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lunes, 19 de marzo de 2007

Después de estar quince días fuera de España con un proyecto de investigación, una de las primeras cosas que tuve oportunidad de oír de camino a casa desde el aeropuerto fue un anuncio de la Comunidad de Madrid sobre conservación, que hacía especial referencia a los espacios protegidos.


La verdad es que no quiero entrar a discutir sobre la conveniencia y el valor en términos de conservación de este tipo de medidas, pero sí que parece un buen punto de partida para discutir uno de los caballos de batalla de los biólogos de conservación en cualquier lugar del planeta: la adecuación y la eficacia de las redes de espacios protegidos. En este sentido, el grupo del Dr. Iriondo ha concluido un proyecto competitivo financiado por la Consejería de Educación y Ciencia de nuestra comunidad para evaluar la eficacia de la Red de Espacios de la Comunidad de Madrid, incluyendo los lugares de interés comunitario para la red Natura 2000 de la Unión Europea, a la hora de dar cobertura a las especies vegetales con problemas de conservación y que aparecen incluidos en la propia normativa de conservación de la comunidad. El resultado es francamente desalentador, una buena parte de las especies no aparece incluida en ningún espacio y otra fracción importante sólo aparece allí de forma marginal. En definitiva, la red no da cobertura a casi la mitad de las especies. Si a ello sumamos el hecho de que los listados de especies incluidos en la normativa actual son francamente deficitarios -de hecho la Consejería de Medio Ambiente está preparando unos nuevos listados más completos-, la conclusión preliminar es, si cabe, más desalentadora.

 

Desgraciadamente la red de espacios actuales y futuros se centra en la sierra y prácticamente no da cobertura a algunas de las zonas más valiosas desde el punto de vista biológico de la Comunidad como es el sur y, especialmente, las comarcas alcarreñas del oriente. A modo de ejemplo podemos señalar plantas extremadamente raras en nuestra comunidad y que crecen de forma muy puntual allí; por ejemplo Helianthemum conquense, Brassica gypsicola, Arenaria cavanillesiana o Gypsophila bermejoi.

 

En fin, lo de los anuncios no sé si está bien, pero lo realmente acuciante es resolver esa red de espacios para dar protección a toda nuestra flora y fauna singular y amenazada, máxime cuando, como ya hemos comentado, el mayor problema de conservación al que nos enfrentamos en Madrid es la destrucción directa de los hábitats sobre todo de la mano de un urbanismo devorador; problema especialmente grave en todos estos paisajes de “escaso” valor paisajístico como los que nos ocupan.

 

Establezcamos nuevos espacios utilizando la panoplia de figuras disponibles en este momento, sobre todo en aquellas zonas valiosas desde el punto de vista biológico y que nunca han sido considerados por el gran público desde este punto de vista.

 

Adrián Escudero

9:57 | gestionado por Adrián Escudero Alcántara | Enviar comentario (8)

lunes, 19 de febrero de 2007

Hace una semana tuve la oportunidad de participar en unas jornadas organizadas por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla-León sobre Reforestación y Red Natura 2000 para sus propios técnicos. La verdad es que es una cuestión muy pertinente dado el cambio de las reglas de juego que impone la Directiva de Hábitats y el establecimiento de la red Natura 2000 sobre las tareas y servicios que históricamente han dominado la administración en estas cuestiones.


Los datos, al menos en Castilla y León, son concluyentes. En los diez años que van desde el segundo al tercer Inventario Forestal Nacional (1992-2002) la superficie forestal en Castilla y León ha aumentado casi en un tercio, de manera que de los aproximadamente 2 millones de hectáreas hemos alcanzado algo más de 3 millones de hectáreas. Obviamente dicho aumento debe ser apuntando en el haber de los procesos de dinámica ecológica asociados a la pérdida de actividades y aprovechamientos que históricamente se llevaban a cabo en nuestros campos. Una fracción importante, alrededor del 10%, puede ser asignada a los resultados de las políticas de reforestación de tierras marginales. Algo más de 100.000 hectáreas para dicho periodo han debido de pasar de “erial” a superficie forestal como consecuencia de dichas actuaciones.

 

La verdad es que contado así, parece que deberíamos de estar contentos; sin embargo dicho aumento de superficie forestal se ha hecho en detrimento de hábitats de matorral o de pastos. Es más, muchas de las actuaciones de reforestación de la PAC se han hecho precisamente sobre este tipo de hábitats y no precisamente sobre terrenos agrícolas al uso.

 

Evidentemente esto es un problema, máxime bajo la vigilancia de los nuevos postulados emanados de la Directiva de Hábitats y de las nuevas necesidades de la red Natura 2000. Las directrices en este sentido son claras: es necesario mantener la superficie y el estado de conservación favorable de los hábitats. Las razones son obvias, buena parte de la riqueza biológica, de sus elementos más amenazados y de la calidad paisajística de nuestras tierras reside en estos hábitats “no forestales”. Su merma, aunque sea a favor de “bosques” no parece asumible ni deseable. Esto puede resultar sorprendente cuando toda nuestra vida hemos recibido y aceptado como paradigma indiscutible el mensaje de la superioridad del bosque sobre todo lo demás. Los sistemas naturales según dicho paradigma tenderían a una “climax” –el nombre utilizado ya nos informa claramente de lo que tenemos en la cabeza- estabilizadora que sólo la actividad perniciosa del hombre impide conseguir.  En fin, hoy en día tenemos claro que eso no es así y en este blog ya lo hemos discutido en alguna ocasión.

