 450 centrales nucleares que existe en el mundo no se acerca, ni de lejos, a la magnitud de la evaporación de agua proveniente toda la masa oceánica. Puede que este dato sea suficiente para muchos, pero siempre quedarán algunos escépticos preocupados por un hipotético (e inverosímil) aumento del parque de reactores nucleares de 500 a 10000 unidades o, peor aún, que una pequeña variación en la concentración de vapor de agua atmosférico suponga un cambio drástico en el comportamiento de la atmósfera gracias el llamado "efecto mariposa".

Para tranquilidad de todos, la explicación de por qué el agua no parece ser el causante del calentamiento global no natural (que parece estamos experimentando durante los últimos cien años) es mucho más simple. La cantidad de agua que puede mantener la atmósfera en forma de vapor es constante y solo depende de su temperatura: cuánto más caliente está el aire, más vapor de agua puede contener. Este fenómeno se conoce como "saturación" y, cuando se sobrepasa el valor máximo, se producen las precipitaciones. Si la temperatura media del planeta permanece constante, la cantidad de vapor de agua en la atmósfera permanece invariable y por tanto, también su contribución al efecto invernadero. Y si la temperatura atmosférica aumenta, la concentración de vapor sube correspondientemente, pero dicho efecto no es la causa del calentamiento planetario, sino una consecuencia del mismo. Por decirlo de una manera sencilla (y por tanto siempre errónea, porque en climatología no hay nada sencillo), da igual la cantidad de vapor de agua que se emita a la atmósfera, al cabo de unos pocos días/semanas, el agua retorna a la corteza terrestre en forma de precipitación.

Otros gases de efecto invernadero, por el contrario, tienen un periodo de permanencia muy superior, como ocurre con el CO2, cuyo periodo de permanencia en la atmósfera puede durar entre 50 y 200 años. Se estima que el dióxido de carbono es responsable de un 25% del efecto invernadero y, a diferencia del agua, su concentración en la atmósfera sí ha aumentado sustancialmente desde la revolución industrial, de las 280 partes por millón en 1800 a las 380 partes por millón de nuestros días.  Es por ello que hay un amplio consenso (con notables y  a veces bien argumentadas disidencias) sobre el origen del efecto invernadero "aumentado" (enhanced greenhouse effect), también llamado antropogénico (en honor a su origen humano) o no natural.

Así pues, creo que acusar a la energía nuclear de contribuir al efecto invernadero antropogénico le hace un flaco favor a la verdad (entendida a veces como una opinión consensuada), a la inteligencia y, puede que en última instancia, también al bienestar de nuestro planeta. Para concluir, recomiendo a los lectores la lectura del artículo de esta bitácora sobre los peligros de la manipulación (y perdón por el autobombo). Refleja exactamente lo aquí expuesto con un ejemplo práctico sobre lo fácil que es generar opiniones negativas hacia elementos inocuos.


Daniel Cano Ott

Nota añadida a instancias de un lector crítico. Mi referencia a "los peligros de la manipulación" pretende ilustrar como es posible que personas "malintencionadas" pueden crear una opinión negativa que no se sustenta técnicamente. Dado que al principio del artículo he manifestado mi total confianza sobre la honestidad de los ponentes de "Renovables y Medio Ambiente", no me ha parecido necesario volver a insistir en ese punto al final del artículo. Pero como cualquier texto puede estar sujeto a malas interpretaciones, añado aquí que "los peligros de la manipulación" no es una alusión directa o indirecta hacia la praxis de nuestros compañeros de "Renovables y Medio Ambiente", y sí un ejemplo de lo fácil que es inducir a error y de las graves consecuencias que ello tiene cuando se realiza de manera deliberada e intencionada.

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jueves, 02 de julio de 2009

Hay hechos que se escapan al entendimiento racional, y el cierre de Garoña es uno de los más recientes ejemplos. A pesar de la opiniones favorables del Consejo de Seguridad Nuclear -el cuerpo técnico regulador en materia nuclear-, de los sindicatos CCOO y UGT, de destacados miembros del PSOE o de la Industria en su conjunto, a pesar de vivir inmersos en la mayor crisis de los últimos 50 años, con un número de parados cercano a los 3.600.000, a pesar de los pesares, el gobierno de España ha tomado la decisión política de cerrar la central nuclear de Garoña en el año 2013.

