Una noticia ha sorprendido, o no, a la opinión pública: a pesar del voto a favor de sus propios correligionarios y de la mayoría del Senado de los EE.UU., Bush utilizó, por primera vez, su derecho al veto para impedir una ampliación de fondos públicos para la investigación con células procedentes de preembriones...
"Cruza una frontera moral que nuestra decente sociedad necesita respetar" dijo para justificar su decisión...
Esta decisión se suma a su lucha activa contra el aborto, “puesto que la dignidad del ser humano comienza con la concepción” comentó. Para otros, sin embargo, la actuación del hombre más poderoso del mundo con los “ya nacidos” contradice abiertamente estas declaraciones...
Ahora tendrán que negociar en el Senado norteamericano para reunir las dos terceras partes de los votos de sus señorías para, a su vez, poder impedir el veto del presidente. Mientras tanto, la gran mayoría de los estadounidenses han manifestado su apoyo a la investigación con células madre obtenidas de preembriones. Incluso, representantes de la comunidad científica, temerosos de que la diferencia con la investigación desarrollada en el Reino Unido se vuelva insalvable, han mostrado su perplejidad, aunque no sorpresa, ante este veto contra la decisión soberana del Senado: la verdad es que cuesta pensar que este veto provenga de la misma persona record de penas de muerte, tras su paso por Texas, y que permitió, según información publicada en toda la prensa mundial, el uso de “fósforo blanco”, una mortífera arma de destrucción masiva indiscriminada con los civiles... incluyendo a niños...
Mientras tanto, el Gobernador de California, del mismo partido que el inquilino de la Casa Blanca, insiste en su decisión de permitir la investigación con células madre embrionarias “por el bien de tantos y tantos enfermos”...
Todo esto... sin ánimo de polemizar...
JAL