La astronomía observacional tiene un gran problema: dependemos de las condiciones de observación, del tiempo. Incluso las realizadas desde telescopios en órbita pueden verse obstaculizadas por la actividad solar, como me ocurrió hace dos años al utilizar el satélite de rayos X de la
ESA XMM-Newton. Observaciones que sin embargo nos dieron grandes y agradables sorpresas.
Ahora mismo estamos realizando observaciones en dos telescopios terrestres muy distantes. En el telescopio de
3.5 metros de Calar Alto (
foto), en Almeria, y en
Paranal, con uno de los VLT, de 8 metros (
fotos de VLT/UT2/Kueyen). Son campañas en tiempo de servicio o "queu mode". Esto quiere decir que no es necesario la presencia de los astronómos, las observaciones son realizadas por personal del observatorio.
Así que estamos observando a distancia. O al menos lo estamos intentando. El tiempo en la península ibérica es pésimo (ver la
imagen del satélite Meteosat) . Ya hemos perdido dos noches. Nos quedan otras dos y no parece que vaya a mejorar. Una lástima si eas así, ya que eran cuatro noches muy necesarias para completar nuestro cartografiado en el infrarrojo cercano de la región de formación estelar de la Cabeza de Orión, de la que
ya hemos hablado en varias ocasiones. Si perdemos esta oportunidad deberemos esperar otro año, si el comité de asignación de tiempo nos concede la campaña.
Sin embargo, en
Paranal, Chile, las cosas parecen estar mejor. Estamos utilizando en este caso un instrumento de infrarrojo medio, llamado
Visir. El objeto, caracterizar las propiedades de los
discos circunestelares (
más sobre discos) que se encuentran alrededor de varias estrellas del cúmulo de
Collinder 69, la asociación central de la
Cabeza de Orión. Descubrimos hace ya un par de años estos discos usando el
telescopio espacial Spitzer (campañas que también tuvieron sus incidencias) y ahora toca realizar un estudio en profundidad. Todo parece ir bien allí. Y de hecho, hace poco también nos realizaron unas observaciones espectroscópicas de nuestros candidatos subestelares, observaciones que estoy deseando que lleguen a nuestras manos después de pasar los controles de calidad de ESO (
Observatorio Austral Europeo).
No nos podemos quejar. Hace un par de semanas estuve observando (en aquella ocasión presencialmente) en
Calar Alto. Fueron
siete magníficas noches en las que tomamos una gran cantidad de espectros ópticos de posibles miembros estelares y subestelares de las diferentes asociaciones de la Cabeza de Orión. En la entrada que escribí en aquel momento he añadido un
addendum con los resultados finales del procesado de los datos. Ahora estamos con el análisis de los mismos. Así que los próximos meses serán muy intensos. Y divertidos.
Veo como otra noche más se me desliza sin resultado en un proyecto. Como hemos dicho en otras ocasiones, la paciencia es una virtud obligatoria de las astronomía ... anochece ...
PD:Trabajando desde casa, no puedo evitar mirar el monitor del observatorio, los datos de la estación meteorológica de Calar Alto. Creo que hoy no podrá ser. A estas alturas de mi vida profesional debería estar acostumbrado, pero cuando se quieren de verdad unos datos, cuando son necesarios para terminar un programa científico, los retrasos pueden jugarte una mala pasada.