<rss version="2.0" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:trackback="http://madskills.com/public/xml/rss/module/trackback/" xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/" xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"><channel><title>Biología y Sociedad</title><link>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/</link><description /><managingEditor>Pablo Rodriguez Palenzuela</managingEditor><dc:language>af</dc:language><generator>.Text Version 0.95.2004.102</generator><item><dc:creator>Pablo Rodriguez Palenzuela</dc:creator><title>La tribu perdida</title><link>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/archive/2008/03/29/87715.aspx</link><pubDate>Sat, 29 Mar 2008 18:47:00 GMT</pubDate><guid>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/archive/2008/03/29/87715.aspx</guid><wfw:comment>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/comments/87715.aspx</wfw:comment><comments>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/archive/2008/03/29/87715.aspx#Feedback</comments><slash:comments>2</slash:comments><wfw:commentRss>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/comments/commentRss/87715.aspx</wfw:commentRss><trackback:ping>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/services/trackbacks/87715.aspx</trackback:ping><description>&lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;a href="http://pablorpalenzuela.wordpress.com/files/2008/01/sentineli-beach.jpg" mce_href="http://pablorpalenzuela.wordpress.com/files/2008/01/sentineli-beach.jpg" title="sentineli-beach.jpg"&gt;&lt;img src="http://pablorpalenzuela.wordpress.com/files/2008/01/sentineli-beach.jpg" mce_src="http://pablorpalenzuela.wordpress.com/files/2008/01/sentineli-beach.jpg" alt="sentineli-beach.jpg" height="278" width="448"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;El 25 de enero de 2006, Sunder Raj y Pandit
Tiwari, dos pescadores indios con mala reputación, se encontraban
pescando cangrejos cerca de las islas Andaman, en el océano Indico. La
jornada se estaba dando bastante mal, así que decidieron probar suerte
en el arrecife de la isla North Sentinel, donde abunda el cangrejo de
los manglares. Esta opción no estaba exenta de riesgos. Para empezar,
la pesca en esa zona es ilegal. Para seguir, los habitantes de la isla
no tienen fama de ser amistosos con los forasteros. Según el testimonio
de otro pescador que los avistó –y que denunció su desaparición unos
días después- habían echado el ancla (una rudimentaria piedra atada a
una cuerda) cerca de la isla. Hay razones para pensar que Sunder y
Pandit hacían la espera menos larga consumiendo vino de palma en
grandes cantidades. Al parecer, el ancla se soltó durante la noche y la
corriente derivó a los pescadores (profundamente dormidos) hasta la
playa cercana.&lt;/p&gt;&lt;img src ="http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/aggbug/87715.aspx" width = "1" height = "1" /&gt;</description></item><item><dc:creator>Pablo Rodriguez Palenzuela</dc:creator><title>Transgénicos, sí gracias</title><link>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/archive/2007/12/01/80085.aspx</link><pubDate>Sat, 01 Dec 2007 14:40:00 GMT</pubDate><guid>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/archive/2007/12/01/80085.aspx</guid><wfw:comment>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/comments/80085.aspx</wfw:comment><comments>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/archive/2007/12/01/80085.aspx#Feedback</comments><slash:comments>4</slash:comments><wfw:commentRss>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/comments/commentRss/80085.aspx</wfw:commentRss><trackback:ping>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/services/trackbacks/80085.aspx</trackback:ping><description>





&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;Es evidente que &lt;st1:PersonName productid="la Agricultura" w:st="on"&gt;la Agricultura&lt;/st1:PersonName&gt; del siglo
XXI se enfrenta al reto de aumentar la producción de alimentos en mayor medida
que el incremento demográfico y, además, hacerlo empleando menor superficie y
con un menor daño al medio ambiente.&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;En la actualidad, la población
mundial ha superado los 6000 millones de personas y en los próximos años el
incremento anual se acercará a los 80 millones (dos veces la población de
España). Al mismo tiempo, las tierras cultivables constituyen un recurso
limitado y escaso en amplias zonas del planeta; de manera que a medida que
aumenta la población disminuye la tierra cultivable por habitante. Debe
añadirse que la agricultura tiene efectos negativos para el medio ambiente,
tales como la pérdida de biodiversidad, eutrofización, contaminación por
plaguicidas, erosión y salinización. Un aumento de la producción de alimentos
conseguido mediante el mero aumento de la superficie agrícola es, en primer
lugar muy difícil de realizar y, en todo caso, tendría un alto coste ambiental.
En definitiva, la pregunta que nos planteamos es si los retos de la agricultura
actual pueden resolverse con la tecnología disponible.&lt;/p&gt;

