Enviado el martes, 03 de marzo de 2009 8:36

Con la celebración del centenario de Darwin, los darwinistas están que tiran la casa por la ventana. En los domingos de ABC, de anteayer, 1 de Marzo, Ayala se expresaba así:
La Teoría de Evolución por Selección Natural de Darwin proporcionó a los teólogos el "eslabón perdido"en la explicación del mal en el mundo.
Una frase muy complicada y resbaladiza porque, partiendo de suposiciones complejas, emplea juegos de palabras arriesgados. Al menos dos suposiciones metafísicas:
Primera, que el mal en el mundo tenga una explicación y segunda, que
esta interese a los teólogos.
Luego, un juego de palabras de alto
riesgo, asociando el giro "el eslabón perdido" con la palabra teólogos,
como si algún teólogo hubiese querido en algún momento buscar eslabones
perdidos (¿
puede ser una alusión oculta a Teilhard de Chardin?), o como
si la explicación del mal en el mundo fuese cuestión de eslabones
perdidos.
Finalmente, tanto Ayala como la periodista (Pilar Quijada), se olvidan
de auscultar el aspecto central de La Teoría de Evolución por Selección
Natural de Darwin. Es decir, a parte de esas grandes aportaciones
contenidas a presión en una frase que nadie se toma la molestia de
explicar, ....¿proporcionó dicha teoría lo que debía haber
proporcionado, es decir una explicación de la especiación? Diríase que
no.