
"El naturalista en su siglo: homenaje a Mariano de la Paz Graells en el CC aniversario de su nacimiento"
Transcripción libre de la
conferencia de presentación del libro, el 16 de Septiembre de 2009, en el Centro Riojano de Madrid.
El trabajo del artista es ahondar en el misterio
Atribuida a Lucien Freud
A lo largo de esta presentación intentaré resolver dos
cuestiones. La primera es ¿Por qué leer este libro en lugar de algún otro? A continuación, orientar en su
lectura porque "El naturalista en su siglo homenaje a D. Mariano de la Paz Graells en el CC
aniversario de su nacimiento" tiene doscientas setenta y nueve páginas escritas
con letra pequeña y no están los tiempos para ponerse a leerlo página a página,
sin más preámbulos o sin tener un porqué, una motivación.
Trataré de presentar
ese porqué y exponer su defensa en un panorama editorial en que la información
es tan variada como confusa y, a veces, producto de intereses no precisamente
altruistas ni intelectuales.
Sabiendo que la información es hoy muy
importante, que la verdadera abre puertas y brinda nuevas opciones no es
sorprendente encontrar que esto no es lo habitual. Por el contrario, encontramos
los caminos sembrados con pistas falsas que hacen difícil encontrar una
información verdadera, útil.
Según decía Ortega, el conocimiento se
asienta sobre la creencia, sobre una
base profunda de sentimiento. Pero hoy abunda la
idea propagada por el devoto cientifismo materialista según la cual el
conocimiento, siempre firme, se vería
asentado sobre una base firme de más conocimiento. Tal idea es contraria a toda
experiencia personal así como a la historia y la filosofía (Ortega, Unamuno,
Kierkegaard,….. y en definitiva, Sócrates, quien decía “sólo se que no se nada”).
Este fundamentar el conocimiento en el
sentimiento ha sido la base del presente libro en lo que a mi, como coordinador, respecta: La
necesidad de escribir sobre el naturalista Mariano de la Paz Graells y Agüera
(Tricio, 1809-Madrid, 1898) se ha basado en un sentimiento y
ha sido guiada por una convicción que si estaba basada en algo era en el
conocimiento de mi propia ignorancia. La
imprudencia por coordinar un tema en el que no era experto, se vio compensada por la generosidad y el rigor de
los participantes. Todos han tenido una aportación fundamental y ejemplar..........

Algunos de los participantes en la obra. De izquierda a derecha: Domingo Perea, Paloma Blanco, Santiago Aragón, Carolina Martín, Isabel Izquierdo, María Andrea Carrasco, Carlos Martín Escorza, Juana Gutiérrez de Diego, Emilio Cervantes, Alberto Gomis, Andrés Galera. Cortesía de Francisco David Rodríguez.
La crisis actual en biología tiene que ver
con su deshumanización; con lo que Ortega llamó una biología deshumanizada. Se
ha construido una biología deshumanizada que puede volverse contra el
hombre. Ortega decía que la Biología
debía "partir, pues de una teoría general de la vida humana que nos
proporciona la estructura abstracta de toda existencia individual
humana e ir llenando sus lugares vacíos", constituiría así ciencia de la vida en sentido amplio, de las vidas de las personas. A su
parecer, Lamarck se equivocó por no saber latín, pues llamó Biología a algo que
excluía un aspecto tan importante de la vida como lo es el sentimiento y la
emoción.

Tricio, marzo de 2009,
‘anochecido’ con Photoshop. Carlos Martín Escorza. MNCN, CSIC.
Al recordar al naturalista nacido en Tricio
queremos recordar también un modo de contemplar la naturaleza del cual la
biología tiene hoy que aprender. La Historia Natural
se encuentra en un mundo diferente al actual y en algún sentido más amplio, en el cual el sentimiento
tenía cabida. La misión del
naturalista no era ajena al humanismo, la reflexión sobre su propia naturaleza y
su destino.
El prólogo alcanza a mostrar la visión y los
objetivos del libro. Comienza con una frase de cierta dificultad y discutible:
Tricio no es el
único lugar del planeta donde todos los años se hacen carreras de caracoles……….
Y bien cierto es que Tricio no es el único
lugar del planeta en donde todos los años se hacen carreras de caracoles. Una
búsqueda en Google Images con la frase “carreras de caracoles” nos devuelve un
total de 93.400 imágenes relacionadas con el tema.