Hoy, el ministro de Industria, Comercio y Turismo, Don Miguel Sebastián, ha afirmado en rueda de prensa que el cierre de Garoña "es políticamente coherente, laboralmente responsable, técnicamente justificable y energéticamente asumible". Ya no comprendo nada de nada.

¿Técnicamente justificable? ¿Laboralmente responsable? Si los dictámenes del CSN son correctos, ¿por qué los ciudadanos vamos a tener que desembolsar una cantidad de miles de millones de euros en un futuro plan de desarrollo para la región de Garoña si, a día de hoy, la zona ya está desarrollada? ¿Nos podemos permitir el lujo de desmantelar una industria y dejar a miles de personas en la calle por un mero capricho estético? O por el contrario, si el análisis del CSN no es técnicamente fiable y Garoña supone un peligro para la población, ¿acaso no debería el gobierno cesar de manera fulminante a sus consejeros? ¿Se puede aceptar que los consejeros del CSN no cumplan con su cometido y que pongan en peligro la seguridad de los ciudadanos? O lo uno o lo otro, o falla el CSN o falla el gobierno, y dado que no parece que se esté hablando de ceses en la cúpula del CSN, podemos aceptar implícitamente que el gobierno no dispone de razones técnicas y que la decisión del cierre de la central nuclear ha sido pura y meramente política.

¿Políticamente coherente? Siempre he querido suponer que las decisiones políticas deben sustentarse en argumentos técnicos y en una información solvente. De lo contrario, la política se convertiría en un pito pito gorgorito, muchas veces electoralista, con consecuencias impredecibles y probablemente nefastas. Pero tras escuchar las declaraciones de varios miembros del gobierno, incluido el mismísimo presidente, me surgen enormes dudas sobre la coherencia de la decisión. ¿Está el presidente del gobierno tan mal asesorado como para repetir, una vez más, que no hay más que una central en la situación de Garoña y que ésta se va a cerrar? ¿Es que ninguno de sus asesores le ha corregido los terribles gazapos de su famosa entrevista en la Cadena 4?  ¿Son el Sr. Hugo Morán, secretario de Medio Ambiente y Desarrollo Rural del PSOE, y la "fundación Caldera" autoridades competentes en materia de seguridad nuclear y responsables del futuro plan energético nacional? Mi pregunta surge de unas declaraciones del Sr. Morán al diario Público, en las que cuestionaba la capacidad técnica del CSN: "el Consejo de Seguridad Nuclear dice que Garoña puede funcionar hasta 2019. Pero no conozco ninguna central nuclear que haya tenido un accidente de gravedad que no estuviera respaldada por el Consejo de Seguridad Nuclear de su país. El CSN no es infalible."

¿Energéticamente asumible? El gobierno ha sostenido que la electricidad producida por Garoña no es necesaria. Paradójicamente, la central de Garoña será reemplazada con gran probabilidad por una central de ciclo combinado; ya hay varias en el tintero, pendientes de ser aprobadas. Así pues, si Garoña no era necesaria, ¿por qué construir centrales que no hacen más que aumentar las emisiones de CO2 y alejarnos más aún de los objetivos de Kyoto (España está a casi el doble de lo asignado)? Y que no se engañe nadie, no. El CO2 no es para tomárselo a broma, porque España va a tener que pagar miles de millones de euros en concepto de derechos de emisiones y adivinen de qué bolsillos va a salir el dinero. Y si por el contrario Garoña sí era necesaria, ¿por qué cerrar una central ya amortizada, avalada por los técnicos, para construir una nueva? ¿Somos tan ricos como para permitirnos el despilfarro?

