Benjamín Montesinos
En estos días los medios de comunicación se han hecho eco de una pequeña operación quirúrgica, realizada por cirujanos franceses a bordo de un avión Airbus A300 en condiciones similares a las que se utilizan para entrenar a los astronautas, es decir, alcanzando alturas grandes y haciendo que el avión descienda en un vuelo parabólico para recuperar altura de nuevo y repetir el movimiento. En las publicaciones y en internet se insiste en que la operación se ha desarrollado en ingravidez o en gravedad cero. ¿Estamos usando esos términos con propiedad?
"Operan con éxito en gravedad cero" (El Mundo, EL Salvador)
"Operan en un avión con gravedad cero" (El Universal, México)
"Cirugía con gravedad cero" (Diario de Cuyo, San Juan, Argentina)
"La primera operación quirúrgica en gravedad cero" (El País, España)
"Termina con éxito la primera operación con gravedad cero" (ABC, España)
Como estos, una sencilla búsqueda en internet nos proporciona decenas de titulares donde la gravedad cero está presente en la gran mayoría de los casos.
¿Dirías que si te tiras desde un avión (ignorando por un momento la resistencia en forma de rozamiento que provoca el aire), antes de abrir el paracaídas estás en gravedad cero? Yo creo que no... la gravedad de la Tierra sigue actuando ¡y de qué manera!... La situación en la que uno realmente se encuentra es en caida libre, sometido a una fuerza que tiende a acelerar el objeto que cae.
Pues exactamente en ese estado se encontraban el paciente, el equipo de cirujanos y el instrumental dentro del Airbus 300 que realizó, según dicen las noticias, 32 "picados" con un ángulo de 47 grados y duraciones de unos 20 segundos.
Imaginemos una situación en la que una habitación donde nos encontráramos, fuera elevada hasta 30000 metros y se dejara caer súbitamente en el vacío, para evitar rozamientos con el aire. Lo que experimentaríamos es que tanto nosotros como todos los objetos de la habitación empezarían a "flotar" (junto con la desagradable sensación de que el estómago se nos vendría hacia la garganta, como sucede en las atracciones de caída libre de los parques de atracciones si lograramos permanecer verticales con respecto al nivel del suelo). Visto desde dentro de la habitación ¿podemos decir que la gravedad ha dejado de actuar, que la gravedad es cero o que estamos en ingravidez? La respuesta es claramente no: estamos siendo sometidos a la acción de una fuerza que nos acelera, y por tanto no estamos en gravedad cero.
Este "abuso del lenguaje" se usa también cuando se habla de los astronautas... si ellos estuvieran en gravedad cero, la nave en la que viajan también lo estaría, y lo más lógico es que si fuera así se escapara de la órbita de la Tierra, al igual que la Luna... eso no es así porque la gravedad de la Tierra los mantiene dentro de esa órbita.
Por mucho que nos extrañe, la Luna y los satélites que orbitan la Tierra, y los planetas alrededor del Sol están en caída libre alrededor del cuerpo en torno al que describen su órbita. La trayectoria que un objeto describe en torno a otro viene marcada por lo que se denominan las condiciones iniciales del movimento.