&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt;&amp;nbsp;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br&gt;&lt;img src ="http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/aggbug/80085.aspx" width = "1" height = "1" /&gt;</description></item><item><dc:creator>Pablo Rodriguez Palenzuela</dc:creator><title>CHIMPANCÉS MUY EVOLUCIONADOS</title><link>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/archive/2007/10/05/75441.aspx</link><pubDate>Fri, 05 Oct 2007 13:18:00 GMT</pubDate><guid>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/archive/2007/10/05/75441.aspx</guid><wfw:comment>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/comments/75441.aspx</wfw:comment><comments>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/archive/2007/10/05/75441.aspx#Feedback</comments><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/comments/commentRss/75441.aspx</wfw:commentRss><trackback:ping>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/services/trackbacks/75441.aspx</trackback:ping><description>&lt;p class="MsoNormal"&gt;El &lt;i&gt;Gingko biloba&lt;/i&gt; es un árbol relativamente
corriente en parques y jardines. Su aspecto no es demasiado
impresionante. De porte pequeño, tiene unas hojas con una curiosa forma
que recuerda vagamente a una campana. Lo que tiene de especial el
gingko es que su aspecto se ha mantenido estable en los últimos 250
millones de años, ya que los fósiles del Triásico nos muestran unas
hojas clavaditas a las actuales. Además, todas las especies
medianamente emparentadas con él (pertenecientes al orden ginkgoales)
se han extinguido. El gingko es lo que se denomina un “fósil viviente”
y bien merece por ello un sitio en nuestros jardines.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;&lt;br&gt;&lt;img src ="http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/aggbug/75441.aspx" width = "1" height = "1" /&gt;</description></item><item><dc:creator>Pablo Rodriguez Palenzuela</dc:creator><title>MONOS DUROS DE OIDO</title><link>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/archive/2007/09/30/74930.aspx</link><pubDate>Sun, 30 Sep 2007 16:03:00 GMT</pubDate><guid>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/archive/2007/09/30/74930.aspx</guid><wfw:comment>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/comments/74930.aspx</wfw:comment><comments>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/archive/2007/09/30/74930.aspx#Feedback</comments><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/comments/commentRss/74930.aspx</wfw:commentRss><trackback:ping>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/services/trackbacks/74930.aspx</trackback:ping><description>

&lt;p class="MsoNormal"&gt;En bares y en iglesias; en fiestas y en funerales; cuando
estamos tristes y cuando estamos alegres; para tranquilizarnos o animarnos a
pelear; en ocasiones solemnes&lt;span style=""&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;y en
fiestas familiares; para unir o para separar; en todas las épocas y en todas
las sociedades ha existido algún tipo de música. Es evidente que no se trata de
una actividad menor, sino de algo central para la experiencia humana.&lt;/p&gt;

&lt;img src ="http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/aggbug/74930.aspx" width = "1" height = "1" /&gt;</description></item><item><dc:creator>Pablo Rodriguez Palenzuela</dc:creator><title>LA CRIANZA CONTRA-ATACA</title><link>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/archive/2007/09/26/74714.aspx</link><pubDate>Wed, 26 Sep 2007 18:58:00 GMT</pubDate><guid>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/archive/2007/09/26/74714.aspx</guid><wfw:comment>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/comments/74714.aspx</wfw:comment><comments>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/archive/2007/09/26/74714.aspx#Feedback</comments><slash:comments>2</slash:comments><wfw:commentRss>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/comments/commentRss/74714.aspx</wfw:commentRss><trackback:ping>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/services/trackbacks/74714.aspx</trackback:ping><description>





