

El año que
viene (2009) se conmemorará el segundo centenario del nacimiento de un fenómeno
histórico: Charles Darwin y, si excesiva ha sido la importancia que se ha dado
a sus escritos durante más de cien años, excesivas serán también las
conmemoraciones del segundo centenario de su nacimiento que ya se empiezan a
preparar por todo el Mundo.
3.
Actividades preparatorias de la conmemoración en 2009 del Año Internacional de la Astronomía, el
bicentenario del nacimiento de Darwin y el 150 aniversario de la publicación de
la teoría de la evolución o cualquier otra conmemoración científica que tenga
lugar en el año 2009. Se admitirán exclusivamente aquellas acciones y gastos
que tengan lugar antes del 31 de diciembre de 2008.
En resumen
y yendo al grano, que La
Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología convoca
ayudas para conmemorar el Centenario de Darwin y el 150 aniversario de la
publicación de su tautología.
Dicha
convocatoria la ha escrito alguien que utiliza las palabras, así, como de bote y voleo, según le vienen
dadas; y, a veces las palabras nos llegan atropelladamente, dentro de un torrente de
incomprensión. Quienes tienen cargos de responsabilidad en la redacción de
textos publicados en medios oficiales deberían estar atentos al correcto uso de
las palabras y dedicar más tiempo a la reflexión. En este caso que nos ocupa, el redactor de la convocatoria no se
ha parado a reflexionar sobre algunas de la palabras que utiliza. Actuando más
como aguerrido pelotari que como redactor se ha dedicado a devolver la pelota tal y
como le venía sin darse cuenta de que la pelota iba en esta ocasión, fuera.
Nuestro redactor utiliza torpemente algunas palabras importantes siguiendo una
costumbre que viene siendo, por desgracia, habitual en estos tiempos, pero
que todavía nos causa un profundo malestar a algunos, sobre todo si quien así
obra es responsable de altas instituciones de la Ciencia y la Cultura. Quien ha escrito la
convocatoria no se ha dado cuenta todavía de la trampa que encierra la palabra
teoría, una trampa que salta inmediatamente cuando la palabra teoría se une a
evolución, porque no hay error mayor que pensar que exista una teoría evolutiva
que por sí sola pueda explicar la evolución o ,......quizás sí: el error de pensar que esa es precisamente la teoría de Darwin. Acerca de la evolución existen múltiples teorías, pero ninguna de Darwin puesto que la teoría de evolución por Selección
Natural es una tautología.
Ante este
dificil planteamiento, poseer cierto grado de torpeza o de "espesura mental" parece ser el primer requisito para acudir a dicha convocatoria. De nuevo en este caso, como ya viene siendo habitual en este tipo de convocatorias, ocurrirá que quien haya analizado limpiamente el texto se habrá dado cuenta de que su propio análisis le sirve para no acudir a la convocatoria. Además aquí se pondrá de manifiesto que los favorecidos con las ayudas convocadas, no sólamente comparten cierta falta de reflexión con el redactor de la noticia, sino que a mayor falta de reflexión compartida, mayor será la posibilidad de beneficio. Dos son, pues, mis principales motivos para no acudir a la convocatoria: la convicción personal de que no hay nada que celebrar en el segundo centenario de
Darwin y el disgusto por su redacción.
Como consecuencia, el año que viene celebraré el segundo centenario del naturalista español Mariano de la Paz Graells, nacido un
par de semanas antes que Darwin y que tras una vida fructífera y llena de
trabajos en zoología, botánica y una importante labor en la administración (fue
director del Real Jardín Botánico, del Museo de Ciencias Naturales y senador;
referente en España de la
Expedición al Pacífico), pasó limpiamente a la posteridad sin
necesidad de escribir teorías revolucionarias partiendo de verdades de Perogrullo
que, con el paso de los años servirían para el intento de convertir a la Naturaleza en negocio.