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sábado, 29 de septiembre de 2007

La UE ha prohibido la pesca del atún rojo en lo que queda de 2007 ya que que  se ha superado la cuota general de capturas asignada a la flota comunitaria. Además Bruselas expedienta a España por no informar sobre las capturas de atún rojo. Parece que el mar da malas noticias.




El atún rojo, cimarrón o de aleta azul (Thunnus thynnus) es una especie de atún que vive en las aguas subtropicales y templadas del Océano Atlántico Norte (desde Noruega hasta el Oeste de Africa), Mar Mediterráneo y el Mar Negro.

Es el atún por excelencia. Puede llegar a medir más de dos metros y pesar más de 300 kg. Es un pez pelágico, que pasa su vida en aguas libres, y se alimenta básicamente de otros peces más pequeños, entre ellos sardinas, caballas, y jureles.

El atún rojo (Thunnus thynnus) es una de las especies de pescado favoritas de los japoneses, ávidos devoradores de peces. En el Mercado Central de Pescado de Tsukiji, en Tokio, se pagan entre 60 y 70 euros por kilo.

Las capturas de este pez (también conocido como atún de aleta azul) alcanzaron las 39 000 toneladas en 1994, pero en 2002 habían descendido a casi la mitad, unas 22 000 toneladas.



La pesca tradicional se realizaba mediante las almadrabas.







En la actualidad el atún rojo supone tan solo el tres por ciento de las capturas mediterráneas, pero su importancia económica sigue siendo alta debido a la fuerte demanda internacional, en especial debido a la preparación de "sushi" y "sashimi" (especialidades culinarias japonesas).

Solo la demanda anual en Estados Unidos alcanza las 24 000 toneladas, una cantidad mayor que la obtenida en un año en el Mediterráneo.

El "engorde del atún"


El problema de la sobrepesca se ha agravado con la captura de ejemplares de atún rojo destinados a la acuicultura.

Hace unos años se inició el mantenimiento en cautividad de los atunes hasta que disminuyeran las capturas en fresco. En especial en navidades, cuando escasea y más alta es su cotización. De esta forma nacieron las granjas de engorde y engrase de atún.

Se trataba de aprovechar la migración anual. Tras ser capturados por cerqueros, los atunes son introducidos en mallas cerradas y trasladados por remolcadores hasta las jaulas de engorde. Son cercados de entre 30 y 60 metros de diámetro, que calan unos 20 metros. Tienen forma circular o hexagonal. El sistema cerrado de redes se sostiene con flotadores. Las granjas poseen entre 3 y 10 jaulas, alejadas unas pocas millas de la costa. Cada una es capaz de contener cientos de ejemplares que son alimentados regularmente.

La pesquería ha llegado a ser tan efectiva, que la Unión Europea (UE) ha tenido que dictar una norma para prohibir a los barcos que empleen helicópteros o avionetas para detectar los bancos en el mes de junio. De hecho, el número de ejemplares de atún rojo en el Mediterráneo ha descendido un 80% en los últimos 30 años.



Traslado de jaula de atún.

En 2003 había ya nueve granjas en el Mediterráneo español que ocupaban 3,5 kilómetros cuadrados de superficie marina. La revista "Mar" constata la existencia de cinco granjas operativas (con 37 jaulas y una producción solicitada de hasta 7.182 toneladas), así como otras cinco nuevas empresas (con 32 jaulas y una producción prevista de 5.004 toneladas). En Andalucía hay, además, dos granjas operativas (con seis jaulas y una producción prevista de 545 toneladas ampliables) y dos peticiones de apertura. En Cataluña está prevista también la instalación de otras dos granjas.

La FAO estima que la producción de atún rojo gracias a esta técnica es de unas 25 000 toneladas anuales, frente a las 10 000 toneladas de hace tan solo cinco años.

Los países donde se concentra el mayor número de estas "granjas marinas" son Croacia, Malta, España y Turquía.

Según los expertos del organismo de la ONU, esta práctica suscita una viva preocupación, ya que supone incrementar la presión sobre una población  que ya de por es frágil debido a la sobreexplotación.

Al mismo tiempo, la captura de atunes jóvenes no suele incluirse en las estadísticas oficiales, dificultando así los esfuerzos de evaluar correctamente el estado de los recursos pesqueros.

¿Podrán alguna vez los investigadores reproducir esta especie en cautividad antes de que se extinga?

¿Hay futuro para las almadrabas de Barbate, Zahara y Conil?


11:00 | gestionado por Antonio Figueras | Enviar comentario (4)