 

Tal como comenté el otro día la solución pasa por reconvertir los servicios de reforestación de las consejerías de medio ambiente en servicios de restauración ecológica. En ese caso será necesario realizar actuaciones de reforestación, pero su importancia será cada vez menor y puntual, al tiempo que será necesario realizar actuaciones de restauración ecológica para mejorar estados de conservación y aumentar superficies de hábitats no forestales.

 

Adrián Escudero

9:25 | gestionado por Adrián Escudero Alcántara | Enviar comentario (22)

martes, 12 de diciembre de 2006

La declaración universal de los derechos humanos consagra la igualdad como uno de los pilares básicos sobre los que se cimientan (o deberían) nuestras sociedades. Sin embargo, parece que eso no está tan claro en el caso de la diversidad biológica.

Todo viene a colación por un artículo reciente publicado en Science con varias réplicas en semanas posteriores, sobre la extinción o no de un pájaro carpintero de los bosques pantanosos del sudeste de Estados Unidos. El tema ha merecido incluso un artículo muy detallado en la revista National Geographic. De forma muy sintética se trata del redescubrimiento, o no, de dicho pájaro carpintero. Es una especie que se daba por extinguida desde 1940. Eminentes investigadores del grupo de ornitología de la Universidad de Cornell evaluaron de forma sistemática todas las referencias que se habían acumulado a lo largo de estas décadas de avistamientos de la especie y desarrollaron de forma paralela trabajos detallados gracias a una importante financiación, concluyendo que al menos siete de ellos deberían ser consideradas como probables y en consecuencia la especie debería ser considerada como no extinguida. Los investigadores llegaron incluso a ser recibidos por el secretario de Interior que es el responsable de estos temas en el país (la verdad es que esto lo incluyo sólo para establecer un paralelismo mordaz con lo que vivimos no hace mucho en Madrid en relación con el “redescubrimiento” del lince ibérico). Sin embargo la cosa no acabó allí, sino que derivó en un animado e incluso agrio debate sobre la cuestión.  Muchos autores consideran que las pruebas documentales aportadas no son concluyentes y que en muchos casos los avistamientos podrían ser determinaciones inexactas dado el parecido con alguna especie próxima. Bueno, el debate es divertido y la verdad es que uno puede apuntarse al bando de los creyentes o de los agnósticos en función de sus preferencias.

 

Traigo esto a colación en relación con un trabajo relativamente parecido que llevamos a cabo desde nuestro grupo. Clypeola eriocarpa es una pequeña crucífera anual de ambientes semiáridos exclusiva de la Península Ibérica. En una evaluación preliminar de su estado de conservación fue catalogada como una especie vulnerable en función de los relativamente abundantes testimonios que aparecían recogidos en diferentes herbarios nacionales. Sin embargo, un estudio detallado de toda esta documentación pintaba una situación extraordinariamente diferente. Prácticamente la totalidad de los testimonios habían sido recogidos en el siglo XIX y sólo dos de ellos correspondían al siglo XX, uno de 1925 y el último de 1971. Si tenemos en cuenta que el esfuerzo de recolección de material silvestre es muchísimo mayor a lo largo del siglo XX la conclusión es demoledora: la planta debía ser relativamente abundante en las zonas más áridas de la cuenca del Tajo, así como en las andaluzas de Guadix-Baza, pero desgraciadamente un fuerte declive determinó su extinción antes de final del siglo pasado. La prospección sistemática de las localidades donde se había citado terminó de confirmar nuestra sospecha: la planta se había extinguido. Las conclusiones, con toda la tristeza de lo que eso implicaba, máxime si tenemos en cuenta que ni tan siquiera una pequeña muestra de germoplasma había quedado recogida en alguna institución de conservación ex situ, fueron publicadas en Anales del Jardín Botánico de Madrid (Giménez-Benavides et al. 2000). En fin, la extinción de una especie de planta tan discreta no importa a prácticamente nadie.

 

Un par de años después tuvimos la suerte de “redescubrir” la especie. Evidentemente no se había abandonado el empeño de localizar la especie y recorríamos de forma sistemática (especialmente Luis Giménez Benavides) localidades con condiciones similares a las que se habían descrito para la especie. Relativamente cerca de donde existía el último testimonio de herbario, en la Hoya de Guadix, finalmente se detectaron dos pequeñas poblaciones. Obviamente, aparte de la alegría de todos nosotros, la cosa no dio para que nos recibiera la ministra ni para que saliéramos en los títulos de National Geographic ni Science, ni tan siquiera para un pequeño hueco en el telediario de La 2 que es el que tiene un poco más de sensibilidad con estos temas.

 

Habrá quien diga que los servicios de comunicación de la universidad de Cornell son mejores que los nuestros, o que los lobbies científicos controlan “lo que es relevante”, o sencillamente que nos hubiera gustado publicarlo en Science y nos morimos de envidia, pero me temo que la respuesta tiene que ver sólo con lo que planteábamos en el título: las especies no son todas iguales. Parece que la originalidad genética de Clypeola no da para tanto como la del pájaro carpintero de marras y eso que ellos lo confunden con una especie próxima lo cual en nuestro caso no pasaba ni de casualidad… Si eso tiene sentido o no será cuestión de otro rato.