Lo verdaderamente indignante de la cuestión no es el cierre de Garoña, que sí es una materia perfectamente discutible. Lo indignante es cómo se ha gestado desde el populismo y el electoralismo, con demagogia y con argumentos técnicamente falsos. Y no hablo de Greenpeace o Ecologistas en Acción, que cumplen con una necesaria función de contrapeso social defendiendo posturas extremas. Hablo de los más altos estamentos del país, de nuestro gobierno, que debería estar por encima de los intereses particulares y velar por los intereses generales de la sociedad. Tampoco basta con decir que en un programa electoral aparece esto o aquello. La redacción del programa electoral del PSOE en materia nuclear estaba lo suficientemente bien formulada como para hablar de vida útil de las centrales nucleares, y no de vida de diseño. Vida útil, he ahí el quid de la cuestión. El CSN ha dictaminado que la vida útil de la central de Garoña es 10 años superior a la vida de diseño y que ésta podía seguir funcionando tras sufrir algunas actualizaciones. Y como bien apuntó Don Felipe González, tal resolución no causaba conflicto programático alguno. Aquí lo que ha sucedido es algo muy distinto. El gobierno de la nación ha decidido cerrar Garoña sin más, sin esgrimir argumentos sólidos y sin dar razones justificadas. ¿Es esto lo que esperamos que suceda en una sociedad moderna, democrática y civilizada?

Daniel Cano Ott

20:24 | gestionado por Daniel Cano y Manuel Fernández. | Enviar comentario (36)

lunes, 29 de junio de 2009

La Real Sociedad Española de Física ha enviado una carta al Presidente del Gobierno, Don José Luis Rodríguez Zapatero, sobre la cuestión del cierre de la Central Nuclear de Santa María de Garoña. Por su interés, reproducimos en la bitácora el texto íntegro.

Sr. Presidente:

Ante el debate que se está produciendo en España sobre la continuidad o cierre de la Central Nuclear de Santa María de Garoña, la Real Sociedad Española de Física desea comunicar la siguiente DECLARACIÓN:
  1. Es cierto que la decisión final corresponde al Gobierno de la Nación. No obstante debe subrayarse que los únicos datos objetivos y basados en argumentos científicos-técnicos conocidos por la opinión pública son los presentados en el informe del Consejo de Seguridad Nuclear. Este informe propone la extensión de la vida de la central, durante diez años, bajo un criterio exclusivo de seguridad y condicionada a actualizaciones y mejoras de la instalación.
  2. Es necesario y urgente diseñar un plan energético a medio y largo plazo que combine adecuadamente todas las fuentes de energía disponibles y que pueda recibir el mayor de los consensos. De ello depende el futuro de nuestros hijos y nietos. Para redactarlo deben considerarse todos los aspectos científicos, tecnológicos, económicos, ambientales, etc. dando protagonismo a los profesionales más cualificados de las distintas especialidades implicadas y cuyas conclusiones razonadas se expresen en un lenguaje asequible. Dichas conclusiones deben servir de base no sólo para que la población pueda formarse opiniones individuales o colectivas bien fundadas, sino también para definir una política energética estable a largo plazo como una Cuestión de Estado no partidista.
Agradeciéndole su amable atención, le saluda atentamente,

Antonio Fernández Rañada
Presidente de la RSEF


La carta no se pronuncia claramente en ningún sentido, pero sí hace hincapié en la necesidad de tomar muy en cuenta los argumentos técnicos facilitados por el Consejo de Seguridad Nuclear. También menciona la necesidad de establecer una política energética consensuada y fundamentada en argumentos técnicos avalados por verdaderos especialistas. Tal vez no sea demasiado tarde para que aquellos que tienen la responsabilidad de gobierno recojan el testigo y dejen de lado cuestiones menores como "qué es popular y qué no lo es". "Gobernar es rectificar", dijo Confucio, pero como bien apuntó Clemenceau, "gobernar dentro de un régimen democrático sería mucho más fácil si no hubiera que ganar constantemente elecciones".