&lt;p class="MsoNormal"&gt;La cuestión de &lt;st1:PersonName productid="la Naturaleza Humana" w:st="on"&gt;la Naturaleza Humana&lt;/st1:PersonName&gt;
suele expresarse como una dicotomía: ¿se nace o se hace? ¿Son los genes o es la
educación? A estas alturas de la película, debería resultar evidente que la
cuestión no es tan simple y que el problema deriva, justamente, de buscar
soluciones tan simples. Evidentemente, los genes y la educación son
importantes.Una vez admitido esto, corremos es riesgo de caer en otra
trampa, la del &lt;i style=""&gt;conveniente&lt;/i&gt; término
medio; en otras palabras, pensar que en toda polémica la verdad radica
necesariamente en &lt;st1:PersonName productid="la mitad. Si" w:st="on"&gt;la mitad.
 Si&lt;/st1:PersonName&gt; la pregunta que formulamos es cómo los factores genéticos
o ambientales influyen sobre determinas características,&lt;span style=""&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;capacidades o actitudes humanas, tendríamos
que analizar los datos existentes sobre tal carácter en particular. Podemos
esperar que, en la mayoría de los casos, puedan detectarse tanto influencias
genéticas como ambientales, pero también debe esperarse que algunos caracteres
estén casi exclusivamente determinados por unos u otros. &lt;/p&gt;

&lt;img src ="http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/aggbug/74714.aspx" width = "1" height = "1" /&gt;</description></item><item><dc:creator>Pablo Rodriguez Palenzuela</dc:creator><title>hormigas con podómetro de serie</title><link>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/archive/2007/06/04/66995.aspx</link><pubDate>Mon, 04 Jun 2007 05:28:00 GMT</pubDate><guid>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/archive/2007/06/04/66995.aspx</guid><wfw:comment>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/comments/66995.aspx</wfw:comment><comments>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/archive/2007/06/04/66995.aspx#Feedback</comments><slash:comments>2</slash:comments><wfw:commentRss>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/comments/commentRss/66995.aspx</wfw:commentRss><trackback:ping>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/services/trackbacks/66995.aspx</trackback:ping><description>



&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Siempre están ahí (excepto en invierno). Nos acompañan en
cualquier comida campestre. Lo reciclan todo y ninguna miga es demasiado
pequeña para ellas.En general, caen bien, aunque cuando invaden la cocina no
son siempre bienvenidas (yo prefiero ponerles un poco de azúcar fuera para
mantenerlas entretenidas). Naturalmente, estoy hablando de las hormigas.&lt;/p&gt;



&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&amp;nbsp;&lt;/o:p&gt;A Darwin le parecían fascinantes (¿y a quién no?). Los
insectos sociales siempre nos han llamado la atención y han sido protagonistas
de nuestras leyendas y cuentos infantiles. La abnegación y entrega que muestran
los individuos hacia los intereses de la colectividad no pueden pasar
desapercibidos. Esto se debe en buena parte al especialísimo modo de
reproducción de estas especies, donde sólo un individuo se reproduce (la reina)
y la mayoría de los componentes son hembras estériles con un alto grado de
parentesco entre ellas (dado que los machos son haploides, las hermanas
comparten el 75% de los genes por término medio). Desde el punto de vista de la
biología evolutiva, un hormiguero se parece más a un individuo que a una
colectividad.&lt;/p&gt;



&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&amp;nbsp;&lt;/o:p&gt;Pero el tema que quería comentar aquí no es la enrevesada
genética de estos animales sino su extraordinaria capacidad de orientarse y
recolectar comida de forma eficiente. Sin duda, se trata de una de las
cuestiones fundamentales para el hormiguero. Las hormigas comen prácticamente
de todo (aunque algunas especies utilizan preferentemente ciertas formas de
obtener alimento). Para ellas, la actividad fundamental es la exploración del
territorio en busca de fuentes de comida. Para esto es esencial que las
hormigas individuales vayan algo desperdigadas, de manera que cubran una gran
superficie. Sin embargo, cuando una localiza una buena fuente de comida,
normalmente necesita la ayuda de sus compañeras para transportarla hasta el
hormiguero, y para hacer esto de forma eficiente es necesario encontrar la
trayectoria óptima, esto es la más corta de las que sean practicables. &lt;/p&gt;



