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viernes, 22 de diciembre de 2006

Un año más nos llega, desde la revista Science, la información y logros científicos más relevantes del 2006. Sin dejar de estar de acuerdo (no podría osar a ese despropósito), este post pretende reflejar la opinión de algunos de los miembros más destacados del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, al mismo tiempo que propone a los lectores su personal visión del tema...


La resolución de la conjetura de Poincaré es, según la revista Science, el hallazgo estrella del 2006. Puesto que apenas conozco las cuatro reglas (como las conocía mi abuela), deberé fiarme, además de que aparece en esa prestigiosa revista científica, en el buen criterio del XXV Congreso Internacional de Matemáticas (ICM2006) al ofrecer (aunque fue rechazada) la Medalla Fields al autor de tan sorprendente logro, Grigori Perelman.

 

Además del misterioso teorema tantos años “virgen” de Poincaré, otros temas a destacar serían: el descubrimiento de nuestra semejanza filogenética con el hombre de neandertal (especulándose sobre posibles “canitas al aire” interespecíficas...); la desaparición dramática de los hielos polares (aunque también se sabe que en otras zonas, como el interior de la Antártida, el fenómeno podría ser el inverso...); nuevos hallazgos sobre los eslabones perdidos entre los peces y los primeros animales terrestres; posible avance sobre invisibilidad (un perfecto camuflaje); nuevas investigaciones sobre la degeneración macular; mecanismos implicados en la persistencia de la memoria o, en el aspecto negativo de la investigación, el magnífico escándalo de la clonación humana y el charlatán investigador de la Universidad de Seúl, Hwang.

 

Sin embargo, y sin despreciar en absoluto las noticias anteriores, otras no menos impactantes deberían ser consideradas:

El descubrimiento en Nueva Guinea (Papúa indonesa) de un increíble Jardín del Edén con una explosión de nuevas o prácticamente desconocidas especies tanto de plantas (palmeras, por ejemplo), insectos (mariposas) o vertebrados (ranas, pájaros o el famoso canguro arbóreo dorado...); la teletransportación (de momento, solo de propiedades cuánticas, pero quien sabe cómo realizaremos nuestras futuras vacaciones...); la variabilidad genética asociada al número de copias de genes, fragmentos de genes o grupos de estos (al parecer, incluso más importante que los polimorfismos de nucleótidos únicos...). Finalmente, aunque casi casi no llega a la evaluación del 2006, no hay que olvidar ese hallazgo de las huellas dejadas en la superficie marciana de posibles aluviones provocados por agua líquida. ¿Estaremos un paso más cerca de la famosa Terratransformación augurada por Carl Sagan?

 

¿Y tú/usted, qué opina/s?

 

Felices Fiestas

JAL (CBM-UAM)

20:09 | gestionado por José Antonio López | Enviar comentario (7)