Enviado el martes, 16 de octubre de 2007 19:05
Cuaderno de Bitácora. Ha resultado una travesía rápida, pero muy intensa. Embarcamos el pasado día 9 en Algete, con cuarenta y tantos pequeños tripulantes ambientales de 4º de Primaria. Con el viento a favor, la tripulación navegó entre lanas, algodón y cereal desde la materia prima hasta la reutilización, atravesando claros de productos transformados, brisas de convivencia, achicando agua de la ducha para medir gastos y desperdicios o habituándose a los sabores naturales de frutales desayunos.
Los marineros han practicado con éxito las tareas de la navegación, hacer camas, recoger su habitación o los más elementales hábitos de higiene. Han hecho panes y tartas y han gozado del milagro de la intercomunicación con “los americanos “, más llevados por su curiosidad que por la fortaleza de su segundo idioma. Divertido. Pero además, sin consola, tele o video, han podido recorrer, de proa a popa y babor a estribor el espacio de sus tiempos libres. Han podido jugar, bailar, hacer deporte o buscar tesoros nocturnos escondidos entre las sombras de la naturaleza.
Tras la fiesta del penúltimo día, caras de cansancio, y una pena mezcla de tristeza por irse y la alegría del abrazo materno que les espera y que algunos ya echaban en ausencia.
Al final nos expusieron felicitaciones y quejas: la mejor granja, las comidas que están muy buenas, José Antonio dice que mejor que las de casa. Alguien que roncaba ¿Javi?, otros, que molestaron a Blanca y a Lara, daban golpes en la pared y enfadaban a Guillermo, pero el juego de anoche con él mazo que molaba. Lydia estaba encantada por lo majo que son los “ingleses”
Vosotros sí que sois majos, pero arribamos a la costa, ya estamos tocando puerto, a partir de ahora la entrega oficial de diplomas , entre ellos a la experiencia de Elvina, a la que la joven marinería no dudó en otorgarle el diploma de “gran jubilada marchosa” o a la novia feliz diplomada a la que desde aquí, también nosotros, le deseamos todo lo mejor que sabemos que se casa.
Y un saludo agradecido a los papás Margarita y Jesús Ángel, que nos escribieron cuando el ciberespacio no nos funcionaba.
Javier Pariente Alonso
DIRECTOR DEL CFA La Chimenea