 

Adrián Escudero URJC

11:40 | gestionado por Adrián Escudero Alcántara | Enviar comentario (9)

lunes, 09 de octubre de 2006

El otro día tuvimos oportunidad de conocer una noticia esperanzadora: el tribunal supremo de Castilla-León paraliza la construcción de un campo de golf en la provincia de Ávila utilizando un argumento irrefutable desde un punto de vista técnico.

El otro día tuvimos oportunidad de conocer una noticia esperanzadora: el tribunal supremo de Castilla-León paraliza la construcción de un campo de golf en la provincia de Ávila utilizando un argumento irrefutable desde un punto de vista técnico. El desarrollo urbanístico es incompatible con la conservación de especies extremadamente vulnerables como la cigüeña negra o el águila imperial. No puedo dejar de mencionar en este punto que la Junta de Comunidades de Castilla y León ha aprobado un plan para la conservación del águila imperial que sólo podemos calificar como extremadamente valioso, ambicioso y original, con una dotación financiera específica y un calendario concreto de actuaciones para los próximos años. La extraordinaria iniciativa de los técnicos de la Junta ha recibido el aliento y respaldo de los políticos. Un excelente ejemplo del camino a seguir. Es por ello que la actuación política a través, en principio, de la comisión provincial de ordenación del territorio de Ávila, y en segunda instancia por el gobierno de la Junta directamente, sea si cabe más difícil de entender. Ésta no ha sido capaz de estar a la altura. El plan urbanístico afecta a una ZEPA, Zona de Especial Protección para las Aves, un lugar propuesto por la propia Junta como LIC, Lugar de Interés Comunitario y candidato a formar parte de la red Natura 2000. Su desarrollo es incompatible con estas prioridades de conservación. Podemos congratularnos porque el estado de derecho parece funcionar pese a que nuestros políticos no parecen estar a la altura. Como ya hemos comentado en este blog, el principal problema para la conservación de nuestra biodiversidad es la destrucción directa de los hábitats. Una vez que un territorio es urbanizado ya no cabe ninguna recuperación posible.

 

Por supuesto habrá quien sostenga que un mal entendido “desarrollo” puede ser cercenado con argumentos “conservacionistas” espúreos, pero no es el caso.  El futuro de esta comarca no puede hacerse a costa de la pérdida irrecuperable de valores únicos, todo lo contrario, el principal argumento para su desarrollo tienen que ser sus recursos paisajísticos, ambientales y humanos. La destrucción de un paisaje y de una riqueza biológica heredada no puede ser destruida para beneficiar a unos pocos. La verdad es que mientras las plusvalías generadas por la especulación urbanística queden en manos de los dueños de la tierra no hay solución posible. Permitidme que recuerde que España es prácticamente uno de los pocos países en los que dichas plusvalías revierten íntegramente en los propietarios. Algo insólito que está detrás del desastre urbanístico que estamos viviendo.

 

Antes de colgar este mensaje he oído en la radio que el promotor ha comenzado, con el amparo del ayuntamiento, a llevar a cabo la limpieza del pinar para iniciar las obras. La verdad es que no he comprobado la veracidad de la información periodística, pero nos sirve para señalar la extrema urgencia a la que nos enfrentamos. Como dijo Soulé, la Biología de Conservación es una ciencia de crisis, no tanto por cuestiones académicas, sino por la urgencia que supone la alta velocidad con la que se pierde la diversidad biológica y los hábitats naturales que la sustentan.

 

Adrián Escudero

9:50 | gestionado por Adrián Escudero Alcántara | Enviar comentario (58)

lunes, 18 de septiembre de 2006

En el último número de Conservation Biology, la revista científica más relevante en el ámbito de la Biología de Conservación (www.conbio.org) se incluye una serie de trabajos en los que se analiza en detalle las implicaciones para la conservación de la biodiversidad del denominado “salvage logging”.

 

 

En el último número de Conservation Biology, la revista científica más relevante en el ámbito de la Biología de Conservación (www.conbio.org) se incluye una serie de trabajos en los que se analiza en detalle las implicaciones para la conservación de la biodiversidad del denominado “salvage logging”. Pero ¿qué es esto? Muy sencillo, en realidad es lo que se hace prácticamente siempre que hay un incendio. Se trata de “salvar”, de ahí el palabro inglés, todo lo que se pueda después de un incendio. Es decir la retirada sistemática de toda la madera quemada de una zona incendiada.

 

La verdad es que después de los incendios de este verano en Galicia son muchas las cuestiones sobre las que podríamos hablar y a las que no renunciamos a presentar en este blog, pero ya habrá ocasión de desmontar alguno de los muchos mitos que sólidamente aparecen asentados entre nosotros en relación con los incendios. En esta ocasión queríamos comentar algo que creemos muy relevante. La conclusión del especial de Conservation Biology es simple, esta medida de gestión debe ser revisada dado que son numerosos los seres vivos que necesitan en algún momento de su ciclo vital de madera quemada, muchos de ellos de forma ineludible. No podemos olvidar en este sentido que los incendios son, además de todo lo que oímos cada verano, procesos naturales que han modulado el devenir evolutivo de muchos de los seres vivos que aparecen en nuestros montes. La retirada de esta madera compromete la viabilidad de numerosas especies, desde invertebrados a aves pasando por hongos.

