Al aproximarnos en el avión ya avistamos el inmenso campo cubierto por los invernaderos, el mar de plástico, del que hablábamos hace unos días (
La estructura más fácilmente distinguible desde el espacio). Sigue sorprendiéndome. Casi diría que crece por momentos.
La cúpula del telescopio de 3.5 metros, desde el camino que une diferentes instalaciones. Se puede encontrar una imagen en alta resolución
aquí.
Hay nieve en el suelo, de hace unos cuantos días. Me recuerda vagamente a fotos que tomó una de las
sondas Viking sobre la superficie de Marte. Corre un viento frío que barre la superficie. La temperatura no es demasiado baja, aproximadamente alrededor de cero, pero la sensación térmica corresponde a una temperatura bastante inferior.
Una foto de la puesta de Sol desde la sala de control del telescopio de 2.2 metros, con los ordenadores de control y María reflejados en el cristal.
Se puede encontrar una imagen en alta resolución
aquí.
María, con quien estoy observando (en realidad debería decir que es ella quien observa, yo estoy de apoyo), llegó varios días antes que yo. Ya ha recolectado bastantes datos, espectros de estrellas y enanas marrones de nuestra región favorita, la
Cabeza de Orión. En total, serán siete noches tomando espectros de baja resolución, con el objetivo de verificar si nuestros candidatos (posibles miembros de asociaciones jóvenes de este complejo estelar) son lo que creemos que son.
Imagen de un espectro según sale del instrumento, previo a la aplicación de cualquier técnica de análisis. Corresponde a la estrella GW Tau. Los puntos más brillantes son líneas de emisión de la estrella, en particular destaca la línea del hidrógeno H(alfa). Las líneas verticales y paralelas corresponden a la emisión de la atmósfera terrestre, que se eliminan al realizar la extracción del espectro unidimensional.
Los datos se desgranan lentamente. Seleccionamos uno de nuestros objetivos, apuntamos el telescopio, comparamos nuestras cartas de búsquedas con lo que vemos en la cámara de guiado, centramos el objeto en la rendija del espectrógrafo, exponemos durante minutos, o incluso más de una hora. Verificamos cada exposición individual para estimar si la calidad es la adecuada.
Al final, realizo una extracción provisional del espectro unidimensional, los datos digitales que nosotros utilizamos en nuestro trabajo (flujo de la estrella en función de la longitud de onda).
El resultado de extraer la información espectral de la imagen bidimensional. Faltaría realizar una calibración en longitud de onda y corregir diversos efectos instrumentales pero, esencialmente, éste es el formato que utilizamos para analizar los datos espectroscópicos. Destaca claramente la línea H(alfa), en emisión, que nos indica que existe un disco alrededor de la estrella, quien está acretando material a partir de aquél. Otras líneas de emisión revelan que además existen chorros de materia que son expulsados desde la estrella.
Se puede encontrar una imagen en alta resolución
aquí.
La campaña promete ser provechosa, aunque
nunca es suficiente. De seguir así conseguiremos más de un centenar de espectros. Luego vendrá lo más difícil (y divertido): el análisis de los datos en el centro de trabajo.
PD (2007/XII/20):
El espectro de la estrella anterior, completamente procesado (incluyendo la calibración en longitud de onda y corregido del efecto instrumental) y listo para su análisis. Los cambios respecto a la imagen anterior son sutiles pero muy importantes para la correcta interpretación de los datos. Se puede encontrar una imagen en alta resolución
aquí.
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