Leo una
interesante noticia en la que se nos informa sobre otra utilización del mar. Una empresa catalana (
Pipo Systems) ha desarrollado un aparato con el que se puede generar energía de las olas y producir hasta tres veces más que con cualquier otro dispositivo existente.

“Todo gracias a un sistema boyante bautizado como Pysis, que, a diferencia del resto, aprovecha los tres tipos de energía que esconde una ola: los dos producidos por los cambios de empuje en las dos fases de su movimiento –cresta [al ascender y caer] y seno [al sumergirse y volver a emerger]– y un tercero nacido de su desplazamiento.”

“El dispositivo lo forma una serie de boyas de 12 metros de diámetro y 36 de longitud, conectadas por un sistema de transmisión a unos depósitos invertidos que, llenos de aire, ofrecen resistencia ante los movimientos de la ola y aprovechan esa fuerza para producir energía. Pese a que las boyas están conectadas, funcionan autónomamente, de manera que cada una aprovecha el estado de la ola en función de su posición. El sistema se completa con unas pantallas curvadas instaladas en la parte superior de la estructura, que conducen la ola desde su entrada en la balsa hasta la salida.”
Según esta empresa: “Los
sistemas actuales no alcanzan esa potencia porque sólo captan una de las potenciales fuentes energéticas del oleaje. Unos se valen del empuje de las olas y otros captan la energía cinética de la ola. No obstante, ninguno de ellos aprovecha las tres fuentes energéticas del oleaje.”
Si esta forma de generar energía prospera tendríamos una nueva fuente complementaria. Los mapas de energía procedente de las olas nos dejan en muy buena situación

Mapa mundial mostrando energía media de olas en KW/metro de frente de ola.
En 2009 se afrontará la prueba de fuego en las costas gallegas. El Centro Tecnológico del Mar (Cetmar) y el Gobierno gallego, con la colaboración del Ministerio de Educación y Ciencia suscribieron un convenio en octubre de 2006 con la empresa Pipo Systems para que ese torrente energético sea, por fin, una realidad. En virtud de ese acuerdo, la Consejería de Innovación de la Xunta de Galicia ha puesto un millón de euros sobre la mesa, el Cetmar está realizando la investigación topográfica y oceanógrafica precisa para determinar el punto idóneo de la costa gallega en el que se implante una nueva instalación energética (muy probablemente en el litoral coruñés o lucense, más aptos que el pontevedrés), y la empresa ha desarrollado el primer sistema de múltiple captación y transformación complementada que hace trabajar en común a las tres fuentes básicas de energía presentes en cada ola (de modo simultáneo y en cada ciclo): empuje, diferencial de presión y energía cinética.
De las mareas hablaremos otro día.
¿Será posible atar olas?