Daniel Cano Ott

10:22 | gestionado por Daniel Cano y Manuel Fernández. | Enviar comentario (4)

jueves, 25 de junio de 2009

Manuel Fernández Ordóñez

Me gustaría, desde esta bitácora, recoger el guante lanzado por Ladislao Martínez (miembro de Ecologistas en Acción). El pasado 19 de Junio hizo unas declaraciones en el diario El País, dijo lo siguiente refiriéndose al tema nuclear: "Esto debería discutirse desde los datos constatados. Hay una falta de rigor y frivolidad que afecta al mundo nuclear pero también al sector antinuclear. Se ha dicho que en el mundo no se está alargando la vida de las nucleares cuando sí hay esa tendencia. Se puede estar en desacuerdo, pero no se puede negar. Estas son algunas de las falacias del debate nuclear." Y yo no puedo estar más de acuerdo con estas palabras. Hay que buscar el rigor en el debate, sin frivolizar, sin alarmar pero también sin quitar hierro a los asuntos serios. A lo largo de una serie de artículos me gustaría ir desmontando algunos de los argumentos falaces a favor de la energía nuclear que se escuchan. En un futuro trataré también de refutar aquellos argumentos falaces que hay en contra de la energía nuclear. Hoy quisiera comenzar desmontando el manido mito urbano que dice "cerramos nuestras nucleares y compramos electricidad nuclear a Francia".

En sentido estricto la sentencia anterior es cierta. Es decir, hemos cerrado la central nuclear de Zorita y, presumiblemente, ahora se va a cerrar Garoña. Luego la primera parte del silogismo es cierta: "cerramos nuestras centrales nucleares. "Compramos electricidad nuclear a Francia" también es cierto en sentido estricto, ya que compramos electricidad a Francia y ésta tiene un 80% de su origen en centrales nucleares. Pero la intención de aquellos que esgrimen este argumento no es tan estricto ni literal. Lo que quieren insinuar, en realidad, es que dependemos de la electricidad Francesa, y esto es rotundamente falso. España tiene, a fecha del 31 de Diciembre de 2008, una potencia instalada de 89.944 MW. Conviene destacar que, el pico de demanda del año 2008 fue el 15 de Diciembre con 42.961 MW. Es decir, tenemos un sistema apropiadamente dimensionado. Pero ojo, no nos llamemos a engaño, tener el doble de potencia instalada que la que consumimos en pico no es garantía de nada ya que tenemos un porcentaje bastante elevado de fuentes energéticas que presentan grandes períodos de indisponibilidad (como la eólica que funciona aproximadamente el 20% de las horas del año, hay veces que dan mucha electricidad, pero hay veces que no dan nada). Es muy importante no confundir potencia instalada (nominal) con la electricidad que luego generan de verdad.

En la página de Red Eléctrica Española (operador del sistema eléctrico según la Ley 54/1997 del sector eléctrico) se pueden encontrar numerosos documentos de gran interés acerca del tema. Recomiendo a todos los lectores que la consulten de vez en cuando. Entre esos documentos podemos encontrar un resumen anual del sistema eléctrico español. En concreto, el archivo pdf correspondiente al año 2008 puede descargarse en este link. Entre la mucha información contenida en ese documento, en su página 17, podemos encontrar los intercambios internacionales de energía de España durante el 2008. El resumen puede verse (malamente, la verdad) en la siguiente tabla:


Fuente: Red Eléctrica Española. Avance REE 2008.

Como podemos observar, desde el año 2004 el balance neto de tráfico eléctrico entre nuestras fronteras ha sido negativo. Es decir, netamente hemos exportado energía eléctrica desde el año 2004. Destaca fundamentalmente el año pasado, en el cual redujimos en gran medida las importaciones de Francia y aumentamos las exportaciones a Portugal y Marruecos. Con todo ello, el balance neto fue de unos 11.000 GWh a favor de las exportaciones españolas.

Por tanto, a la luz de los datos objetivos, cuando ustedes escuchen a alguien defender la energía nuclear con el argumento de que le compramos la electricidad de origen nuclear a Francia, sabrán ustedes que el argumento es cierto únicamente a medias. Somos un país netamente exportador y no dependemos de la electricidad de nadie. Eso sí, dependemos de las reservas energéticas de otros, pero eso ya es una historia para otro artículo que vendrá.

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