&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&amp;nbsp;&lt;/o:p&gt;La integración de todas estas actividades (exploración, comunicación,
establecimiento de rutas óptimas) supone un problema matemático de primer
orden. De hecho, los matemáticos humanos llevan muchos años dándole vueltas a
un problema similar, denominado el “problema del vendedor ambulante” y que está
relacionado con encontrar una ruta óptima que minimice la cantidad de km que
tiene que viajar un vendedor en el ejercicio de su función. Las hormigas han
resuelto el problema de una forma maravillosamente elegante, a pesar de que su
diminuto cerebro tiene unos 250 millones de neuronas (nosotros tenemos unos
10.000 millones). A favor de las hormigas está el hecho de que llevan cientos
de millones de años buscando comida por todos los rincones del planeta, por lo
que la selección natural ha tenido mucho tiempo y materia prima con la que
trabajar.&lt;/p&gt;



&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&amp;nbsp;&lt;/o:p&gt;La cosa funciona más o menos así. Inicialmente, las hormigas
exploran el terreno de forma individual, lo que maximiza la probabilidad de que
encuentren algo. Cuando estos animales se desplazan van dejando un rastro con
una sustancia olorosa (feromona) que otros pueden percibir y seguir. Si un
individuo encuentra una buena fuente de comida y una buena ruta hasta el
hormiguero, repetirá varias veces el mismo camino, dejando un rastro bien claro
a las demás. Una ruta bien marcada resulta atractiva para las demás hormigas,
de manera que seguirán el rastro y encontrarán la fuente de comida. El proceso
se auto-alimenta; cuantas más hormigas utilicen el mismo camino, más feromonas
dejan, lo que atrae a más hormigas. La clave del asunto es que la feromona se
evapora a una cierta velocidad, con lo que los caminos no adquieren carácter
permanente. Si la fuente de comida se agota, las idas y venidas disminuyen y el
atractivo de la ruta decae. Si la feromona no se evaporase, las rutas establecidas
resultarían demasiado atractivas en perjuicio de la actividad exploradora.&lt;/p&gt;

&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&amp;nbsp;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class="MsoNormal"&gt;Lo increíble es que el comportamiento de las hormigas
resulta colectivamente eficiente, sin que los individuos tengan que ser
conscientes de lo que pasa y sin que haya tampoco un “ordenador central” que
controle a las obreras. Los matemáticos humanos han sido capaces de copiar este
truco programando los denominados “algoritmos de hormigas”, los cuales simulan
este comportamiento. Estos algoritmos se están empleando en programas muy
complejos para optimizar la alocación de recursos o las rutas de abastecimiento
en situaciones muy diversas.&lt;/p&gt;

