Mónica Lalanda, una médico que se ha pasado los últimos 16 años en el Reino Unido,
escribe un artículo interesante en el periódico El Mundo sobre la gripe A. Algunas de las cosas que dice son para pensar... Mucho.

"9 de septiembre de 2009.- Señora
ministra, le propongo que sea usted la primera española que se vacune
contra la gripe A. De hecho, con este despropósito llamado autonomías,
si se vacuna usted y toda la cartera de gente que nos gobierna en
España, el grupo control sería lo suficientemente grande como para
sentirnos todos más seguros.
Verá usted, le agradezco que me haya colocado a la cabeza de los
grupos de riesgo y que tenga usted tantísimo interés en que no me coja
la gripe. Entiendo que usted me necesita para que el sistema de salud
no se colapse; sin embargo, es una gran pena que al igual que usted se preocupa por mi salud
y de repente me valore como un bien nacional, no se preocupe por mi
situación laboral. La invito a que venga a ver mi contrato o el del
resto de los médicos en este país. La gran mayoría trabajamos con
contratos que en el resto de la Europa antigua serían una vergüenza.
Señora ministra, se les está marchando el asunto de las manos. Está ya más que claro que este virus, aunque muy contagioso, es muy poco agresivo
y más del 95% de los casos cursa de manera leve. Se espera un máximo de
500 fallecimientos frente a los 1500 a 3000 que provoca la gripe
tradicional.
Mientras tanto, usted está permitiendo un despilfarro de recursos
inaceptable. Muchos hospitales en el país están siendo objeto de
cambios arquitectónicos absurdos e innecesarios para prepararse para
una hecatombe que ya sabemos no va a ocurrir. Se han gastado ustedes 333 millones de euros en esta pandemia de color y fantasía. La letalidad del virus es del 0.018%, francamente irrisoria.
Señora ministra, déjeme que le recuerde que la gripe A ha matado de
momento a 23 personas y que tiene una tasa de incidencia de 40-50 casos
por semana y 100.000 habitantes. Sin embargo, el tabaco produce en España 40.000 muertes al año
y 6.000 por tabaquismo pasivo. Eso sí que es una pandemia, pero usted
prefiere ignorarla. Es un tema menos atractivo y que le crearía
multitud de enemigos. De los 447 muertos en las carreteras españolas en
2008, ni hablamos, que no es de su cartera.
Señora ministra, explíqueme por qué tiene usted el Tamiflú bajo
custodia del ejército. La eficacia de los antivirales en esta gripe es
dudosa y de cualquier manera lo único que hace es reducir en un ratito
la duración de los síntomas y con efectos secundarios no despreciables.
Cualquiera diría que guarda usted bajo siete llaves la cura contra el
cáncer o la peste bubónica. Ponga el fármaco en las farmacias
que es donde debe estar y déjese de fantasías más propias de Hollywood.
Alternativamente, haga algo sobre la patente del osetalmivir y permita
que lo fabriquen otras compañías farmacéuticas, así no hay agobios de
restricciones.
Señora ministra, las previsiones de la Organización Mundial de la
Salud ya se han patinado en ocasiones anteriores. Cuando la gripe
aviar, predijeron 150 millones de muertos que al final quedaron en 262
fallecimientos. Se han vuelto a equivocar, no importa. Lo importante es parar la locura en la que estamos montados y esa, señora Jiménez, es responsabilidad suya.
Señora ministra, aquí una es una cínica por naturaleza. Demasiada
gente se lleva tajada en este asunto. No sólo los fabricantes de las
vacunas y los antivirus sino los que hacen las mascarillas, los de la
vitamina C, los del bífidus activo, los fabricantes de ventiladores
artificiales y pulsioxímetros, los de los pañuelos desechables, los
productos de desinfección de manos, hasta los presos con enfermedades
incurables que quieren aprovechar para marcharse a casa. Sin embargo,
no me negará tampoco que la pantalla de humo les ha
venido al pelo a su gobierno ahora que la crisis sigue su marcha, el
desempleo tiene niveles históricos, nos suben los impuestos, sube el
IRPF y baja el PIB. Una casualidad, supongo.
Señora ministra, una cosilla más. Si tengo que ver muchas más fotos
suyas a media página con mirada astuta, trajes sexis y poses de
modelo... ¡me va a dar algo! "
Sin embargo, la misma autora escribe este otro artículo sobre los toros (cito: "quien me da pena es el torero y no el toro"), en que parece que admite eso de la "fiesta nacional" (...) siempre y cuando se mejoren las medidas de seguridad...
De lo de los toros ya hablaremos, pero en mi modesta y personal opinión, si se justifica la crueldad con los animales, mal vamos.