 

La recomendación es simple, deberían mantenerse algunos pies sin retirar y en su caso, cuando la zona quemada supere una cierta superficie (el umbral mínimo habría que evaluarlo para nuestros sistemas forestales), dejar una fracción significativa sin tocar. Los datos aportados son concluyentes y deberían hacernos reflexionar. En nuestra pequeña escala temporal, la marcada por nuestro tiempo de vida, un incendio puede ser catastrófico, máxime si afecta al sustento económico que nos mantiene, pero eso no es así para el ecosistema. Es más, para muchos de los organismos que allí viven es “necesario” que se produzca un incendio y, en otros, es sencillamente “imprescindible”.

 

Bueno, hasta el próximo capítulo.

 

Adrián Escudero

9:49 | gestionado por Adrián Escudero Alcántara | Enviar comentario (4)

viernes, 31 de marzo de 2006

Estos últimos días ha salido en diversos medios de comunicación la noticia sobre un análisis de ADN en un excremento que indica la presencia del Lince Ibérico, Lynx pardinus, en Madrid. El profesor Emilio Virgós y dos investigadores de su equipo, Sara Cabezas-Díaz y Jorge Lozano, fueron las personas que encontraron en la ZEPA de los Encinares del Alberche y el Cofio el pasado mes de octubre el excremento en cuestión.

 

Este grupo de investigadores realizaba muestreos para un proyecto de investigación no relacionado con el lince cuando localizó el excremento que ha sido enviado a analizar. Este se procesó después de otras muchas muestras que tenían prioridad. Los investigadores tenían ya numerosos indicios sobre la posible presencia del Lince Ibérico en Madrid, y su experiencia les hizo sospechar que el excremento encontrado procedía de este felino en peligro crítico de extinción. El análisis de DNA confirmó su sospecha.

 

No puede negarse la relevancia científica del hallazgo. No obstante, las repercusiones políticas de este descubrimiento son las que han prevalecido en el debate público. Y la politización ha tenido lugar de un modo sorprendente y con una virulencia inusual: desde diversas fuentes se ha puesto en duda el proceso de recogida del excremento, y con ello implícitamente la honestidad de los científicos que lo encontraron.

 

La opinión pública y la clase política tienen que darse cuenta de que esta cuestión, la presencia o no de Lince Ibérico en Madrid, es un asunto puramente científico. Y por tanto, compete a los científicos y no a los políticos o al público en general el valorar la solidez de las pruebas presentadas. Se puede discutir la fiabilidad del análisis genético pero existen protocolos científicos extraordinariamente sencillos para verificar dicho análisis. Tampoco es admisible rechazar la evidencia poniendo en duda la honestidad de un científico y su equipo. Los científicos no se dedican a falsificar datos; ello va contra la lógica más elemental del proceder científico y además conduce a un desprestigio capaz de acabar para siempre con la carrera profesional del falsificador. En círculos científicos semejante acusación es gravísima y tiene que venir respaldada por pruebas o argumentos razonados que sean convincentes. En este caso, semejante falsificación sería absurda todo investigador sabe que resulta muy sencillo establecer no sólo la procedencia del material genético sino también el grado de parentesco con otros individuos conocidos de la especie. Si no se presentan esas pruebas u otras semejantes, las acusaciones carecen de fundamento y deben considerarse como un intento poco serio (y reprobable) de zanjar una disputa científica mediante un ataque personal (una falacia ad hominem en términos técnicos). La trayectoria científica de Emilio Virgós, con su demostrada experiencia en estudio de carnívoros, avalada por numerosos artículos científicos publicados en revistas de prestigio internacional, no hace verosímil para ningún científico las acusaciones de fraude. De hecho, la comunidad científica no ha manifestado ningún tipo de recelo ante la procedencia del excremento.

 

El debate científico y el debate político se rigen, obviamente, por reglas distintas. La descalificación y el ataque personal son, desgraciadamente, frecuentes en el debate político pero están fuera de lugar en círculos científicos. La propia comunidad científica tiene sus mecanismos para garantizar la honestidad profesional de sus miembros. La politización del presente hallazgo científico carece de fundamento. Si el Lince Ibérico está o no en Madrid puede tener repercusiones políticas más o menos complicadas, pero es una cuestión científica. Para los firmantes de esta nota, es admirable la honestidad científica de Emilio Virgós y su equipo, que han decidido hacer público un hecho científico a pesar de las más que predecibles consecuencias negativas que iba a reportarles desde el punto de vista personal y político.

 

Marcos Méndez Iglesias, profesor de Ecología, en representación del Área de Biodiversidad y Conservación de la Universidad Rey Juan Carlos, compuesta por 23 investigadores de plantilla y 14 investigadores en formación.


10:44 | gestionado por Adrián Escudero Alcántara | Enviar comentario (18)

miércoles, 29 de marzo de 2006

Bueno, primero quería pediros disculpas por haber estado ausente durante las últimas semanas.

 

Probablemente muchos habéis tenido oportunidad de enteraros de la noticia. Un investigador de nuestra universidad, la URJC, ha encontrado restos de lince ibérico en la comunidad de Madrid. Emilio Virgós, es un especialista en mamíferos carnívoros de reconocido prestigio internacional. Los materiales encontrados han sido analizados por el laboratorio de Ignacio Doadrio del Museo Nacional de Ciencias Naturales, uno de los dos laboratorios que en España se encargan de hacer este tipo de análisis genéticos para el lince, y los resultados son concluyentes. Se trata de restos procedentes de lince ibérico. Estamos de enhorabuena. La verdad es que la noticia no sorprende a prácticamente nadie, se trata de una zona donde las poblaciones de lince fueron abundantes hasta hace no más de 30 años y donde se acumulan numerosas referencias  de avistamientos, restos y señales de todo tipo a lo largo de estos últimos años. Además el grupo de Emilio Virgós, ya había venido detectando restos inequívocos de la presencia de estos animales durante los últimos diez años. Ellos mismos estimaban que podía existir una población residual de al menos 10 individuos. Obviamente tamaños tan pequeños de población hacen muy difícil la detección de animales tan difíciles de ver.