Tan singular frase sirve para marcar desde su
punto de partida una de las ideas centrales del libro: dejar esa perspectiva de
posibilidad abierta que gobierna sus páginas. Carlos Martín Escorza aporta otras
ideas directas:
No sé si ya hemos
estado hablando de nuestro homenajeado pero me parece que cuando recorremos su
primera etapa de vida, la que transcurre desde su salida de la cueva caracolera
hasta cuando se viene a este Madrid cortesano y trampantojeado me cae por su
propio peso el pensamiento de observar el proceso de un triunfador. Y ustedes
me podrán decir hasta dónde y cuánto me equivoco, si es que no llegan a la
misma conclusión, después de leer este libro a su largo y a su ancho además de
sus curvas colaterales
Previamente, hablando de las carreras de
caracoles, el prologuista se había expresado a favor del perdedor. Yo también lo estoy.
Cierto es que Graells fue ciertamente un
triunfador en un momento, pero también que dejó de serlo en el siguiente. En
cualquier caso, los estados de triunfador o perdedor no son permanentes y, a lo
mejor, puede ser que la biología de hoy
con su idea de la selección natural ha podido transmitir la idea engañosa de
que el ganador o el perdedor lo son para siempre, lo cual estaba claro que no
es así en la Historia Natural.
Más adelante, el prólogo nos ilustra sobre
otros aspectos:
por muy intrigados
que ya haya conseguido que estén sobre Graells, no sigan con este libro si no
quieren asombrarse cada vez más. Mejor déjenlo en este punto pues su capacidad
de asombro todavía no ha sido puesta a prueba.
Y es que el libro no se reduce a información
sobre información. Por el contrario, el lector debe buscar en él disfrute, gozo, asombro
y novedad. Participación. Por eso el prólogo incluye en latín fragmentos del himno
universitario: Gaudeamus igitur, disfrutemos!!!.
¡Disfrutemos con asombro!. ¡Asombrémonos ante cómo son las cosas y cuán
diferentes son, muchas veces, de cómo se nos vienen contando!..................
Continuará.............
Gaudeamus igitur,
iuvenes dum sumus. (bis)
Post iucundam iuventutem,
post molestam senectutem,
nos habebit humus. |
Alegrémonos pues,
mientras seamos jóvenes.
Tras la divertida juventud,
tras la incómoda vejez,
nos recibirá la tierra. |
Ubi sunt qui ante nos
in mundo fuere?
Vadite ad superos,
transite ad inferos,
ubi iam fuere. |
¿Dónde están los que antes que nosotros
pasaron por el mundo?
Subid al mundo de los cielos,
descended a los infiernos,
donde ellos ya estuvieron. |
Vivat Academia,
vivant professores.
Vivat membrum quodlibet,
vivant membra quaelibet,
semper sint in flore. |
Viva la Universidad,
vivan los profesores.
Vivan todos y cada uno
de sus miembros,
resplandezcan siempre. |
Vita nostra brevis est, breve finietur.
Venit mors velociter,
rapit nos atrociter,
nemini parcetur. |
Nuestra vida es corta,
en breve se acaba.
Viene la muerte velozmente,
nos arrastra cruelmente,
no respeta a nadie. |
Vivat nostra societas!
Vivant studiosi!
Crescat una veritas,
floreat fraternitas,
patriae prosperitas. |
¡Viva nuestra sociedad!
¡Vivan los que estudian!
Que crezca la única verdad,
que florezca la fraternidad
y la prosperidad de la patria. |
Vivat et Republica,
et qui illam regit.
Vivat nostra civitas,
Maecenatum charitas,
quae nos hic protegit. |
Viva también el Estado,
y quien lo dirige.
Viva nuestra ciudad,
y la generosidad de los mecenas
que aquí nos acoge.
|
Pereat tristitia,
pereant osores.
Pereat diabolus,
quivis antiburschius,
atque irrisores. |
Muera la tristeza,
mueran los que odian.
Muera el diablo,
cualquier otro monstruo,
y quienes se burlan. |
Alma Mater floreat
quae nos educavit,
caros et conmilitones
dissitas in regiones
sparsos congregavit. |
Florezca la Alma Mater
que nos ha educado,
y ha reunido a los queridos compañeros
que por regiones alejadas
estaban dispersos. |
