Los Rollos del Mar Muerto, estarán en un par de años
a disposición de cualquiera en Internet, sea o no investigador. Gracias a la utilización de cámaras con rayos infrarrojos, podrán leerse palabras de los papiros que hasta la fecha no podía detectar el ojo humano. Es un trabajo muy delicado. La conservación de los rollos, descubiertos casualmente en 1947 por un pastor beduino en Qumran, en el desierto de Judea, a la orilla del mar Muerto, exige muchos cuidados. Hasta hace sólo siete años, únicamente un puñado de investigadores tenía acceso a ellos, considerados uno de los tesoros arqueológicos de Israel. En 2001, se publicaron todos los fragmentos disponibles.

Las nuevas técnicas
permiten fotografiar sin emitir calor ni rayos ultravioletas, que podrían dañar los históricos papiros y pergaminos. Hasta la fecha sólo habían sido fotografiados en una ocasión en 1950. Tan sólo unos pocos fragmentos grandes se exponen permanentemente en el Museo de Israel. Al menos otro rollo se conserva en un museo de Ammán (Jordania). Las nuevas fotografías permiten discernir con nitidez letras de los pergaminos que eran antes imposibles de detectar.


El
área de los descubrimientos de Qumram, en Palestina, esta aproximadamente a un kilómetro sobre las alturas que bordean la orilla norte del mar Muerto. Al inicio de 1947, el hallazgo en una gruta de siete rollos de manuscritos antiguos realizados en pieles generó un lucrativo negocio para los beduinos que los descubrieron. El suceso que movilizó a traficantes, anticuarios y científicos adquirió gran trascendencia al fechárselos como anteriores al siglo I de la era cristiana y está considerado como uno de los mayores hallazgos arqueológicos del siglo pasado.

A mediados de 1956 se habían explorado once grutas y se habían excavado la mayoria de las ruinas próximas a Khirbet Feshkra y Khirbet Qumram. Los
descubrimientos en estas últimas permiten identificar el centro religioso de la comunidad de Qumran de la cual provienen los cerca de 600 manuscritos hallados en las grutas de los alrededores dentro de tinajas, de lo que se presume fue conservado de su biblioteca. Entre los manuscritos se identifican fragmentos de libros del Antiguo Testamento y otros propios de la comunidad.

La
exploración arqueológica del área de Qumram permitió conocer en profundidad la comunidad, descubriéndose cerca de 1200 tumbas, recuperándose utensillos y restos de mobiliario. También se encontraron nnumerosas monedas romanas que permitirán fechar su ocupación en un período comprendido entre los años 100 a.C. y 135 d.C.

Después del trabajo arqueológico, comenzó el relacionado con la investigación, evaluación y publicación de los manuscritos. Publicación que fue lenta durante los años 50 y 60, pero que en los 70 se estancó. Esto fue duramente criticado, y se afirmó que los rollos contenían secretos que las autoridades eclesiásticas estaban interesadas en ocultar.
¿Quienes eran los pobladores del Qumran? Pertenecían a una secta que se había separado de los Esenios, monjes que se regían por un consejo de 12 personas a cuyo mando estaba un enigmático personaje llamado "Maestro de Justicia", pero tras la muerte de su lider sobrevivieron pocos discípulos y al llegar Herodes el Grande, algunos quisieron reintegrarse en la sociedad judía. La razón más importante era que la profecía de Jacob en el Génesis hacía referencia expresa de que el Mesías llegaría cuando el cetro de Israel ya no se hallara en manos de un judío y curiosamente Herodes no era judío, sino idumeo. ¿Tal vez dejaron su vida monástica para encontrar al Mesías?, lo cierto es que Herodes les defraudó y cuando le sucedió su hijo Arquelao, volvieron a Qumrán. Allí estuvieron hasta el año 68 d.C en que las tropas romanas destruyeron el monasterio de Qumraní, aunque previamente a los monjes les había dado tiempo a ocultar en las cuevas su bibliotéca.
Según algunos, los
manuscritos del Qumrán son importantes porque nos permiten conocer mejor el judaísmo rabínico del Siglo II a.C., entender los orígenes del cristianismo y del moderno judaísmo.

No es fácil traducir esos antiguos manuscritos escritos en hebreo y arameo. Se han encontrado más de 850, de los cuales 300 están tan deteriorados y fraccionados que su traducción carece de interés. Además hay que sumar la complejidad de la caligrafia, la cual carece de vocales y que las palabras suelen estar todas juntas de modo que según como las separemos se les puede dar un sentido u otro. Por todo esto los filólogos realizan sus traducciones con sumo cuidado.
Por cierto, el pastor beduino que descubrió los manuscritos, murió de cancer convencido de que había sido víctima de la maldición de un genio que salió del ánfora. Khalil Iskander Shinin, el comerciante sirocristiano, que les dió a los pastores 24 libras esterlinas por los rollos murió en 1994, rico pero víctima también de una misteriosa enfermedad.
Ya tenemos argumento para una novela/película a lo Código Davinci ...