 

Desde ámbitos no científicos se ha sugerido que quizás estos restos sean una simple manipulación. Sencillamente, y para los que habitualmente puedan ver CSI les resultará más fácil de entender, la manipulación es relativamente fácil de detectar. Buena parte de los individuos que quedan en las dos áreas con tamaños de población aceptables, Doñana y la sierra de Andújar, están genotipados, es decir conocemos su carnet de identidad genético, y para los que no, es muy sencillo establecer su parentesco genético. Es decir si alguien hubiera introducido cagarrutas de lince procedente de Doñana, por poner un ejemplo, se hubiera podido detectar con relativa celeridad.

 

En fin creo que es una noticia extraordinaria que no debe ser empañada con dudas de ningún tipo, no olvidemos que nuestro lince, es la especie de felino más amenazada del planeta. Afortunadamente la consejería de medio ambiente ha tomado medidas de urgencia e inmediatamente va a comenzar una evaluación sistemática de todo el territorio como primer paso para conocer el status real del lince en nuestra comunidad.

 

Hasta la próxima amigos weblogeros

 

Adrián Escudero


 

10:40 | gestionado por Adrián Escudero Alcántara | Enviar comentario (15)

viernes, 27 de enero de 2006

Un estudio publicado en la revista "Ecology letters" trata sobre la pérdida de diversidad genética de una especie de muflón americano -en riesgo de extinción- debida a la presencia de autopistas en los territorios de estas poblaciones.


Un estudio publicado en la revista "Ecology letters"1 trata sobre la pérdida de diversidad genética de una especie de muflón americano -en riesgo de extinción- debida a la presencia de autopistas en los territorios de estas poblaciones. Más aún, parece que las diferentes infraestructuras lineares que fragmentan su territorio prácticamente han eliminado el flujo de genes. El muflón muy raramente se atreve a cruzar carreteras por lo que  el efecto de estas barreras es particularmente grave sobre esta especie. Las poblaciones de muflón suelen ser pequeñas por naturaleza, lo que las hace muy proclives a las extinciones locales; esto hace que esta especie sea enormemente dependiente de la migración de individuos entre las poblaciones. Una vez que se corta esta fuente de nuevos individuos entre las poblaciones, éstas sufren un deterioro inexorable de su diversidad genética, se ha calculado que en alguna de las poblaciones estudiadas se ha perdido hasta el 15% de la diversidad genética en sólo 40 años. Este estudio demuestra que la escala a la que se deben aplicar las medidas de gestión de la biodiversidad debe ser mucho mayor que la escala espacial en la que desarrollan las actividades diarias de las especies.

 

 

1 Highways block gene flow and cause a rapid decline in genetic diversity of desert bighorn sheep. Ecology Letters, 8: 1029-1038.

15:18 | gestionado por Adrián Escudero Alcántara | Enviar comentario (9)

jueves, 26 de enero de 2006

La verdad es que no parece que exista quien dude que la destrucción de hábitat es el primer elemento de amenaza para la diversidad biológica a nivel global. Igualmente, nadie duda de que el principal factor de destrucción de nuestro patrimonio biológico en Madrid es la construcción de viviendas. Pero ¿tenemos evidencias de que la destrucción de hábitat por la construcción y la urbanización ha supuesto algún problema desde el punto de vista de conservación? No se trata de recuperar discursos académicos que demuestran, tras precisos y detallados estudios, cómo la fragmentación y la disminución del tamaño de las poblaciones determinan primero un declive y luego la extinción de poblaciones y especies. La cuestión clara es la de si se han producido extinciones o no como consecuencia de nuestra vorágine constructiva. Bueno, pues lo que probablemente mucha gente no sabe es que efectivamente se han producido extinciones por este afán constructivo. Quizás un caso paradigmático sea el de Hohenackeria polyodon (Umbelliferae), una planta de ambientes semiáridos que aparecía en nuestra comunidad en una localidad clásica, el Cerro Negro en la inmediaciones de Madrid. Pese a ser incluido en el catálogo de especies protegidas de la comunidad de Madrid con la máxima categoría de amenaza (Decreto 18/1992, de 26 de marzo) sucumbió bajo las palas de excavadoras. Nadie fue capaz de proteger esta joya de nuestra flora. Desgraciadamente, ninguno de los que en este momento viven en ese complejo residencial son conscientes de que aquel suelo era el hábitat y ahora el cementerio de una especie exclusiva. Probablemente, muchos puedan pensar que esa pérdida tampoco es tan relevante, máxime si tenemos en cuenta que la planta no es especialmente llamativa. El problema es que cada vez que perdemos una especie perdemos todo el esfuerzo evolutivo que atesoraba. Pocas de las mujeres que son tratadas de forma exitosa con taxol, un potente fármaco para luchar, entre otros, contra el cáncer de mama, son conscientes de que la molécula que les está dando la vida procede de una planta, un pequeño tejo norteamericano (Taxus brevifolia). Menos, serán conscientes de que este pequeño arbolillo estaba al borde de la extinción en el momento en que se detectó este fármaco. Si se hubiera llegado un poco más tarde, los factores antrópicos que habían determinado su declive hubieran acabado con la especie y, lógicamente, con su tesoro. Quizás alguien hubiera podido pensar que sólo era una especie más que desaparece, pero creo que todos aquellos que son tratados con este medicamento probablemente no piensan lo mismo. La verdad es que, para mí, resulta cuestionable hablar de conservación por el interés que ello puede tener para nosotros, servicios directos o indirectos, pero creo que en este momento de crisis de conservación que vivimos puede ser ilustrativo. Quizás los amigos de la "Deep ecology" tengan razón y lo único que debemos de pensar es que todos los organismos que comparten el planeta con nosotros tienen "derechos" más allá de lo que nos ofrezcan. Eso sería abrir una caja de Pandora, porque sería cuestionar que somos, como especie, una excepción biológica, y seguramente la mayoría de nosotros no estamos preparados para ello. En fin, otro día hablamos de eso.

