Acabo de llegar de la reunión final de un proyecto financiado por la Unión Europea en el que intentábamos descartar totalmente la posibilidad de que los peces transmitieran o padecieran la enfermedad del llamado “mal de las vacas locas” o encefalopatía espongiforme bovina.
Estas investigaciones son la respuesta al temor de que los peces pudieran ingerir piensos contaminados y contagiar de manera indirecta a las personas.

En un estudio anterior, también financiado por la Unión Europea, se
concluyó que la posibilidad que los peces contraigan la enfermedad y el riesgo de contagio a humanos es mínimo. Estos trabajos fueron
realizados por un equipo internacional, en el que
han participado científicos del Instituto de Investigaciones Marinas
(centro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas en Vigo) y
el Instituto Superiore di Sanitá de Roma (Italia) y la Universidad de
Milán (Italia).
Los resultados, que pueden consultarse en la web de BioMed Central (al
final de este post), demuestran que al ser infectados experimentalmente
con scrapie (una variedad de encelopatía espongiforme) los peces
eliminan rápidamente la mayoría de la carga infecciosa, por lo que el
riesgo derivado de su consumo es prácticamente nulo. La conclusión
fundamental es que la transmisión es posible, pero no es probable
siendo el riesgo mínimo.
El estudio se realizó con truchas y rodaballos, dos especies de gran
consumo. La investigación, que ha durado casi seis años, consistió en
infectar a estos peces con priones, las partículas acelulares
responsables de la transmisión de las encefalopatías. Para ello, los
animales fueron alimentados o inyectados una sola vez con tejidos que contenían
scrapie. Posteriormente, muestras de músculo, intestino y cerebro de
estos peces fueron tomadas en diferentes días e inoculadas en ratones
para evaluar su capacidad infecciosa.
Los análisis muestran que ninguno de los peces desarrolló la
enfermedad. En cuanto a los ratones, ninguno de ellos enfermó y sólo en
un caso se detectaron trazas de priones, que provocaron síntomas de
encelopatía espongiforme, aunque no la enfermedad. Esto lleva a la
conclusión de que la probabilidad de la transmisión es muy baja.
En un segundo estudio (este que acabamos de finalizar) los
peces fueron expuestos al material infectivo en varias ocasiones. Por decirlo de forma coloquial, los peces se han alimentado con mega dosis de scrapie y BSE (en estudio desarrollados en paralelo) pero, de momento, no han
desarrollado la enfermedad y tampoco lo han hecho los ratones
susceptibles a la enfermedad inoculados con tejidos de peces expuestos
al agente infeccioso. Este segundo proyecto contó con la participación de la Universidad de Milán (Italia), el
Centro para la Investigación y Tecnología (Grecia) y la School of
Veterinary Science de Oslo (Noruega) además del Instituto de
Investigaciones Marinas (CSIC).
La encefalopatía espongiforme bovina, también llamada “mal de las vacas
locas” saltó a la actualidad a principios del 2000, cuando el consumo
de carne infectada provocó la muerte de varias personas por la
enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, variante humana de este mal.
En esa fecha, los piensos para ganado y piscifactorías eran elaborados
en las mismas instalaciones, por lo que surgió la duda de si los peces
que hubieran consumido piensos contaminados podrían contagiar a los
humanos. Éste es el motivo por el que comenzaron los estudios.
Hoy día está prohibido fabricar ambos piensos en las mismas
instalaciones, pero estudios como éste siguen siendo necesarios para
garantizar una correcta política alimentaria.
Scrapie infectivity is quickly cleared in tissues of orally-infected farmed fish
Loredana Ingrosso, Beatriz Novoa, Andrea Z Dalla Valle, Franco Cardone,
Raquel Aranguren, Marco Sbriccoli, Simona Bevivino, Marcello Iriti,
Quanguo Liu, Vito Vetrugno, Mei Lu, Franco Faoro, Salvatore
Ciappellano, Antonio Figueras and Maurizio Pocchiari. BMC Veterinary
Research, 2:21

Para saber algo más recomiendo estas páginas:
http://www.cdc.gov/ncidod/dvrd/prions/
http://www.cdc.gov/ncidod/dvrd/cjd/index.htm
http://www.sciencemag.org/feature/data/prusiner/245.dtl
y una nacional:
http://www.eeb.es/pags/espana.htm
Como se puede comprobar siguen apareciendo casos de BSE en España.
El primer caso de la nueva variante de la Creutzfeld Jacob en España sucedido en Madrid en el año 2005:
http://db.doyma.es/cgi-bin/wdbcgi.exe/doyma/press.plantilla?ident=40071
http://dgsalut.caib.es/user/portal_salut/creutzfeldt_jacob.htm
¿Desde entonces?