LoginRSS 2.0 Feed

domingo, 27 de mayo de 2007

Dentro de nada, muchos se acercaran a los mares que bañan nuestra península para disfrutar (¿?) de un merecido descanso (¿?).

Alguna vez, en esas tardes de verano hablaremos sobre lo sucia que estaba la playa o nos lamentaremos sobre el poco pescado que había en la plaza. Difícilmente relacionaremos todo esto con nuestro comportamiento que, como especie, deja bastante que desear.

La degradación del medio marino puede deberse a una amplia variedad de fuentes. Las fuentes terrestres representan el 70% de la contaminación marina, mientras que las actividades del transporte marítimo y el vertimiento en el mar representan el 10% cada una. Los contaminantes que suponen la mayor amenaza para el medio marino, en orden variable de importancia y en situaciones nacionales o regionales diferentes, son los siguientes: las aguas residuales, los nutrientes, los compuestos orgánicos sintéticos, los sedimentos, la basura y los materiales plásticos, los metales, los radionucleidos, el petróleo y los hidrocarburos aromáticos policíclicos. Muchas de las sustancias contaminantes que provienen de fuentes terrestres son de interés particular para el medio marino puesto que se caracterizan simultáneamente por la toxicidad, la persistencia y la bioacumulación en la cadena trófica. No hay actualmente ningún plan mundial para hacer frente a la contaminación marina procedente de fuentes terrestres.



(Foto: Antonio Figueras)


La contaminación marina es en parte causada por el transporte marítimo y las actividades marinas. Aproximadamente 600.000 toneladas de petróleo se vierten en los océanos cada año como resultado de operaciones habituales del transporte marítimo, accidentes y descargas ilegales. En cuanto a las actividades de extracción de petróleo y gas frente a las costas, en la actualidad hay normas internacionales respecto de las descargas en el entorno de las maquinarias y se están examinando seis convenciones regionales para fiscalizar las descargas de las plataformas. Debido a su índole y alcance, el efecto ambiental de las actividades de exploración y extracción de petróleo frente a las costas por lo general representa una proporción bastante reducida de la contaminación marina.

Para prevenir la degradación del medio marino será más útil una estrategia de precaución y prevención que de reacción. Ello requiere, entre otras cosas, evaluaciones del impacto ambiental, técnicas limpias de producción, reciclado, auditorías ambientales y reducción al mínimo de los deshechos, construcción y mejoramiento de las instalaciones para el tratamiento de las aguas residuales, criterios de ordenación cualitativos para la manipulación correcta de sustancias peligrosas y un enfoque amplio de los efectos nocivos procedentes del aire, la tierra y el agua. Todo marco de ordenación debe comprender el mejoramiento de los asentamientos humanos en las costas y la ordenación y el desarrollo integrados de las zonas costeras.

Las poblaciones litorales han crecido a base del mar pero viven de espaldas de él. Nuestra ingratitud es enorme.

La Política de la Unión Europea es muy clara con respecto a la actitud ante la contaminación marina. Entre la multitud de tratados, legislación etc. la Unión Europea es parte contratante del Convenio sobre protección del medio marítimo del Nordeste Atlántico, firmado en París el 22 de septiembre de 1992.

Las Partes contratantes de este Convenio, por separado o en conjunto, adoptarán todas las medidas que permitan:

* prevenir o eliminar la contaminación producida por fuentes terrestres de la zona marítima;

* prevenir o eliminar la contaminación producida por vertidos o incineración de residuos u otras materias;

* prevenir o eliminar la contaminación producida por fuentes marítimas (instalaciones marítimas o conductos marítimos a partir de los cuales sustancias o energía lleguen a la zona marítima).

Por desgracia, del dicho al hecho hay un gran trecho y aunque hay normas (normalmente excelentes) su cumplimiento, sobre todo en España, es relativo.

Antonio Figueras

19:42 | gestionado por Antonio Figueras | Enviar comentario (71)