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viernes, 03 de noviembre de 2006

(Extraido textualmente de la página de Moncloa)

El Consejo de Ministros ha autorizado la firma del Acuerdo entre la Organización Europea de Investigación Astronómica en el Hemisferio Sur y el Reino de España relativo a la adhesión al Convenio que establece la Organización Europea para la Investigación Astronómica en el Hemisferio Sur y al Protocolo financiero anexo, y ha dispuesto su remisión a las Cortes Generales.

La Organización Europea para la Investigación Astronómica en el Hemisferio Sur es una organización internacional de carácter intergubernamental, creada mediante un Tratado internacional adoptado en París en 1962, junto con su Protocolo Financiero. Forman parte de la misma los siguientes países: Alemania, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia, Italia, Países Bajos, Portugal, Reino Unido, Suecia y Suiza.

Se trata del más importante organismo europeo de astronomía en óptico e infrarrojo para observaciones desde tierra. Tiene su sede en Garching (Alemania) y cuenta, además, con tres observatorios en Chile.

El Consejo de ESO, durante su 107ª Reunión celebrada en Garching (Alemania) en diciembre de 2005, aprobó por unanimidad las condiciones para la adhesión de España a la Organización.

Contribución de 49 millones

El Acuerdo tiene por objeto fijar los términos y condiciones que regirán la adhesión de España al Convenio. España, como miembro de la Organización, deberá abonar una contribución especial o cuota de ingreso de 49,15 millones de euros como contribución monetaria, y como contribución en especie un programa científico que se desarrollará en el Gran Telescopio de Canarias, con acceso técnico al Gran Telescopio y paquetes de programas informáticos, valorados en su conjunto en 17,24 millones de euros, una vez ejecutados por España y aceptados por la Organización.

Adicionalmente, y de acuerdo con la memoria económica elaborada por el Ministerio de Educación y Ciencia, la cuota anual correspondiente al año 2006 para España es de 5.296.300 euros, que, sumados a los 49,15 millones de la cuota de ingreso, suponen una contribución de 54.446.300 euros a abonar por España antes de 31 de diciembre de 2006.

Figura como anexo un Protocolo Financiero, que forma parte del Convenio, por el que se crea un Organismo Europeo para la investigación astronómica en el Hemisferio Austral.

Gracias a este Acuerdo, los astrónomos españoles tendrán acceso a instrumentación puntera y a la posibilidad de hacer investigación en el hemisferio sur, además de que la astrofísica española se situará así al nivel que le corresponde en el ámbito internacional.


ESO, European Southern Observatory
Consejo de Ministros Viernes 3 de Noviembre del 2006

13:38 | gestionado por David Barrado y Benjamín Montesinos | Enviar comentario (0)

David Barrado y Navascués

Volvemos a las casualidades, a las cadenas que unen personas, acontecimientos, incluso continentes. Con anterioridad fueron Ptolomeo y África . Nuevamente nos encontramos con este geógrafo y astrónomo, imaginando, casi creando  la Antártida.


Por supuesto que el conocido científico del siglo II de nuestra era no salió del Mediterráneo. Dudo incluso de que saliera del Egipto romano, su tierra, limitándose a recabar los relatos de viajeros, a compararlos con escritos ya antiguos es su propio tiempo, a analizar de manera minuciosa. Pero en un ejercicio contrario a su empirismo, Ptolomeo, elaborando una idea de Aristóteles, avanzó que debería existir un continente al Sur de África, que equilibraría el peso de Europa y Asia, localizadas al norte del Ecuador. Un continente austral: Terra Incognita, Terra Australis Incognita o, sencillamente, Terra Australis… y así se representa en los más modernos mapas a partir del siglo XVI, después del paso del cabo de Buena Esperanza o de las Tormentas por marineros portugueses (específicamente Vasco da Gama) y la circumnavegación del globo por el español Elcano. Recordemos de paso que Magallanes, líder inicial de la expedición, murió en las islas Filipinas y que fue Elcano quien, con unos pocos marineros en la nave Victoria (la única de las cinco iniciales), quien consiguió arribar a Lisboa. De hecho, no comprendo la razón por la cual las dos galaxias más cercanas, la Gran y Pequeña Nube de Magallanes, no recibieron dos nombres distintos: uno por el portugués y otro por el español).


Mapa de Ortelius, del siglo XVI 

Aunque el descubrimiento del continente antártico podría corresponder a Gabriel de Castilla, quien en 1603 pudo haberlo avistado, no sería hasta el siglo XVIII cuando los primeros navegantes y pescadores de Chile, Argentina, Holanda y el Reino Unido comprenderían que Australia era una inmensa isla que formaba parte del más pequeño de los continentes, Oceanía. Hasta comienzo del siglo XIX, en 1820, no se exploraría la costa por marineros rusos, británicos, irlandeses y americanos (William Smith, William Shirreff, Edward Bransfield, Nathaniel Palmer, Fabian Gottlieb von Bellingshausen, Mijail Petrovich Lazarev, y James Weddell), y se llegaría a circunnavegar y pisar el continente.



Mapa centrado en el Polo Sur que muestra un esbozo de las tierras australes (crédito Nacional Library of Australia)

Así, Ptolomeo se equivocó en su razonamiento deductivo, ya que las masas de tierra de la corteza terrestre no se equilibran las unas a las otras utilizando el Ecuador como apoyo. La Tierra, obviamente no es plana, como él creía. Pero acertó una vez más, como en el caso de las fuentes del Nilo, intuyendo la existencia de las masas australes y antárticas.

ENLACES:

Cartógrafos y exploradores: Ptolomeo y las fuentes del Nilo
Wikipedia, Vasco da Gama
Wikipedia, Juan Sebastián Elcano
Wikipedia, Fernando de Magallanes (Fernão de Magalhães)
Wikipedia, Estrecho de Magallanes
Ptolomeo
Wikipedia, Sir John Barrow
Sobre la Antártida
Wikipedia, Gabriel de Castilla
Blog de Bloggers

12:54 | gestionado por David Barrado y Benjamín Montesinos | Enviar comentario (0)