Almudena Alonso Herrero
Un equipo internacional de astrónomos ha obtenido imgenes en el infrarrojo térmico (entre 8 y 10 micras) de un conjunto de galaxias cercanas, denominadas infrarrojas luminosas. Este tipo de galaxias emiten la mayor parte de su luminosidad bolomtrica en el rango espectral infrarrojo y son análogas a las galaxias en las que se producía la mayor parte de la formación estelar cuando el Universo tena la mitad de su edad actual (es decir a un desplazamiento al rojo, z, aproximadamente igual a 1).
Las observaciones infrarrojas se han obtenido con el instrumento T-ReCS instalado en el telescopio de 8 metros
Gemini-South , situado en Chile, y han permitido separar las distintas componentes de las regiones centrales de estas galaxias, y por tanto llegar a un mejor entendimiento de los procesos físicos subyacentes. En particular, se ha mostrado que la emisión infrarroja térmica traza polvo caliente en el núcleo de la galaxia, probablemente asociado a un agujero negro masivo, y en regiones circundantes masivas que están experimentando una gran formación estelar pero que están ocultas tras grandes nubes de polvo y son por lo tanto difíciles de detectar en el óptico. También se ha demostrado que la tasa de formación estelar en galaxias, uno de los parámetros fundamentales para entender la evolución y formación de estrellas y galaxias en el Universo, tiene que estar basada en la medida de la emisión integrada de la galaxia en el infrarrojo, y no únicamente en la emisión asociada con las regiones de formación estelar.

Paneles en la izquierda: Imágenes en continuo infrarrojo cercano (1.1 o 1.6 micras) obtenidas con el instrumento NICMOS del Hubble Space Telescope (HST). Estas imágenes trazan la emisión proveniente de las estrellas. Paneles centrales: Imágenes de NICMOS en la línea de emisión Paschen-alfa que traza el gas ionizado en los núcleos y las regiones de formación estelar de las galaxias. Paneles de la derecha: Imágenes en el infrarrojo térmico (8 o 10 micras) obtenidas con T-ReCS en el Gemini-South que muestran las regiones en las que existe emisión de polvo caliente.
El equipo internacional ha estado dirigido por la autora de esta contribución, en colaboración con el Dr. Luis Colina, y Tanio Díaz Santos del
DAMIR (Departamento de Astrofísica Molecular e Infrarroja del Instituto de Estructura de la Materia en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas). El equipo incluye además a los Drs. Chris Packham y C. Telesco de la Universidad de Florida, al Dr. G. Rieke de la Universidad de Arizona, y al Dr. J. Radomski del Observatorio Gemini.
Este trabajo entronca con los proyectos de investigación del grupo del Departamento de Astrofísica Molecular e Infrarroja que en el futuro utilizarán instrumentos similares a T-ReCS en los que se participa, como son la cámara CanariCam en el
Gran Telescopio Canarias (GTC) y el instrumento MIRI en el Telescopio Espacial James Webb.
Más detalles se pueden encontrar en el artículo recientemente publicado el 1 de diciembre en la revista Astrophysical Journal Letters de la Sociedad de Astronomía Americana (AAS) por Alonso-Herrero y colaboradores (Alonso-Herrero, A. et al. 2006, ApJ, 625. L83).