David ByN
Hace una año comentábamos el hecho que la placa ártica había alcanzado un mínimo histórico, dejando por primera vez abierto el mítico
paso del Noroeste, en el Ártico. Este verano ártico no promete mejorar la situación. Los datos indican que pudiéramos estar contemplando un proceso acelerado que tal vez pudiera dejar el Polo Norte libre de hielo mucho antes de lo predicho por los modelos climáticos. El proceso queda claramente ilustrado con vídeos creados a partir un gran conjunto de imágenes tomadas por satélites de observación de la Tierra.
Diagramas creados a partir de datos tomados por el instrumento Advanced Microwave Scanning Radiometer for EOS (AMSR-E), del satélite de NASA Aqua. La línea naranja muestra la media de finales de agosto. Una imagen en alta resolución se encuentra en este enlace.
El pasado 28 de agosto se alcanzó tanto la
Agencia Espacial Europea (ESA) como el
National Snow and Ice Data Center mostraron nuevos datos que claramente indican que la
desaparición de los hielos árticos se ha acelerado . Si el pasado año se alcanzó un mínimo histórico a mediados de septiembre, que dejó abierto un canal de comunicación marítimo durante escaso tiempo entre los océanos Pacífico y Atlántico, a finales de agosto se alcanzó un segundo mínimo.
Evolución de la superficie cubierta por hielos en el océano ártico durante los últimos años, con datos mes a mes. Crédito National Snow and Ice Data Center. Una imagen en alta resolución se encuentra en este enlace.
Lo peor de todo es que la evolución mes a mes nos indica que, lejos de empezar a deacelerarse el proceso, el deshielo parece continuar y que dentro de un par de semanas podríamos alcanzar otro mínimo absoluto. De continuar así, es posible que veamos el Ártico completamente libre hielo durante los veranos
(en el 2020, según el especialista Carlos Duarte) mucho antes de los previsto, incluso en el
año 2013. Tal vez, como en el caso de las predicciones de Casandra, resulte cansino hablar de cambio climático; o que pensemos que las consecuencias, de ser ciertas, están aún muy lejos. Sin embargo, no por ello dejan de estar ahí.
El Polo Norte, visto por el satélite Envisat, y que muestra la evolución durante los últimos años de la superficie cubierta por hielo (crédito ESA/Envisat).
Por supuesto, aunque desde un punto de vista global la desaparición del hielo ártico y de Groenlandia pueda implicar unas consecuencias nefasta (desde cambios globales en las corrientes oceánicas hasta una subida substancial del nivel del mar,
mucho más de lo estimado hasta ahora),
diferentes países se aprestan a aprovechar las nuevas oportunidades, incluyendo el acceso y explotación de los recursos árticos, incluyendo unas supuestas inmensas reservas de hidrocarburos, o la comunicación marina intercontinental, como es el
reciente caso del gobierno canadiense. La
carrera por los recursos del Ártico está servida.
Reclamaciones territoriales sobre las aguas del océano ártico, basadas en la Convención sobre la Ley del Mar de Naciones Unidas. Crédito Durham univ./IBRU.
ENLACES:
PD (2008/IX/10):
Los dos pasos del noroeste, abiertos de
manera simultánea por primera vez.
Diagramas creados a partir de datos tomados por el instrumento Advanced Microwave Scanning Radiometer for EOS (AMSR-E), del satélite de NASA Aqua, el 8 de septiembre del 2008. Cortesía de National Snow and Ice Data Center (NSIDC). Una imagen en alta resolución se encuentra en este enlace.