LoginRSS 2.0 Feed

domingo, 05 de abril de 2009

David ByN

La red de satélites que orbita en torno a nuestro planeta cumple numerosas funciones. Entre ellas, destaca la respuesta rápida a desastres naturales o provocados por la actividad industrial. La Carta Internacional sobre el Espacio y las Grandes Catástrofes, firmada hace ya 10 años, tiene como objetivo paliar sus efectos poniendo a disposición de los afectados los recursos necesarios para la observación de los mismos desde el espacio.

Uno de los ejemplos más claros de los últimos años sucedió con el petrolero Prestige. Una serie de equívocos y decisiones desafortunadas provocaron que un brecha en el casco de este buque provocara una inmensa marea negra que afectó a las costas españolas y francesas, desde Galicia hasta las Landas. El Prestige se hundió el 19 de noviembre de 2002, a unos 250 km de la costa noroeste española, liberando varias decenas de miles de toneladas de crudo y un inmenso desastre ecológico.



Fotografía tomada con ASAR (Advanced Synthetic Aperture Radar), un instrumento a bordo del satélite Envista, de la ESA.Imagen en alta resolución.



Como claro ejemplo, las imágenes tomadas con Envisat, un satélite de la Agencia Espacial Europea, permitió realizar un seguimiento de la marea negra y determinar las zonas de mayor riesgo, con la intención de limitar el impacto y las consecuencias ecológicas y económicas.

Con objeto de optimizar los recursos disponibles por las diferentes agencias espaciales, en 1999 se firmó un acuerdo entre la ESA y CNES, la Agencia Espacial Francesa, denominado "Carta Internacional sobre el Espacio y las Grandes Catástrofes". Posteriormente se han unido la La Agencia Espacial Canadiense (CSA) Administración Nacional de Océanos y Atmósfera del Departamento de Comercio de EE.UU. (NOAA), Organización de Investigación Espacial India (ISRO), Agencia Espacial Argentina (CONAE - Comisión Nacional de Actividades Espaciales), Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA), el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS), el Centro Espacial Nacional Británico (BNSC/DMCii), y, finalmente, Administración Nacional Espacial de China (CNSA).

Todos estas agencias han puesto a disposición de la comunidad recursos espaciales que controlan a los afectados por catástrofes, independientemente de su origen, con efecto de paliar en la medida de lo posible sus efectos. Un ejemplo más reciente de la activación de este protocolo han sido las inundaciones en Perú a finales del mes de Marzo. Un loable ejemplo de colaboración internacional que, lamentablemente, no se emula con la suficiente frecuencia.



ENLACES:



6:30 | gestionado por David Barrado y Benjamín Montesinos | Enviar comentario (7)