 Adrián Escudero


13:59 | gestionado por Adrián Escudero Alcántara | Enviar comentario (5)

miércoles, 16 de noviembre de 2005

Estimados amigos y compañeros del blog

El tema del que iba hablar hoy es el del valor de las vías pecuarias como corredores biológicos y de los problemas de conservación que presentan. Pero lo dejaré para más adelante. Me gustaría discutir brevemente alguno de los comentarios que hemos recogido en relación con el desdoblamiento de la M-501.

La verdad es que resulta muy ilustrativa la lectura de todos ellos dado que recogen buena parte de los argumentos que tradicionalmente se elevan para defender este tipo de actuaciones. De forma sintética se pueden reunir en lo que en el texto anterior denominábamos "tributo ambiental necesario". Es decir, nadie discute que se va a producir una destrucción directa del hábitat y una fragmentación intensa de este territorio, lo cual desde el punto de vista que se maneja es inevitable, sino que lo que se esgrime es que los beneficios, mejora de la accesibilidad, disminución de siniestros, desarrollo económico local, compensan los problemas ambientales asociados a la construcción de la infraestructura.

Ése es, con toda probabilidad, el punto clave. No resulta sencillo realizar un análisis de coste-beneficio de la obra, dado que aunque los beneficios económicos y sociales pueden resultar evidentes, no es tan sencillo evaluar los costes ambientales. Es por ello que la misma Comunidad de Madrid solicitó en la anterior legislatura un informe técnico y científico al Consejo Superior de Investigaciones Científicas. El informe fue concluyente y la recomendación clara y contundente: no es recomendable es desdoblamiento de esta carretera.

Lógicamente, los numerosos científicos del CSIC y de alguna de las universidades públicas madrileñas que han intervenido en el informe no son insensibles a las recomendaciones que desde los ayuntamientos y determinados colectivos locales se elevan a favor de la obra, sino que su conclusión se basa en consideraciones técnicas de muy diferente naturaleza, por supuesto biológicas, pero también sociales y económicas. Es decir, desde un punto de vista técnico, sin pasiones, ni subjetividad, la recomendación es inequívoca. La obra no debería hacerse.

Como veis, estos comentarios son puramente técnicos. Mi opinión, ésta si subjetiva y como vecino de la sierra oeste (de los que quedan atascados en la carretera en cualquier fiesta o incluso en buena parte de las mañanas), la incluí en el anterior comentario. Creo que este problema, como buena parte de los problemas de la comunidad, tiene que ver con una ordenación territorial descabellada y la existencia de un auténtico agujero negro como es Madrid. No parece razonable que Madrid siga creciendo de forma incontrolable, mientras que todas las provincias a nuestro alrededor son auténticos desiertos demográficos. Es evidente que el oeste de Madrid necesita un fuerte apoyo para su desarrollo "sostenible", pero desde nuestro punto de vista dicha mejora no vendrá nunca de la mano de los desarrollos urbanísticos, ni de la construcción de una autovía en una zona tan sensible. Sólo con una fracción pequeña del presupuesto que se maneja se podrían conseguir ambos objetivos: mejora del tejido productivo local y mejora de servicios, así como minimización de riesgos en la actual carretera y mejora de la conexión con el resto de Madrid. Técnicamente eso no tiene ningún problema, políticamente probablemente sí.

Adrián Escudero


15:31 | gestionado por Adrián Escudero Alcántara | Enviar comentario (1035)

viernes, 28 de octubre de 2005

 

El pasado 25 de octubre tuvimos la oportunidad de oír a los responsables de Obras Públicas y de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid: el desdoblamiento de la M-501 es inevitable e imprescindible. A partir de febrero de 2006 comenzarán las obras. Lo de estos meses de retraso no sé si es por cuestiones inherentes al proyecto o, sencillamente -a mi me parece que sí-, un a modo de periodo de gracia para que tengamos oportunidad de despedirnos. Evidentemente intentaré disfrutar al máximo estos días de otoño e invierno porque a partir de febrero la transformación será tan brutal que dejaremos de reconocer aquel hermoso rincón de Madrid.


