En realidad, las casualidades son sorprendentes. O solo nos damos cuenta de que ocurren cuando aparecen (casi diría que es una
tautología). El hecho es que después de escribir la entrada sobre la
estructura humana divisable desde el espacio, me puse a curiosear por la red:
pirámides, murallas y otras construcciones humanas. Y también
vivas. Ya había leído en alguna ocasión que la mayor estructura viva es la
Gran Barrera de Corales, y me proponía escribir una entrada sobre la misma.
La Gran Barrera de coral, frente a la gran masa continental de Australia, vista por el Multi-angle Imaging Spectroradiometer, en el satélite Terra
(crédito NASA/GSFC/LaRC/JPL, MISR Team.).
Se puede encontrar una imagen en alta resolución aquí.
La
Gran Barrera de Corales (“Great Barrier Reef”), está compuesta por un inmenso conjunto de colonias que cubren una extensión de unos 2,000 kilómetros de longitud hacia el noreste australiano. En ocasiones se dice que es el animal más grande que existe (recordemos que los corales son animales). En cualquier caso, según dicen los expertos, es uno de los sistemas más complejos y variados que existen. También de los más delicados. La foto adjunto muestra esta estructura única vista desde una órbita cercana, por el
satélite Terra. Los detalles corresponden a un tamaño de un kilómetro, aproximadamente, pero en el enlace a la foto en alta resolución se pueden apreciar estructuras de hasta 250 metros.
Sin embargo, este conjunto de arrecifes coralinos
no es la estructura viva más grande que se puede divisar desde el espacio… la respuesta está en una de las regiones, en apariencia, más desoladas de nuestro planeta.
Tal vez incluso sea
visible desde nuestro satélite, la Luna.
La banquisa antártica, cuya superficie cambia de manera estacional (crédito National Snow and Ice Data Center)
Se puede encontrar una imagen en alta resolución aquí.
Sí, es el
continente antártico. Más concretamente, los mares antárticos y el ecosistema que se mantiene debajo de sus hielos estacionales. Bajo ellos se forma una
verdadera pradera de la que depende una cantidad ingente de
krill (crustáceos parecidos a los camarones) y de él, una extraordinaria biodiversidad que diríamos que corresponde a tiempos pasados. Ballenas y otros cetáceos dependen también del krill, bien directamente o por animales que se alimentan de esos crustáceos.
La banquisa rota por el paso de un barco, que nos muestra la parte sumergida (cortesía R. Scharek).
Se puede encontrar una imagen en alta resolución aquí.
Basta con romper la banquisa antártica para ver que el hielo no tiene coloración uniforme. Su parte oculta, sumergida, presenta matices marrones y verdes: la verdadera pradera antártica. Pero, cortesía de Josep-María Gili, hagamos una inmersión y demos una vuelta por los fríos mares antárticos, bajo los hielos:
Un impresionante video tomado por Josep-María Gili, del Instituto de Ciencias del Mar (CSIC), que muestra la banquisa antártica y la flora y fauna que vive bajo ella, uno de los ecosistemas más ricos. Una verdadera pradera bajos los hielos estacionales que circundan al continente blanco.
Sí, la vida es variada bajo la banquisa, y sobre los fondos que se enriquecen con el material que sobre él se deposita. Una gran cantidad de fauna vive sobre el lecho marino en lo que se puede decir que es uno de los ecosistemas de mayor biomasa y también diversidad. Con esta riqueza biológica (y minera), no es de extrañar que se haya iniciado una
carrera para controlar los recursos del continente blanco. Son decenas de millones de kilómetros cuadrados que albergan una sorprendente estructura viva, con cambios muy importantes dependientes de la estación. Y, como decíamos al principio, discernible a una gran distancia desde el espacio.
Si queréis más información, os recomiendo el
área de divulgación del
Instituto de Ciencias del Mar, y en particular la sección sobre la Antártida, así como su sección de
imágenes y videos. Que los disfrutéis.
Gran parte del material que aquí muestro me ha sido proporcionado por Josep-María Gili, quien también me mostró el hecho de que son las aguas que rodean a la Antartida la estructura viva más grande, en una excelente charla que tuve la oportunidad de disfrutar hace una semana durante la
Vuelta Científica a Asturias. Sirva esta entrada de la bitácora como agradecimiento público, a él y a Amador Menéndez Velázquez, organizador de la misma.
ADDENDUM:Impresionante imagen de la Antártida con un zoom que permite ver pequeños detalles. Más en la página del
Landsat Image Mosaic Of Antarctica (LIMA), un programa de NASA y del British
Antarctic Survey
ADDENDUM II (2007/XII/06):
Me ha costado encontrarla, pero por completitud, incluyo una imagen de la distribución de
clorofila alrededor de la Antártida. La diversidad de la banquisa empieza con el fitoplancton.
Distribución de la clorofila (del fitoplancton: amarillos y rojos implican mayores concentraciones), obtenida con el satélite de NASA SeaWiFS. Más información en este enlace. Se puede encontrar una imagen en alta resolución aquí.
ENLACES: