Javier Calamaro -hermano de Andrés Calamaro-
recibió el 31 de Mayo de este año a las ballenas que, como todos los finales de otoño, se acercan a a las costas de la Patagonia argentina para aparearse con un recital submarino de bienvenida. El primer show musical subacuático del mundo fue visto en directo por los internautas a través de la página web oficial del Gobierno de la provincia de Chubut. El cantante se sumergió siete metros debajo de la superficie de las aguas, a unos siete kilómetros mar adentro, dentro de una burbuja de plástico, e interpretó tangos y canciones, una de ellas a dúo con Andrés Calamaro.
¿Cuantas
ballenas hay?

Entre abril y julio,
las primeras ballenas empiezan a llegar a la Península Valdez y se retiran en diciembre. Las excursiones se realizan en lancha o en barcos autorizados, que incluyen, además de las medidas de seguridad pertinentes, un paseo por la costa para apreciar el paisaje y las distintas atracciones naturales de la zona. La mejor época del año para el avistaje de ballenas es en la Península de Valdez, (Patagonia, Argentina) en los meses de septiembre y octubre. En ese período, cerca de 500 ejemplares de la
Ballena Franca Austral (que pesa entre 3 y 55 toneladas, y mide de 5 a 16 metros) permanecen en la cercanía de la costa. Sin embargo, la posibilidad de avistajes se extiende durante un tiempo mayor.

El
santuario de ballenas francas en las aguas que rodean a la
península de Valdés de la costa patagónica de Argentina está declarado Patrimonio de la Humanidad por las Naciones Unidas, porque hasta allí se acercan miles de cetáceos entre mayo y octubre de cada año. Las ballenas aprovechan la tranquilidad del lugar y las tibias temperaturas para aparearse y cuidar a sus crías. Decenas de miles de turistas de todo el mundo viajan cada otoño e invierno hasta allí para observar ese espectáculo a bordo de lanchas y desde las playas y costas.

Mientras tanto,
Japón inició en Noviembre del 2007 su vigésimoprimera expedición ballenera a cargo del Instituto de Investigación de Cetáceos, en al Pacífico Sur, donde cazará 50 ballenas jorobadas y pondrá fin a la moratoria que ha protegido a estos animales desde 1963. En lo que Japón presenta como un estudio sobre la edad de estos cetáceos y una recopilación de datos sobre su modo de vida y el contenido de sus estómagos, la flota nipona dará caza a cazar 850
ballenas mink, medio centenar de "
ballenas fin" (que pueden medir hasta 27 metros) y otras 50 ballenas jorobadas protegida por una moratoria internacional. La carne obtenida durante la expedición se venderá en el mercado japonés y los ingresos se reinvertirán en futuras campañas balleneras.

Tripulación del buque ballenero brindando por el éxito de la campaña.
Las ballenas jorobadas han estado protegidas desde 1963, excepto por el pequeño número de ballenas cazadas en sistema de subsistencia de países con larga tradición ballenera. Groenlandia y el país caribeño de San Vicente y las Granadinas cazaron una ballena jorobada cada uno, en unas capturas comprendidas dentro de un programa de caza de subsistencia. Las 50 ballenas jorobadas que atrapará la flota japonesa en el Pacífico Sur se comprenden dentro del programa de caza científica JARPA II, según la Comisión Ballenera Internacional (CBI).

El objetivo de este plan, según lo detalla en su página web la CBI, es supervisar el ecosistema antártico, modelar la competencia entre las diferentes especies de ballenas, observar los cambios en la estructura de las poblaciones y mejorar la gestión de las poblaciones de ballenas mink.
La
ballena jorobada, también conocida como yubarta, es un cetáceo que mide 16 metros de largo y 40 toneladas de peso, aunque pude llegar a los 20 metros, que habita en las zonas costeras y tiene unas aletas pectorales especialmente largas. Esta especie es una de la especies más favoritas de los amantes de las ballenas por su cuerpo característico y su comportamiento juguetón por los turistas que contratan empresas de avistamiento de ballenas en todo el mundo, una industria que genera millones de euros cada año.
Las ballenas jorobadas "cantan". "Adoptan una posición vertical con su cabeza hacia abajo al momento de cantar. Produce ruidos sordos, como el de la octava más grave del órgano de tubo de una catedral., dándole luego paso a gemidos lastimeros y a un chillido como el que produce el aire al escaparse e un globo al estirarle el cuello. Con las notas van construyendo frases y estribillos, el canto de estas ballenas puede ser el más largo ( hasta 30 minutos), y e más complejo en el reino animal. Todas las ballenas jorobadas entonan un canto igual que va evolucionando constantemente. Su sonido puede viajar kilómetros y kilómetros en las profundidades. Este canto es entonado principalmente en la etapa de reproducción de la ballena. "
La empresa ballenera japonesa ha levantado una fuerte oposición recientemente en Australia, cerca de cuyas costas tendrá lugar la caza de ballenas de las flota japonesa. El gobierno australiano ha llegado a lanzar una campaña en Youtube contra la industria ballenera japonesa, en un vídeo dirigido a los niños nipones en el que se observan cetáceos en alta mar.
Esta última semana,
el Gobierno de Chile, que acoge la 60ª reunión anual de la Comisión Ballenera Internacional (CBI) con la participación de unos 80 países, ha anunciado que creará un santuario para los cetáceos en sus aguas, prohibiendo la caza de estos animales en todo su territorio.
Aprovechando esta reunión de la
Comisión Ballenera internacional en el país suramericano, una gran cantidad de chilenos se ha congregado al Parque O'Higgins de Santiago para protestar contra la cacería de ballenas. Los asistentes formaron una ballena humana de enorme tamaño, que fue fotografiada desde el aire por un helicóptero, como ha ocurrido en otros lugares del mundo.

En esta reunión, cerca de 80 países han discutido sobre la cacería, que sólo realizan Japón, Noruega e Islandia o la posibilidad de hacer del Atlántico Sur una zona libre de matanzas de ballenas.
En el arranque de la Cumbre, la Humane Society Internacional, WWF/Adena y el Lenfest Ocean Programme han presentado tres trabajos que "desacreditan" argumentos defendidos por países que continúan cazando ballenas comercialmente, como Japón, Noruega e Islandia, y que acusan a las ballenas de la extinción de las pesquerías.
Daniel Pauly, director del Centro de Pesquerías de la Universidad de la Columbia Británica afirmó que “tomar a las ballenas de chivo expiatorio sólo sirve para beneficiar a los países ricos y dañar a los menos favorecidos, desviando cualquier debate sobre las causas reales de la destrucción de las pesquerías".
La
reunión anual de la Comisión Ballenera Internacional (CBI),
celebrada en Santiago de Chile, se clausuró in decisiones que modifiquen los actuales acuerdos en materia de caza
de ballenas. Esto supone que Japón proseguirá con la caza científica en
la Antártida y las comunidades indígenas de Groenlandia, Rusia y Alaska
continuarán ejerciendo la caza de subsistencia, mientras persiste la
moratoria en la actividad comercial ballenera.
Lo de las
ballenas tiene, como otras cosas, mala pinta. Y el barril de petróleo sigue subiendo.

Agua teñida de sangre en zona de caza de delfines.