Enviado el jueves, 02 de abril de 2009 7:22
La literatura es fuente
inagotable de sorpresas. Por ejemplo, es
posible que dos autores, escribiendo en
distintos momentos históricos, traten sobre cuestiones relacionadas a las que
aportan puntos de vista complementarios. Veamos dos casos,.......
Trescientos años antes de
que Carl Sagan (1934-1996) pronunciase la frase que dice:
A veces creo que hay vida en otros planetas, y a
veces creo que no. En cualquiera de los dos casos la conclusión es asombrosa.
Blas Pascal (1623-1662) había
respondido:
No es en el espacio donde debo buscar mi dignidad
sino en la ordenación de mi pensamiento.
En su novela titulada "Subir
a por aire", George Orwell relata los avatares de un vendedor inglés que desea
viajar al pueblo de su infancia para reencontrarse con su pasado. Antes de
salir de viaje, viene a decir que lo importante es ver. Para ello escribe:
Me pregunté por qué somos tan estúpidos, por qué la
gente en lugar de pasar el tiempo haciendo las estupideces que hacen no se
dedica sencillamente a mirar las cosas
Como si le hubiese leído el pensamiento, Santiago
Ramón y Cajal al comenzar su libro titulado
"¿Neuronismo o Reticularismo? Las pruebas objetivas de la unidad anatómica
de las células nerviosas" escribe:
Me propongo describir
brevemente lo que he visto durante cincuenta años de trabajo y que cualquier
investigador puede verificar por sí mismo. No está basado en esta o aquella
neurona (que pudiese ser de un tipo anormal o estar mal teñida) sino en millones
de neuronas teñidas fuertemente por distintos métodos de impregnación.
