Carles Badenes (Universidad de Princeton)
Benjamín Montesinos
Hace unas semanas me escribió Carles Badenes desde la
Universidad de Princeton. No nos conocemos personalmente, pero como él escribía en su correo '...como astrónomo 'exiliado' hace tiempo que sigo el
Cuaderno de Bitácora...'. Es lo que tiene internet y las bitácoras. Al final contactas con colegas en todas las partes del mundo, y nos sentimos satisfechos de que, como ya hemos comentado en otras entradas, nos leáis.
Carles trabaja con datos del observatorio
Chandra en rayos X y se ofreció para escribir una contribución a la Bitácora. Aquí la tenéis (gracias Carles y perdón por el retraso)....
Escribe Carles:
En febrero de 2007, me escapé del invierno riguroso de New Jersey para
pasar un mes en Santa Barbara, California, donde el Kavli Institute for
Theoretical Physics (KITP) organizaba un programa sobre
supernovas de
Tipo Ia. Allí tuve la oportunidad de asistir a una excelente charla de
Tom Matheson sobre unos "ecos de luz" recientemente descubiertos en la
Gran Nube de Magallanes.
Los "ecos" son luz proveniente de supernovas
que explotaron hace siglos y que ahora podemos ver porque rebota en
nubes de polvo que reflejan la luz hacia nosotros. Lo realmente nuevo y
extraordinario del trabajo era que Armin Rest, Tom Matheson y sus colaboradores habían conseguido extraer el
espectro de uno de estos
ecos, asociado con un
resto de supernova joven conocido como 0509-67.5.

Esta combinación de imagenes en rayos X y en óptico muestra lo que ocurrió después de una potente explosión de supernova en la Gran Nube de Magallanes, una pequeña galaxia a 160.000 años luz de la Tierra. Los restos de la explosión (llamados técnicamente el 'remanente de supernova' SNR 0509-67.5), se muestran en la imagen de rayos X obtenida por Chandra (arriba a la derecha), donde los rayos X de baja energía se representan en rojo, los de energía intermedia en verde y los de más alta energía en azul. En 2004, un equipo de astrónomos usó ese observatorio para mostrar que SNR 0509-67.5 fue causado por una supernova de tipo Ia. Se puede encontrar la imagen con más resolución aquí. (Cortesía: Rayos X: NASA/CXC/Rutgers/J.Warren, J.Hughes; Óptico (Eco de luz):
NOAO/AURA/NSF/Harvard/A.Rest et al.; Óptico (Gran Nube de Magallanes):
NOAO/AURA/NSF/S.Points, C.Smith & MCELS team).
Para alguien como yo, que lleva varios años estudiando restos de
supernova, los ecos de luz son sencillamente extraordinarios. Como parte
de mi tesis doctoral, en 2003 desarollamos un método para analizar las
observaciones de restos de supernova (nebulosas con gas a millones de
grados que emiten radiacion en la banda X) y extraer los parámetros
fundamentales de las supernovas que los originaron. Los ecos de luz nos
ofrecían la posibilidad de contrastar las técnicas de análisis de los
restos con el espectro de la supernova original, algo que nunca
imaginamos que fuera posible. Inmediatamente dejé el proyecto que tenía
entre manos entonces y me puse a analizar las observaciones de 0509-67.5
que estaban en el archivo de Chandra y XMM-Newton. A lo largo del verano
de 2007, dos grupos estuvimos trabajando en el mismo objeto: Armin Rest
y sus colaboradores en los ecos de luz, y nosotros en el resto de
supernova. Los dos estudios coinciden en que la supernova que originó
0509-67.5 fue extraordinariamente brillante, sintetizó grandes
cantidades de níquel, y explotó hace aproximadamente 400 años.
Podéis encontrar
aquí más información sobre SNR 0509-67.5.