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martes, 08 de julio de 2008

Cosas de la vida, resulta que trabajo en un centro rodeada de ingenieros. Esta circunstancia, que en cualquier otra instancia de mi vida, hubiese hecho realidad uno de mis más repetidas fantasias (antecedentes: Facultad de Periodismo, Complutense, 150 personas por clase, alta representación femenina) se convierte, de repente, en una de mis peores pesadillas  Ten cuidado con lo que deseas, como diría Oscar Wilde, no sea que se vaya a cumplir. Et voilá!


Los ingenieros tienen, como todo el mundo, su forma especial de categorizar la complejidad de las cosas que les rodean: y así, dividen el mundo entre aquellos que, como ellos, son ingenieros y los que no lo somos. Una vez que has entrado en la categoría B (non engineering), es bastante difícil conseguir que den autoridad a ninguna de las palabras que tú emites.. Para ellos da igual que hables de complicados sistemas energéticos o de cuestiones de comunicación, en cualquiera de los casos tus palabras no están dotadas de la autoridad necesaria.. Lo que te pone en situaciones complicadas que has de vencer de forma astuta: pensando como pensaría un ingeniero. Yo, por ejemplo, consigo que el ingeniero mayor me de el visto bueno, lo que no resulta nada fácil, y, una vez en este punto, circulo la información más como si fuese resultado de sus pensamientos, del ingeniero que más sabe, en lugar de mis propias ideas. Y entonces todos contentos (excepto yo, claro está, a juzgar por el tono socarrón de mis  palabras).

Pero anécdotas a un lado, lo que sí me resulta interesante, una vez que uno es capaz de sentarse y ver las cosas con distancia, es cómo aquello que hemos estudiado estructura nuestra forma de ver la vida, crea una arquitectura espacial en nuestro cerebro hasta condicionar nuestra percepción de las cosas y que llega incluso a afectar a nuestra capacidad de respuesta a los desafíos diarios de la vida. Los ingenieros con los que yo trabajo son capaces de crear los más complejos modelos de predicción de las situaciones energéticas del Reino Unido en el año 2050 teniendo en cuenta una serie de variables ilimitadas y extremadamente complejas: que pasaría, por ejemplo, si las centrales nucleares se descarta, o si se mantiene en la coctelera de la combinación energética, si los mercados deciden siguiendo la ley de la inmensa oferta, decantarse por el carbón, ¿cual sería el impacto que tendría la energía eólica marina?, o el uso de desperdicios biodegradables como fuente de energía, la cantidad global que sería necesaria importar.. o los mejores sistemas para almacenar energía de forma eficiente y rentable, desde el uso de centrales hidroeléctricas reversibles, al almacenamiento de hidrógeno, de energía para vehículos híbridos conectables a la red o los sistemas de almacenamiento de las calefacciones..

Los ingenieros con los que yo trabajo manejan cifras que para mi no significan nada, como 100$/toCO2 o hacer conversiones tipo GW generados por tipo de energía, con la misma facilidad con la que yo hago conversiones del euro a la libra. Hay algunos que pueden decirte, de carrerilla, los gigavatios que necesitas para alumbrar una ciudad, dependiendo del tipo de ciudad que sea y las posibles opciones de abastecimiento Son tipos realmente impresionantes.

Por eso, es igualmente impresionante que algunos de ellos no sepan lidiar con la ecuación ¿vas a acudir el día X a la reunión Y? o ¿puedes registrate antes del día x en el enlace de aquí abajo si quieres acudir?


Yo entiendo, que ante la complejidad de tener que medir con variables como la subida del pétroleo, y su  imparable tendencia al alza, la escasa disponibilidad del gas, la importancia que puede volver a tener el carbón como fuente de energía primordial en el futuro, el impacto de las energías renovables si se incorporan de forma adecuada a la red eléctrica (un reto en sí mismo), el saber o no, si en 20 años contaremos con energía nuclear o las cuestiones sociológicas pesaran más que la práctica, el averiguar si la captura de carbono cumplirá las promesas una vez que la tecnología se haya demostrado en grandes plantas eléctricas... Cuando la cabeza de uno está acostumbrado a jugar de forma repetida, como al barajar un montón de cartas, en distintas formas de complejidad.. debe ser terriblemente complicado enfrentarse a una pregunta que solo permite dos posibles variables: si o no.

18:23 | gestionado por Patricia Luna | Enviar comentario (21)