David Barrado y Navascués
Una pregunta sencilla y una respuesta imposible. La globalización, que promete una bonanza económica, también tiene su lado obscuro.
Hace unos días leí en MadrI+D, en el blog de un compañero, una entrada que incluía un comentario acerca del maravilloso mundo que se nos avecina, el crecimiento económico que generará y que nos beneficiará a todos. Lamentablemente no me quedé con la referencia y ahora que trato de buscarla no la encuentro.
En cualquier caso, lo que verdaderamente ha provocado que escriba esta entrada ha sido la lectura de un artículo publicado el pasado 14/15 de octubre por Finantial Times, en la sección de fin de semana. Un periódico que destaca por determinadas posiciones económicas y a quien no se le pueden achacar veleidades revolucionarias. Se pregunta el redactor sobre los verdaderos ganadores y perdedores en el proceso de la globalización. Destacaré algunas frases, que traduzco libremente resumiendolas:
“En teoría, el acuerdo entre el capital y el trabajador es simple: a mayor beneficio empresarial, mayor salario. Sin embargo, con la globalización no parece estar funcionando”
“Los beneficios empresariales están correspondiendo a máximos históricos en los países occidentales. Sin embargo, los salarios a duras penas se mantienen con la inflación”.
“En Occidente, las ganancias de la globalización han correspondido a quien menos se las necesitan: los ricos y los super-ricos. En los países subdesarrollados y en vías de desarrollo, a los más pobres. La clase media es la que ha pagado el proceso. Pero no solamente los trabajadores no especializados. Los procesos de deslocalización empiezan a afectar a todos.“
“La globalización es una historia de ganadores y perdedores, no una fábula sobre crecimiento económico”.
Por mi parte, no tengo ningún inconveniente en que las rentas adquieran cierta homogeneidad en distintos países, en la justicial social. Pero no será con este proceso, a este paso. Además, si seguimos según este nivel de consumo y despilfarro energético, no sé si el planeta aguantará. No según los distintos informes que vemos publicados estos últimos días, según los cuales dentro de 40 años necesitaremos los recursos de dos planetas para cubrir el nivel de consumo medio occidental.
En cualquier caso, como dice el mismo Finantial Times, la competencia será tan dura por parte de Rusia, con un alto porcentaje de graduados universitarios de alto nivel, y la que viene de China, Brasil, India, e Indochina, que invierten ingentes recursos en educación e investigación, especialmente en ciencia e ingeniería (en cuatro años China tendrá más doctores en estos sectores que EEUU) que, sencillamente, no podremos competir con los productos no ya de baja tecnología, sino los de la gama más alta, que son los que más beneficio generan y mejores salarios proporcionan.
O mejoramos nuestro sistema educativo y nuestro sistema de Ciencia y Tecnología, o nos podemos ir despidiendo de un sistema social donde prime el consenso, un sistema basado en la existencia de una amplia clase media con una renta adecuada. Una clase media que participe activamente en el juego democrático y no se deje llevar por tentaciones demagógicas.