&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&amp;nbsp;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class="MsoNormal"&gt;Sin embargo, las capacidades de navegación de las hormigas
no se limitan al uso de las feromonas. En un artículo reciente, publicado por
Matthias Wittlinger y colaboradores en &lt;st1:PersonName productid="la revista Science" w:st="on"&gt;la revista Science&lt;/st1:PersonName&gt; &lt;!--[if supportFields]&gt;&lt;span
style='mso-element:field-begin'&gt;&lt;/span&gt;&lt;span
style='mso-spacerun:yes'&gt; &lt;/span&gt;ADDIN EN.CITE
&amp;lt;EndNote&amp;gt;&amp;lt;Cite&amp;gt;&amp;lt;Author&amp;gt;Wittlinger&amp;lt;/Author&amp;gt;&amp;lt;Year&amp;gt;2006&amp;lt;/Year&amp;gt;&amp;lt;RecNum&amp;gt;1244&amp;lt;/RecNum&amp;gt;&amp;lt;record&amp;gt;&amp;lt;rec-number&amp;gt;1244&amp;lt;/rec-number&amp;gt;&amp;lt;ref-type
name=&amp;quot;Journal
Article&amp;quot;&amp;gt;17&amp;lt;/ref-type&amp;gt;&amp;lt;contributors&amp;gt;&amp;lt;authors&amp;gt;&amp;lt;author&amp;gt;Wittlinger,
M.&amp;lt;/author&amp;gt;&amp;lt;author&amp;gt;Wehner, R.&amp;lt;/author&amp;gt;&amp;lt;author&amp;gt;Wolf,
H.&amp;lt;/author&amp;gt;&amp;lt;/authors&amp;gt;&amp;lt;/contributors&amp;gt;&amp;lt;auth-address&amp;gt;Department
of Neurobiology, University of Ulm, D-89069 Ulm, Germany. matthias.wittlinger@gmx.de&amp;lt;/auth-address&amp;gt;&amp;lt;titles&amp;gt;&amp;lt;title&amp;gt;The
ant odometer: stepping on stilts and
stumps&amp;lt;/title&amp;gt;&amp;lt;secondary-title&amp;gt;Science&amp;lt;/secondary-title&amp;gt;&amp;lt;/titles&amp;gt;&amp;lt;periodical&amp;gt;&amp;lt;full-title&amp;gt;Science&amp;lt;/full-title&amp;gt;&amp;lt;/periodical&amp;gt;&amp;lt;pages&amp;gt;1965-7&amp;lt;/pages&amp;gt;&amp;lt;volume&amp;gt;312&amp;lt;/volume&amp;gt;&amp;lt;number&amp;gt;5782&amp;lt;/number&amp;gt;&amp;lt;keywords&amp;gt;&amp;lt;keyword&amp;gt;Animals&amp;lt;/keyword&amp;gt;&amp;lt;keyword&amp;gt;Ants/*physiology&amp;lt;/keyword&amp;gt;&amp;lt;keyword&amp;gt;Cues&amp;lt;/keyword&amp;gt;&amp;lt;keyword&amp;gt;Distance
Perception&amp;lt;/keyword&amp;gt;&amp;lt;keyword&amp;gt;Extremities/physiology&amp;lt;/keyword&amp;gt;&amp;lt;keyword&amp;gt;Feeding
Behavior&amp;lt;/keyword&amp;gt;&amp;lt;keyword&amp;gt;Locomotion&amp;lt;/keyword&amp;gt;&amp;lt;/keywords&amp;gt;&amp;lt;dates&amp;gt;&amp;lt;year&amp;gt;2006&amp;lt;/year&amp;gt;&amp;lt;pub-dates&amp;gt;&amp;lt;date&amp;gt;Jun
30&amp;lt;/date&amp;gt;&amp;lt;/pub-dates&amp;gt;&amp;lt;/dates&amp;gt;&amp;lt;accession-num&amp;gt;16809544&amp;lt;/accession-num&amp;gt;&amp;lt;urls&amp;gt;&amp;lt;related-urls&amp;gt;&amp;lt;url&amp;gt;http://www.ncbi.nlm.nih.gov/entrez/query.fcgi?cmd=Retrieve&amp;amp;amp;db=PubMed&amp;amp;amp;dopt=Citation&amp;amp;amp;list_uids=16809544
&amp;lt;/url&amp;gt;&amp;lt;/related-urls&amp;gt;&amp;lt;/urls&amp;gt;&amp;lt;/record&amp;gt;&amp;lt;/Cite&amp;gt;&amp;lt;/EndNote&amp;gt;&lt;span
style='mso-element:field-separator'&gt;&lt;/span&gt;&lt;![endif]--&gt;(1)&lt;!--[if supportFields]&gt;&lt;span
style='mso-element:field-end'&gt;&lt;/span&gt;&lt;![endif]--&gt;, estos investigadores han
demostrado que algunas hormigas tienen un podómetro incorporado en su
organismo.&lt;/p&gt;

&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&amp;nbsp;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class="MsoNormal"&gt;Se trata de hormigas del género &lt;i style=""&gt;Cataglyphis&lt;/i&gt;, que habitan en zonas desérticas. Ya se sabía que este
género no emplea feromonas para orientarse, posiblemente porque la feromona se
evapora demasiado deprisa en las arenas ardientes del desierto. Por el
contrario, los científicos sospechaban que el truco para encontrar el camino de
vuelta al hormiguero consiste en contar los pasos que se dan a la ida y volver
a contarlos a &lt;st1:PersonName productid="la vuelta. La" w:st="on"&gt;la vuelta. La&lt;/st1:PersonName&gt;
cosa es un poco más complicada ya que las hormigas son capaces de orientarse
por el ángulo del sol, de manera que saben cuando se alejan o se acercan de su
guarida. &lt;/p&gt;

