MUCHO GASTO en tratamientos caros y POCO efectivos + POCO GASTO en INVESTIGACIÓN =
MUCHA INVERSIÓN en investigación + TRATAMIENTOS BARATOS Y EFICIENTES.
La parte primera de la ecuación SOLO BENEFICIA a las empresas privadas, la parte segunda beneficia a LOS PACIENTES, a todo el ESTADO y al SISTEMA NACIONAL DE INVESTIGACIÓN.
¿Dónde sería más rentable invertir?
Para la ESCLOSIS MULTIPLE (EM) no hay ni muchos ni buenos tratamientos, y los pocos que hay son, sobre todo, muy caros; me refiero a las distintas versiones del interferón beta (IFN-beta), y alguna que otra cosa más, como tratamiento "de última generación". Unos los consideran bastante aceptables y otros, entre los que me incluyo, bastante inefectivos (quizás sea una cuestión de optimismo). Eso sí, si tienen una característica es que son muy caros, de 9000-17000 euros al año y paciente que, afortunadamente para él, paga la Seguridad Social (SS).
Pero lo que yo quiero comentar aquí versa sobre la FINANCIACIÓN DE LA INVESTIGACIÓN en ESCLOSIS MULTIPLE. Si los tratamientos son poco efectivos es porque las dianas de acción terapéutica no han sido encontradas y los mecanismos que causan la enfermedad, y que la desarrollan en sus diversas formas, son desconocidos. Pues bien, para investigar en esta y en otras enfermedades complejas parece ser que no hay muchos euros; lógicamente, varios son los temas a investigar y la tarta es pequeña. Sin embargo, el gasto en esos tratamientos, bastante inefectivos y caros, pagados por la SS, es enorme.
Hay una lógica de estrategia que nos dice que si investigamos para averiguar cuáles son buenas dianas terapéuticas y cómo son los mecanismos fisio-patológicos, llegaremos por fuerza a tener un repertorio de medicamentos amplio y, con seguridad, más baratos. Pero, lo que hacemos ahora es sacar al mercado tratamientos muy caros y que no se sabe si van dirigidos contra las claves patológicas.
Pongo como ejemplo el caso de anticuerpos contra el TNF-alpha, Lenercept, con la lógica de que la EM es una patología de carácter inflamatorio y autoinmune del sistema nervioso central (SNC), y el TNF-alpha uno de los más potente pro-inflamatorios... Lo que ocurrió fue que los pacientes que recibieron tal anticuerpo incrementaron el número de brotes. Conclusión, el TNF-alpha, puede ser un potente inflamatorio, pero debe hacer más funciones o mecanismos desconocidos que de haberse conocido, ese tratamiento no se hubiera realizado. Hay otros anticuerpos en lista para utilizarse contra la EM. Uno, que inhiben el paso de linfocitos al SNC, está en puertas para su aprobación después de haber estado parado por ciertos efectos secundarios con dos fatalidades. El otro, también anticuerpos contra la capacidad de migración de linfocitos desde los ganglios linfáticos....
Todos estos son buena prueba de la capacidad fármaco-mercantil que tienen nuestras empresas farmacéuticas (bueno, de españolas tienen muy poco), pero de lo que yo me quejo es de que mientras se vendan esos tratamientos, bien pagados por la SS, a precio más que de oro, y no se apoye con un mayor trozo de la tarta para investigación en EM, seguiremos sin saber el código secreto de la ESCLEROSIS MÚTIPLE...
¿No sería más interesante aceptar como estrategia la parte derecha de la ecuación que encabeza este comentario? Realmente no me quejo de lo que hacen las compañías farmacéuticas, hacen su trabajo bien hecho y luego lo venden lo más caro posible; ¡están para eso! Me quejo de la masa gris que enfoca la estrategia hacia la parte primera de la ecuación.
Antonio Alcina
Instituto de Parasitología y Biomedicina López-Neyra
Granada