El pasado 25 de octubre tuvimos la oportunidad de oír a los responsables de Obras Públicas y de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid: el desdoblamiento de la M-501 es inevitable e imprescindible. A partir de febrero de 2006 comenzarán las obras. Lo de estos meses de retraso no sé si es por cuestiones inherentes al proyecto o, sencillamente -a mi me parece que sí-, un a modo de periodo de gracia para que tengamos oportunidad de despedirnos. Evidentemente intentaré disfrutar al máximo estos días de otoño e invierno porque a partir de febrero la transformación será tan brutal que dejaremos de reconocer aquel hermoso rincón de Madrid.

 

La verdad es que he resultado un poco "noqueado" por la noticia, porque los argumentos expuestos sólo pueden ser considerados inexactos y sorprendentes. Según nuestros responsables se trata de un tributo al progreso. Insólito, pero así de sencillo. ¿Es posible que ya entrado el siglo XXI sigamos con éstas? La seguridad vial es el primer motivo. Además, ¿cómo negar el progreso a todo aquel territorio? A lo primero sólo podemos decir que no parece razonable matar moscas a cañonazos. Una rápida inspección de los datos del DGTe incluso los de la propia comunidad no parece sostener este argumento pero, aunque fuese cierto, son numerosas las alternativas que no tendrían semejante coste ambiental. Lo segundo es sencillamente falso. El recurso más valioso de aquella comarca es su patrimonio natural y esta infraestructura es incompatible con su conservación. No lo decimos nosotros. Lo dice el informe elaborado por el CSIC y en el que participó un amplio grupo de investigadores dirigido por Fernando Valladares del Instituto de Ciencias Medioambientales. La lista de especies con graves  problemas de conservación es extensa y recoge algunas de las especies más amenazadas de Europa: águila imperial, cigüeña negra, topillo de cabrera o, incluso, el lince ibérico. Sí, existen señales inequívocas de presencia de lince en la zona, tal como nos indica Emilio Virgós, especialista en carnívoros de la Universidad Rey Juan Carlos. El segundo motivo, el del desarrollo, es irreal. Sólo el desarrollo urbanístico, en una zona que ya ha sufrido en demasía este problema, es la alternativa ofertada. Riqueza, sí, pero ¿para quién? Desde luego para la zona sólo un beneficio a corto plazo por la ejecución de obras y un pequeño aumento de ingresos de los ayuntamientos vía financiación municipal. Dinero en el corto plazo pero destrucción de hábitats para el futuro. Si sólo una pequeña fracción de esos 75 millones de euros se invirtiese en desarrollo de tejido productivo y en mejora de seguridad vial, resolveríamos los problemas motores del proyecto sin necesidad de destruir el patrimonio biológico y cultural de la comarca. Con toda probabilidad, los beneficiarios directos de recalificaciones y desarrollos urbanísticos ni siquiera son residentes, pero eso tampoco debe ser importante.

 

Lo más triste es que sea la Comunidad de Madrid la que lidera este proyecto. No entiendo nada. Es la administración responsable de velar por los recursos naturales de Madrid y sin embargo no parece que sea sensible. Probablemente lo más triste es oír a los responsables de Medio Ambiente que con medidas correctoras el impacto será mínimo. La verdad es que uno desearía que nuestros responsables políticos fuesen ante todo técnicos responsables, pero parece que eso es una ilusión infantil. Después de todos los informes independientes redactados ¿cómo es posible decir nada semejante?

 

En fin, ahí van unas fotos tomadas en las inmediaciones de Pelayos de la Presa que nos han enviado desde allí. Árboles condenados.

Bueno, disfrutad del poco tiempo que queda porque esto se acaba.

 

Sólo queda la esperanza de que desde Europa atiendan los ruegos y denuncias enviadas y que esto se pare. Esperemos que antes de febrero.

10:36 | gestionado por Adrián Escudero Alcántara | Enviar comentario (1360)

jueves, 13 de octubre de 2005

La lectura de un artículo que aparecía en el cuadernillo sobre Madrid de EL PAÍS del día 10 de octubre sobre la intención del ayuntamiento de Miraflores de la Sierra de urbanizar 105 Has en un par de fincas propiedad del ayuntamiento, me ha hecho sentarme delante del ordenador.


No es necesario haber leído los textos de Biología de Conservación que han aparecido a lo largo de los últimos años o estar ducho en la bibliografía científica sobre estos temas para tener la certeza, o al menos la intuición, de que la destrucción directa de hábitats naturales es, con toda probabilidad, el problema más importante para la conservación de la diversidad biológica. A la gente de buena fe, enseguida le vendrá a la cabeza la destrucción de las selvas tropicales y las brutales tasas de deforestación que se han alcanzado en la recta final del siglo XX pero, probablemente, sólo unos pocos son conscientes de que ese proceso de destrucción también lo vivimos en el patio de nuestras casas. Los errores cometidos en la planificación y ordenación de usos en nuestro territorio y en los territorios vecinos han hecho que la presión sobre los hábitats naturales en la vecindad de Madrid sea insostenible, y que sin embargo los territorios de provincias muy próximas a Madrid, como Ávila, Segovia, Soria o Cuenca, sean auténticos desiertos demográficos. En fin, ése es otro problema al que deberemos dedicar tiempo más adelante.


