Si todavía no están hartos de mi pasión e insistencia al hablarles de las maravillas de las células madre, me van a permitir que siga probando suerte con su paciencia. Por lo menos, mientras se produzcan nuevas y optimistas noticias...
Una enfermedad que hacía disminuir significativamente la calidad de vida de quienes la padecían crónicamente, la enfermedad autoinmune de Crohn, una forma de inflamación crónica de parte del intestino, podría tener un nuevo enfoque terapéutico con células madre. Por lo menos así han empezado a considerarlo en el Hospital Clínic de Barcelona, quien ha puesto en marcha un programa pionero para abordar esta patología.
Esta terapia, que ya tiene su campo de aplicación en EE.UU. con un alto porcentaje de éxito, consiste en obtener las células madre propias, procedentes de la médula ósea del paciente. Mediante diferentes fármacos, se consigue aumentar y posteriormente aislar las células multipotentes de médula ósea que pasan a la sangre periférica.
Tras purificar estas células, el paciente se somete a quimioterapia para eliminar su sistema inmune y, con ello, las posibles células propias dañinas. El sistema inmune, a lo largo de unas ocho semanas, que tiene que permanecer el paciente en el hospital, será repoblado totalmente a partir de estas células madre hematopoyéticas que, con un poco de suerte, serán células normales, eliminando o minimizando el posible ataque a las paredes intestinales.
Un nuevo reto de la medicina española; una nueva esperanza contra esta enfermedad que a tantas familias las conduce por unos senderos dolorosos... Y les aseguro que sé perfectamente de lo que estoy hablando... Desde luego...
JAL (UAM y CBMSO)