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sábado, 09 de agosto de 2008

La proliferación de gaviotas en muchas ciudades de la costa, no sólo trae quebraderos de cabeza a cientos de vecinos por ruidos, excrementos, deterioro y atasco de tuberías, e invasiones en balcones, cubiertas y terrazas. Como en "Los pájaros" de Hitchcock, las aves también entran en las viviendas y atacan a sus moradores. Muchos afirman que son agresivas e intentan abalanzarse sobre ellos.





La búsqueda de comida y la protección de las crías son las principales causas de la agresividad de las aves.



Vigo ha sido la última de las grandes ciudades gallegas que ha recurrido a la empresa privada para controlar la plaga de gaviotas. El problema va en aumento a pesar del incremento de controles municipales y esto se debe, en parte, según los expertos, a la falta de control sobre las poblaciones que habitan en las islas Cíes y Sisargas, de donde proceden gran parte de los ejemplares que anidan en las zonas costeras de Galicia. Según algunos cálculos, en el entorno de las islas Cíes viven unas 26.000 parejas. En el casco urbano de A Coruña, la población supera el millar de ejemplares y algunas estimaciones cifran en 800 las gaviotas de Ferrol.



En Gijón se está actuando al igual que en otras ciudades costeras del norte de España pero la peculiaridad es la proximidad del vertedero de Cogersa, que registra una población de 60.000gaviotas.

En Santander, Zarauz y Bilbao sucede lo mismo.

En Algeciras, el Ayuntamiento se plantea usar aves de presa para ahuyentar a las gaviotas.



A pesar de lo que pudiéramos pensar no sólo se concentran en áreas costeras, sino que pueden encontrarse en zonas del interior notablemente alejadas del mar. La gaviota es un ave oportunista, capaz de comer casi de todo, que podemos encontrar con frecuencia rebuscando en los vertederos. Pero también ha encontrado su espacio en nuestras ciudades.



Los problemas que causan en principio son similares al resto de las plagas de aves: resultan muy ruidosas, y sus excrementos acaban causando daños allá donde caen o se acumulan. Pero en este caso existe un factor añadido. Se trata de un ave agresiva y de un tamaño notable, pudiendo llegar al metro y medio de envergadura. No es raro que si se siente amenazada pueda atacar a una persona.

Los métodos disuasorios como púas, alambres y redes, son eficaces frente a las gaviotas. Al igual que los repelentes químicos y sonoros. Los repelentes visuales como figuras de depredadores, globos de colores, espejos, o similar no son demasiado efectivos.

La cosa aunque parezca de risa no lo es y ya hay empresas que se ocupan de ellas.





Lo peor, las molestias. Lo mejor que esto lo hemos generado nosotros. Les hemos dado comida gratis durante años y hemos facilitado su acercamiento a nuestras poblaciones.



A lo hecho, pecho...

¿Se acuerdan de "Los pájaros" de Hitchcock?



ACTUALIZACIÓN (6 de Octubre del 2008): Más de un millar de parejas vuelan cada día por las calles de Vigo y causan serios problemas en los edificios del casco urbano, en los que ya hay más de 700 nidos. La falta de medidas municipales a lo largo de los últimos años para vigilar la reproducción de estas aves ha provocado que la colonia haya crecido un 87 por ciento desde el año 2001, cuando se elaboró el último censo. Tras un escrupuloso trabajo de recuento que se realizó principalmente desde la azotea del edificio del Ayuntamiento durante los últimos meses, la empresa ha contabilizado 1.022 parejas de gaviotas. No obstante, estiman que la cifra puede llegar a las 1.200. Asimismo, han localizado en los edificios de la ciudad cerca de 750 nidos, la mayoría en azoteas de inmuebles situados en el centro de la ciudad.

12:19 | gestionado por Antonio Figueras | Enviar comentario (4)