La verdad es que llama la atención que no haya prácticamente diferencias en este afán destructor y urbanizador entre ayuntamientos ni entre los partidos políticos que los sustentan. El ayuntamiento de Miraflores tiene un alcalde socialista, pero buena parte de los ayuntamientos que en el corredor Noroeste han destruido la práctica totalidad de su entorno, son regidos por alcaldes populares, como por ejemplo el paradigmático ayuntamiento de Majadahonda o la nueva propuesta de plan general que eleva el de Valdemorillo y que supondrá casi 30.000 vecinos nuevos -multiplicar por cuatro lo que hay en la actualidad-. Tampoco se salvan los regidores de Izquierda Unida con un ejemplo realmente llamativo como es el de Rivas-Vaciamadrid, que ha urbanizado buena parte de su término municipal sobre hábitats prioritarios incluidos en la Directiva de Hábitats de la UE como son las estepas yesosas. ¿Por qué? Son todos nuestros regidores tan inconscientes, insensibles o sencillamente salvajes como para liderar esas destrucciones irremediables. Por supuesto, todos sospechamos que detrás de alguno de estos afanes urbanísticos se ocultan intereses inconfesables y probablemente delictivos, pero me niego a creer que eso mueva a la mayoría de los alcaldes. En fin, puedo parecer ingenuo pero realmente creo que muchos alcaldes realmente quieren mejorar la calidad de los servicios ofrecidos a sus vecinos. Entonces ¿por qué se embarcan en estos proyectos destructivos? Creo que la razón es evidente: la financiación de los ayuntamientos. Sin tener intención de complicar mi exposición en cuestiones técnicas de financiación municipal, no cabe duda de que buena parte de los ingresos de éstos es función de su tamaño, a mayor número de vecinos mayor financiación. Éste es el principio que rige buena parte de los canales de financiación pública a todos los niveles. Si a ello sumamos los ingresos a corto plazo ligados a la ejecución de las obras podemos empezar a entender alguno de los por qués.


Necesitamos desarrollar herramientas que compensen este principio indiscutible. Un municipio de pequeño tamaño pero que mantenga en su término recursos biológicos y naturales valiosos, por ejemplo Miraflores o Valdemorillo, debe recibir algún tipo de compensación -como servicios ecosistémicos que diría algún experto en ecología económica- que le permita cubrir los estándares de calidad que buscan sus regidores sin tener que destruir su patrimonio biológico y cultural.


Sólo la comunidad de Madrid tiene la llave. La tiene por dos razones: la primera es que puede poner coto a esto ya que la decisión final le compete a la comunidad; la segunda es que puede hacerlo, sobre todo, a través de la puesta en marcha de medidas de financiación compensatoria que permitan compaginar los recursos en los ayuntamientos y la conservación del medio natural.


10:00 | gestionado por Adrián Escudero Alcántara | Enviar comentario (27)

lunes, 03 de octubre de 2005

Presentación

Con este mensaje queremos poner en marcha un blog que hemos denominado Conservación y Restauración: la última oportunidad. Creemos que el título es bastante explícito. Tenemos poco tiempo, pero todavía hay margen para que Madrid no se termine convirtiendo en un desierto biológico. Nuestro objetivo es que esta herramienta se convierta en un cauce eficaz para que los investigadores madrileños que trabajan en biología de conservación y en ecología de restauración puedan compartir de forma fluida y sin las restricciones impuestas por los mecanismos habituales de difusión científica, sus experiencias y, sobre todo, hacer llegar a todo el mundo esta información. No se trata de construir un foro académico, ni mucho menos. Queremos que participen los científicos, pero también todo aquel que quiera opinar, denunciar o sencillamente compartir información o experiencia.

La Biología de Conservación es una ciencia de "crisis", tal como la definió Soulé. Con ello no se trata sólo de destacar el desolador panorama de nuestros recursos biológicos si no, también, de indicar que los investigadores nos tenemos que implicar en la ardua tarea de conservar y restaurar todo ese patrimonio. Creemos que ésta puede ser una buena oportunidad para que todos nos impliquemos un poco más en este apremiante objetivo.

A muchos les puede parecer que la pérdida de diversidad biológica es algo que no les afecta. Algunos porque piensan que eso no ocurre en nuestro entorno inmediato y, a otros, sencillamente, porque consideran que esta pérdida no es más que un subrrogado, quizás doloroso, pero inevitable del desarrollo. A los primeros hay que decirles que nada más alejado de la realidad. Desgraciadamente son muchos los ejemplos en Madrid que nos dibujan otra realidad. Especies emblemáticas como el lince ibérico recorrían los valles del suroeste de Madrid sólo hace una decena de años. Las estepas semiáridas del sur de Madrid eran el hábitat de plantas endémicas como Clypeola eriocarpa o Veronica chamaepytiodes, plantas que ya no encontramos aquí. A los segundos, decidles que no es necesario pagar esa tasa de destrucción para mejorar la calidad de vida de todos. Desgraciadamente en Madrid esta posibilidad temporal de revertir el proceso de destrucción se acorta, dado que el modelo de desarrollo al que nos hemos subido no parece ser la opción más respetuosa con nuestro patrimonio biológico. Pero incluso esto todavía se puede cambiar, o por lo menos eso es lo que creemos los que estamos embarcado en este proyecto.

No parece el momento de entrar a analizar las causas de este deterioro y como se aborda cada problema: la destrucción directa de hábitat, la fragmentación, el cambio climático serán temas que iremos viendo más adelante. En este momento sólo queremos pedir la participación de todo aquel que tenga interés por estos temas o que simplemente tenga algo que aportar.


9:35 | gestionado por Adrián Escudero de Alcántara | Enviar comentario (6)