“Entre 1995 y 2007
el número de áreas marinas costeras sin oxígeno se ha incrementado en un 33%, según un estudio del Instituto de Ciencias Marinas de Virginia (EEUU), publicado en la revista Science. Los autores, Robert Díaz y Rutger Rosenberg, han identificado 405 zonas marinas muertas en el mundo y apuntan a dos causas principales: el exceso de fertilizantes en la agricultura y la quema de combustibles fósiles.”

“De las 405 zonas negras,
España cuenta con tres en su litoral: la costa de la ciudad de A Coruña, la ría San Martín en Torrelavega (Cantabria) y el estuario de Bilbao. Las tres áreas presentan un exceso de nutrientes derivado de actividades industriales y tratamiento inadecuado de residuos en zonas urbanas.”

“Este déficit de oxígeno o anoxia se debe a la acumulación de materia orgánica. El crecimiento de las zonas muertas en el océano ha sido "exponencial" a lo largo de los últimos 50 años. En los años 60 del siglo XX se registraron 49 zonas escasas en oxígeno, en los 70 subieron a 87, en los años 80 se duplicaron hasta 162, y en el anterior estudio, en 1995, se detectaron 305. En los últimos doce años se han añadido 100 hasta alcanzar 405, que suman 245.000 kilómetros cuadrados, la mitad del tamaño de España.”
“El Mar Báltico, el área más afectada, ha perdido un 30% de su capacidad para mantener la vida en sus aguas, lo que ha provocado un descenso de las pesquerías.”

“La solución a este grave impacto ambiental es impedir que los fertilizantes y residuos lleguen al mar, lo que es bastante complicado. Por ejemplo, en el Mar Negro se redujo en la década de 1990 el vertido de sustancias químicas empleadas en la agricultura y la anoxia desapareció, aunque con una nueva expansión de la agricultura ha resurgido.”
Este año ya se había publicado un
informe
(Dead Waters, Aguas muertas) del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, que afirmaba que el número y
tamaño de estas áreas desoxigenadas iba en aumento desde la década de
los sesenta. Desde 1990 hasta 2004 se duplicaron (alcanzado las 150
zonas muertas) y en los últimos tres años las áreas afectadas por la
hipoxia alcanzaron las 200, por lo que los expertos advierten de que se
están convirtiendo rápidamente en serias amenazas para los «stocks»
pesqueros y para las personas que tienen en las pesquerías su único
sustento. Y no olvidemos la
"urbanización de la costa".
Es verdad, todas las aguas van al mar. Claro que como sigamos pensando que el océano es infinito seguiremos avanzando en la dirección equivocada. Soluciones: pocas y difíciles.
