APEX (enlace en español), una antena de 12 metros de diámetro, está localizada en la
llanura de Chajnantor, a 5100 metros de altura, en el desierto de Atacama (Chile). Es un precurso de
ALMA, una inmensa bateria de antenas que empezará a funcionar allí dentro de pocos años y proporcionará una revolución en los campos de formación estelar, medio interestelar, sistemas protoplanetarios y cosmología. Es fruto de una colaboración entre el
European Southern Observatory (ESO), organismo europeo al que España se ha adherido recientemente, y el
Max-Planck-Institut für Radioastronomie (Alemania). El situar el instrumento en semejante sitio no es capricho de los astrónomos. Chajnantor es uno de los lugares más secos del planeta y el agua absorbe la radiación submilimétrica, impidiendo la observación. Por tanto, la transparencia del cielo en Chajnantor es óptima, solo comparable a la que existe en la
Antártida, donde se está planeando la instalación de nueva instrumentación astronómica en un futuro cercano. Como precursor, también está siendo crucial para ver cómo se puede operar una antena en estas difíciles condiciones, dado que, a
5100 metros de altura, no es sencillo respirar y mucho menos pensar de manera coherente.
Chajnantor, en el desierto de Atacama, Chile (crédito ESO).
En cualquier caso,
LABOCA, uno de sus detectores, está empezando con sus operaciones científicas y ya nos ha proporcionado unas imágenes muy interesantes, de gran calidad y profundidad. Adjuntamos la imagen de una
región HII (hidrógeno ionizado) y su correspondiente comparación con la fotografía en un filtro visible. Hasta hace pocos años los detectores submilimétricos eran
bolómetros con un solo pixel. La realización de una imagen de muy reducida resolución requería un trabajo tedioso. En la actualidad, el advenimiento de verdaderos detectores bidimensionales, análogos a los
CCD de las cámaras ópticas, permiten realizar mapeados del cielo con una alta sensibilidad. En el caso concreto de LABOCA, que está enfriado a 0.3 grados kelvin (-272.85 grados centígrados, prácticamente el cero absoluto), el resultado es excelente.