Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han descubierto que en las especies en las que
la temperatura determina el sexo, en lugar de los factores genéticos, un incremento de la temperatura del agua de entre 1,5 y 4 ºC, debido al calentamiento global, podría alterar de forma significativa la proporción de sexos de algunas especies. En concreto, los científicos prevén un aumento del 73% hasta el 98% de machos en algunas especies, frente al 50% esperado.

Para el trabajo, los científicos estudiaron 59 especies de peces en las que se había postulado la determinación del sexo dependiente de la temperatura. El equipo de investigación descubrió que sólo en 40 de las 59 especies la temperatura había determinado el sexo y que, además, en todos los casos el aumento de temperatura había provocado una mayor proporción de machos, uno de los patrones de respuesta ante el aumento de temperatura.

El equipo predijo que un incremento de 1,5 ºC en el agua (un aumento prácticamente seguro, según la previsión del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático o IPCC), haría aumentar la proporción de machos hasta el 73% en algunas especies. Un aumento de 4 o C (algo probable, según el IPCC) incrementaría, por su parte, la proporción de machos en las especies con TSD desde un mínimo del 65% hasta un máximo del 98%, según las especies. Es decir, incluso cambios pequeños de entre 1 y 2 ºC pueden alterar significativamente la proporción de sexos de 1:1 (machos: hembras) hasta 3:1. “En el peor de los casos, sólo quedaría un 2% de hembras, lo que compromete seriamente la supervivencia de la especie”, advierte el investigador Piferrer del CSIC, que trabaja en el Instituto de Ciencias del Mar, en Barcelona y coordinó el estudio.

Estas cifras son resultado de simulaciones, por lo que ahora quieren determinar si los efectos predichos sobre la proporción de sexos debidos al aumento de temperaturas pueden observarse en poblaciones naturales de distintas especies.
A ver si por falta de hembras los peces se tiran al monte y vienen a por humanos, como en la primera fotografía...
