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jueves, 21 de septiembre de 2006

David Barrado y Navascués

Hoy la Agencia Espacial Europea ha publicado unas espectaculares imágenes tomadas con la nave Mars Express. Bellas, excepcionales. Pero además muy útiles para destapar uno de los mitos más absurdos de la investigación  planetaria, la supuesta existencia de pirámides con forma de cara humana sobre la superficie de Marte.




Imagen tomada por el orbitador de la Viking 1 en 1976, donde se puede apreciar uan estructura geológica con cierto parecido a una cara. En su momento, NASA dejó claro que el parecido era una ilusión óptica (crédito NASA).

El mito nace a partir del año 1976, cuando la sonda de NASA Viking 1 tomó unas imágenes sobre la región  de Cydonia. La baja resolución de las mismas, junto a un poco de imaginación (y probablemente  cierto deseo de notoriedad) sugería cierto antropomorfismo. Durante 30 años, más de un entusiasta de las  pseudociencias ha utilizado esta imágen como evidencia de la existencia de una civilización avanzada  en aquel planeta. Recordemos que no es la primera vez, ya numerosas personas siguen (entre los que se han encontrado observadores muy experimentados) han creído o siguen creyendo en la existencia de canales  artificiales en la superficie de Marte. Hace ya unos años, la sonda Mars Global Surveyor mostraba claramente que cualquier parecido con una cara humana era casualidad.


Comparación de la de fotografías tomadas por la Viking 1 y la Mars Global Surveyor, reducidas a la misma resolución (crédito Malin Space Science Systems/NASA)

Ahora la sonda europea Mars Express nos muestra unas detalladas imagenes de esta estructura, que despejan  cualquier duda sobre su origen, puramente geológico. Un nuevo ejemplo de la "navaja de Occam",  donde la Ciencia muestra claramente que la explicación más sencilla suele ser la cierta. Ejemplo que con toda probabilidad caerá en saco roto para aquellos que siempre buscan explicaciones arcanas y místicas  a fenómenos naturales.



Impresionante imágen en alta resolución, donde se pueden apreciar detalles de pocas decenas de metros. Con ella, el mito de la cara se desvanece (crédito ESA).


ENLACES:
ESA, las "caras" en Marte
NASA, Mars Orbiter Camera Views the "Face on Mars (Mars Global Surveyor)
Antropólogos, misioneros, mitos y falsarios: El caso de Sirio, las enanas blancas y los Dogon.

14:07 | gestionado por David Barrado y Benjamín Montesinos | Enviar comentario (9)

Benjamín Montesinos

El espectacular color azul del hielo de las grietas de los glaciares y de las cavidades de los icebergs es algo realmente llamativo. Ese color, unido a la grandiosidad de esas formaciones hace que incluso parezcan más irreales a los ojos de gente que, como nosotros, vive en latitudes más bajas. Yo había podido ver ese color azul en fotografías, pero apreciarlo a pocos metros de distancia es fascinante.

¿Por qué el hielo es azul en contraste con el color blanco de la nieve?

La luz blanca del sol está realmente formada por una mezcla de colores, desde el rojo al violeta, como se comprueba cuando se hace pasar un rayo de luz a través de un prisma de vidrio, o en los arcoiris. Las ondas de luz -o "fotones" si consideramos que la luz también se comporta como un flujo de partículas- más azuladas tienen más energía que las amarillas o las rojas.



Una cavidad en el glaciar Kiagtuut. El "diámetro" de la abertura es de unos 2 metros aproximadamente (Foto BM).

La nieve es blanca porque toda la luz que le llega es reflejada en una capa muy delgada que se encuentra en su superficie. El color blanco de la espuma de una cerveza oscura tiene el mismo origen. Las pequeñas burbujas de aire que están atrapadas en el hielo (o en la espuma) reflejan la luz múltiples veces y todos los colores, desde el rojo al violeta, escapan, de modo que la luz que recibimos es luz blanca.



Un iceberg desprendido del glaciar Qooroc. La altura de la parte visible es de aproximadamente 10 metros (Foto BM).

El hielo aparece azul cuando tiene una consistencia muy alta y las burbujas de aire no impiden el paso de la luz a través de él. Sin el efecto "dispersivo" de las burbujas, la luz puede penetrar en el hielo siendo absorbida paulatinamente en su camino hacia las partes más profundas. Los fotones rojos, que tienen menor energía que los azules, penetran menos distancia y son absorbidos antes. En promedio, la absorción de luz roja en el hielo es seis veces más eficiente que la absorción de luz azul, por tanto cuanto más distancia viaje un haz de luz blanca, en su camino va perdiendo más y más fotones rojos, amarillos, verdes... y son los azules los que "sobreviven".



Grietas en el glaciar Eqaluritsit. La profundidad de estas grietas, muy cercanas al frente del glaciar es de más de 50 metros (Foto BM).

En contraste con el hielo de los glaciares y de los icebergs, también encontramos flotando pequeños trozos de hielo de una pureza y consistencia extraordinarias, prácticamente sin ningún aire en su interior.  Os puedo asegurar que el cristal de roca no es ni de lejos tan bonito como uno de esos trozos de hielo. Al ser pequeños, la luz los atraviesa sin quedar absorbida y se ven totalmente transparentes.



Un pequeño trozo de hielo transparente que flotaba en la bahia de Qaqssiarsuk (Foto BM).

Las fotografías que os muestro aquí fueron tomadas durante el viaje a Groenlandia desde el día 6 al 13 de septiembre de este año.

4:38 | gestionado por David Barrado y Benjamín Montesinos | Enviar comentario (9)