&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&amp;nbsp;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class="MsoNormal"&gt;Para comprobarlo, los científicos hicieron un experimento
que podría calificarse como de “pelín sádico”. Capturaron a un cierto número de
hormigas a buena distancia del hormiguero. A algunas hormigas, elegidas al
azar, les recortaron las patitas, mientras que a otras se las alargaron
colocándoles unas especies de “extensiones” pegadas con pegamento. Después
observaron la conducta de los desdichados animales cuando regresaban. Vieron
que las hormigas amputadas manifestaban la conducta característica de “buscar
el nido” mucho antes de haber llagado, mientras que las hormigas con piernas
largas se pasaban varios pueblos. Supongo que con gran regocijo de los
científicos (quizá no tanto de las hormigas). &lt;/p&gt;

&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&amp;nbsp;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class="MsoNormal"&gt;A modo de control, los investigadores capturaron a todas las
hormigas y las devolvieron a su hormiguero. Al día siguiente, pudieron
comprobar que tanto las amputadas como las patas-largas eran perfectamente
capaces de regresar por sus propios medios, supuestamente contando los pasos a
la ida y a la vuelta, aunque evidentemente el número de pasos difería mucho entre
los dos grupos. Cerebros cortos, ideas buenas.&lt;/p&gt;

&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&amp;nbsp;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -36pt;"&gt;&lt;!--[if supportFields]&gt;&lt;span
style='mso-element:field-begin'&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang=EN-GB style='mso-ansi-language:
EN-GB'&gt;&lt;span style='mso-spacerun:yes'&gt; &lt;/span&gt;ADDIN EN.REFLIST &lt;/span&gt;&lt;span
style='mso-element:field-separator'&gt;&lt;/span&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;1.&lt;span style=""&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;b style=""&gt;Wittlinger, M., R. Wehner, and H. Wolf.&lt;/b&gt;
2006. &lt;/span&gt;The ant odometer: stepping on stilts and stumps. Science &lt;b style=""&gt;312:&lt;/b&gt;1965-7.&lt;/p&gt;

&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&amp;nbsp;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -36pt;"&gt;&lt;!--[if supportFields]&gt;&lt;span
style='mso-element:field-end'&gt;&lt;/span&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&amp;nbsp;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;

&lt;img src ="http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/aggbug/66995.aspx" width = "1" height = "1" /&gt;</description></item><item><dc:creator>Pablo Rodriguez Palenzuela</dc:creator><title>Acerca de Eva</title><link>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/archive/2007/05/28/66536.aspx</link><pubDate>Mon, 28 May 2007 09:33:00 GMT</pubDate><guid>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/archive/2007/05/28/66536.aspx</guid><wfw:comment>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/comments/66536.aspx</wfw:comment><comments>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/archive/2007/05/28/66536.aspx#Feedback</comments><slash:comments>9</slash:comments><wfw:commentRss>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/comments/commentRss/66536.aspx</wfw:commentRss><trackback:ping>http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/services/trackbacks/66536.aspx</trackback:ping><description>

&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? Los
humanos llevamos miles de años haciendo conjeturas sobre este tema. Sin
embargo, los habitantes del siglo XXI tenemos una pequeña ventaja. Especulaciones
aparte, ahora estamos en condiciones de contestar a esas preguntas eternas.
Mejor dicho, a &lt;i style=""&gt;empezar&lt;/i&gt; a contestarlas,
porque la imagen que pueden proporcionarnos los científicos sobre nuestros
orígenes es todavía borrosa. Aun así, resulta fascinante. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;img src ="http://weblogs.madrimasd.org/biologia_sociedad/aggbug/66536.aspx" width = "1" height = "1" /&gt;</description></item></channel></rss>