Enviado el jueves, 14 de septiembre de 2006 17:05
¿Cuántas veces hemos soñado con el milagroso poder de comer cuanto queramos y adelgazar? Pues nada… los americanos están esperanzados con una vacuna experimental que se está analizando…
Al parecer, la hormona recientemente descrita Grelina estaría implicada en la sensación de apetito (o gazuza, como se dice en mi pueblo…) y de movilización de las grasas. Teniendo estos datos presente, un equipo del Instituto de Investigación Scripps en California acaban de publicar en la prestigiosa revista Proceedings of the National Academy of Sciences la elaboración de una posible vacuna que, mediante el bloqueo inmunológico de la Grelina, por lo menos en ratones, se puede seguir con una dieta normal y perder peso… ¡hasta un 20% de diferencia! Vamos, la locura de los comilones… como yo…
Sin embargo, cuando informé de esta noticia en la colaboración semanal que tengo en RNE, uno de los oyentes hizo una pregunta que me hizo reflexionar y que, sencillamente, traslado a mis amigos y compañeros: ¿No sería algo indecente crear una vacuna, fármaco o pastilla milagrosa que nos permitiera comer hasta reventar sin miedo a los agujeros del cinturón? En otras palabras, invertir en proyectos de investigación encaminados a permitir comer lo que se quiera, en los países pudientes, con la que está cayendo en el mal llamado Tercer Mundo…
Desde luego, da juego para la reflexión… En un contexto científico y clínico, habría que señalar que la obesidad empieza ya a tener rango de pandemia y es una de las principales causas de muerte, directa o indirectamente… claro está… en países del mundo privilegiado…
JAL (CBM-UAM)