
Según las informaciones de La Poste, los servicios de correos franceses, Pasteur es
el más utilizado entre los nombres propios para denominar las calles en Francia, contando aquel pais con un total de dosmil veinte rues "Pasteur"; y es que, Louis
Pasteur (1822-1895) es probablemente el microbiólogo más famoso de la historia.
El libro de Paul de Kruiff titulado “Los cazadores de microbios”, que sintetiza
de manera amena la historia de la microbiología le dedica un porcentaje muy
elevado de sus páginas. Los principales acontecimientos de su vida están
relatados en multitud de ocasiones habiendo llegando varias veces hasta las
grandes pantallas de la cinematografía, como se describe en esta revista de
Medicina y cine de la
Universidad de Salamanca .Más recientemente, en la película Seda, cuando los cultivadores
de gusanos de seda en Francia, ven echarse a perder sus cosechas piensan en
Pasteur,………. su contemporáneo que participó en aquella industria indicando que
los capullos se perdían por la infección con un microbio e intentando eliminar
los capullos contaminados.

Pasteur fue físico, químico y cristalógrafo. En sus primeros experimentos
demostró la quiralidad, es decir, la presencia de dos tipos de isómeros capaces
de girar cada uno a un lado el plano de la luz polarizada en cristales de
tartrato sódico y amónico. Esto le sirvió para obtener la Medalla Rumford en 1856 y un puesto de profesor en
Estrasburgo. A continuación trabajó en Lille, como profesor y decano de su
Facultad de Ciencias. Colaboró con industrias que obtenían alcohol a partir de
remolacha demostrando que la fermentación es producida por acción de los
microorganismos.
Los microorganismos, entonces llamados con palabras
sonoramente parecidas en francés y en español: germes y gérmenes, se podían
aislar y cultivar y, Pasteur descubrió que lo mismo que algunos tipos
determinados de gérmenes producían fermentaciones particulares, otros pueden
producir otras fermentaciones diferentes o alteraciones en estos procesos. Inventó
un procedimiento para eliminar estos microorganismos no deseados de alimentos o
productos de fermentaciones industriales. La Pasteurización es,
todavía hoy, la base del tratamiento actual de muchos alimentos.
Cuando fue
presentado al emperador Napoleón III, Pasteur le manifestó que su mayor
ambición era descubrir los microbios y que estaba convencido de que eran los
causantes de las enfermedades. Investigó así la base de muchas enfermedades y
produjo vacunas para el ántrax, el cólera y la rabia.

La imagen de arriba nos muestra a Pasteur recogiendo saliva de un perro
rabioso, en la de de abajo una portada del diario L'Illustration
muestra a Pasteur inoculando la vacuna antirrábica al pastor
Jupille, que había sido mordido por un perro (Oct 1885). Las inoculaciones se
realizaban en el laboratorio de Pasteur en la Ecole Normale Superieure
(rue d’ULM, Paris).

El éxito de la vacuna frente a la rabia llevó a la Academia de Ciencias francesa a fundar el Instituto Pasteur.
Jenner
había producido muchos años antes una vacuna ampliamente utilizada para la
viruela, una enfermedad vírica. El gobierno español envió a principios del
siglo XIX la Expedición
de Balmis al Nuevo Mundo con equipos médicos para vacunar a miles de indígenas
inmunizándolos frente a la viruela. En el caso de ésta vacuna se trataba de una
estirpe de virus diferente (vaccinia) y
no-infecciosa mientras que Pasteur, para sus vacunas, había conseguido cepas no
virulentas de los microorganismos tras exponer los cultivos a distintos
tratamientos. En el caso de la rabia, otra enfermedad vírica, la vacuna se obtenía de médula infectada y seca. Sus trabajos dieron lugar también al desarrollo de métodos antisépticos
en el tratamiento de heridas por Lister.