David ByN
Las fuerzas de la naturaleza se desatan de manera generalmente inesperada, creando caos y destrucción. Sin embargo, los medios de observación, incluyendo los satélites artificiales en órbita, nos ayudan en las tareas de prevención y de ayuda. Dos ejemplos en los últimos cuatro años: el Tsunami en el Índico del 2004 y el reciente terremoto en China.

Parte de la costa de la isla tailandesa de Phuket. La zona, de unos 27 kilómetros, fue anegada durante el desastre del Tsunami del 26 de diciembre del 2004, como muestra la imagen central. La imagen de la izquierda muestra el mismo perfil tomado fotografíado dos años antes con el mismo instrumento, ASTER (Advanced Spaceborne Thermal Emission and Reflection Radiometer), que se encuentra en le satélite Terra. La imagen de la derecha proporciona información en altura, y destaca en rojo el área localizada a una altura menor de 10 metros sobre el nivel del mar (datos de Shuttle Radar Topography Misión o SRTM).
Una imagen en alta resolución se encuentra en este enlace.
Hace más de tres años asistíamos atónitos a otro desastre natural, prácticamente en directo por efecto de los numerosos documentos gráficos recogidos por turistas en las
zonas afectadas . Nos referimos al Tsunami de diciembre del 2006, que sesgó numerosas vidas, siendo uno de los peores desastres naturales de los últimos 100 años. También afectó de manera considerable los ecosistemas de las costas (como es el caso de los arrecifes de corales). Un ejemplo lo proporciona el impacto sobre la isla de Phuket, donde numerosas zonas fueron inundadas. También podemos ver un montaje con las
gigantescas olas rompiendo sobre la costa india .
Secuencia de imágenes que muestran cómo las olas generadas por el Tsunami rompen contra la costa de la India. Crédito NASA/Terra/MISR.
De hecho, los
efectos del maremoto se sintieron en todo el planeta, en diferente medida. Desde el epicentro en el mar de Andamán, junto al Golfo de Bengala, entre la India, Tailandia, Indonesia y Malasia, hasta el Mar del Norte en Europa, el Tsutnami se trasladó como un onda a lo largo y ancho de mares y océanos.
El efecto global del Tsunami del 26 de diciembre del 2006. El color rojo indica la altura estimada del mismo. Crédito NOAA / PMEL / Center for Tsunami Research. Una imagen en alta resolución se encuentra en este enlace.
A raíz de este desastre, diferentes organismos y países han puesto en marcha una red de alerta temprana. Un ejemplo de ello es el
NOAA "Center for Tsunami Research. Tsunami forcast", en EEUU, con su sistema de boyas en alta mar; o la
monitorización desde un tsunami desde satélites , como es el caso
"Laboratory for Satellite Altimetry", igualmente del NOAA.
ENLACES:
PD (2008/VI/29)
International Charter Space and major Disasters