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jueves, 15 de junio de 2006

David Barrado y Navascués

Ha salido la resolución provisional del programa del MEC CONSOLIDER Ingenio 2010

La solicitud "Primera Ciencia con el GTC: La Astronomía Española en vanguardia de la Astronomía Europea" ha sido aceptada, con una nota excelente.

Ahora hay que cumplir con los compromisos adquiridos.

ENLACES:
Programa CONSOLIDER
GTC, el telescopio español de 10 metros

9:04 | gestionado por David Barrado y Benjamín Montesinos | Enviar comentario (7)

David Barrado y Navascués

"Un Anillo para gobernarlos a todos. Un Anillo para encontrarlos,
un Anillo para atraerlos a todos,  y atarlos en las tinieblas
".
No, no voy a escribir sobre el Anillo Único y Tolkien. De hecho, me gustaría   relacionar dos ideas diversas: la variedad de anillos planetarios y los "blogs", que tal vez se organizan de una manera análoga.


Diferentes misiones de NASA (en algunos casos  apoyadas por la ESA) nos han proporcionado espectaculares imágenes de los anillos de Saturno, ya intuidos  por Galileo en 1610 y confirmados por Huygens en 1659; de Júpiter (observados por primera vez por la sonda Voyager I en 1979); Urano (casualmente en 1977 al ocultar la estrella SAO 158687) y Neptuno (cuya rocambolesca historia merece ser contada de manera detallada en otra ocasión). La estructura de los mismos puede ser bastante compleja y sus papeles en la formación en las cohortes de mini-satélites que órbitan en torno a los planetas exteriores (y vice-versa) no están claros. Parece ser que existen satelites pastores, que "cuidan" de los anillos planetarios, proporcionándoles definición, dándoles estructura.


Los anillos de Júpiter, fotografiados por la sonda Voyager II (crédito NASA).



Urano y sus anillos, tambien observados por la sonda Voyager II varios años más tarde (crédito NASA).


Los anillos (discos en el argot apropiado) también aparecen en torno a planetas exosolares, como parece ser el caso de 2M1207b. Si este objeto, que estaría ligado a una enana marrón de  unas 20 veces la masa de Júpiter, es un planeta es una cuestión que aún se debate (el nombre, no su naturaleza, ya que parece tener una masa de unas 5 veces la de Júpiter).

También los discos o anillos se encuentran en torno a estrellas. Más masivos y densos si éstas son muy jóvenes,  más tenues y evolucionados (químicamente y en los tamaños de las partículas) si son algo más viejas. Forman parte del proceso de formación de la estrella central y de sus sistema planetario (este sería el caso de la archiconocida estrella  Beta Pictoris o de Vega o Fomalhaut). Entre otras cuestiones, estos discos regulan la evolución del momento angular (la rotación) de la estrella y la transferencia inicial de masa durante los primeros millones de años, condicionando su ulterior evolución.


Imagenes del disco protoplanetario de Fomalhaut, tomadas con el satélite Spitzer, muy sensibles,  y por la antena de ondas submilimétricas  JCMT, de gran resolución espacial.

Tal vez sea por la deformación profesional, pero también veo yo ahora anillos en otro mundo bien distinto y más intangible: el de los "blogs".

Cuando comencé a escribir entradas en esta bitácora,  y a enlazarla con  otras de contenido similar, me percaté que en realidad existe un núcleo de "blogs" que aparece en casi todas las páginas de un mimso contenido. Probablemente fueron de los primeros que trataron temas de Astronomía  y se han asentado en el sistema. Supongo que el mismo fenómeno aparece en otros ámbitos. "Blogeros" posteriores los citan, aumentando así la  influencia y difusión de los primeros. Por otra parte, tampoco parecen actualizarse, bien sea porque ya han ocupado todo el espacio físico disponible en sus páginas respectivas para los enlaces, bien porque ya no tienen incentivos para hacerlo.

Constituyen así en un núcleo cerrado,  en un anillo. Sus creadores serían los pastores que cuidarían del estado del sistema... Son la élite de la blogosfera, la referencia. Crean  opinión, realidades emergentes; crean VERDAD. Y esto es inquietante.

Antonio Lafuente, en la bitácora "Tecnocidanos",   proporcionaba el otro día un ejemplo claro: wikipedia. Son  miles los participantes en este interesante proyecto enciclopédico, abierto a todo el mundo. Verdadera  democracia directa. Los artículos se han editado y reeditado en numerosas ocasiones. Los errores son detectados en minutos y corregidos. Pero, ¿qué ocurriría si un grupo decidido quisiera forzar "su verdad"?¿si editara una y otra vez de manera consistente todos los artículos relacionados con un tema, tratando de imponer su visión? Terminarían dominando, forzando su concepto de realidad en la red, imponiendo esa "verdad",  que se convertiría en LA VERDAD.

Cierto es que los procesos académicos  en buena medida están sujetos a una dinámica semejante, pero al menos hay responsabilidad, cada acto está asociado a un individuo que es el responsable último de lo que hace,  de lo que dice o escribe.

En contraposición a ello, la Red es anónima (o puede llegar a serlo en muchos casos). Esos anillos, estos círculos viciosos de "blogs", esos blog-anillos,  pueden llegar a ser un problema real. Después de todo, ¿quién valida el contenido de la Red, de la blogosfera? Una mayoría poco cualificada o una minoría decidida con aviesas intenciones pueden ser peligrosas.

Todo esto me recuerda a la novela de Larry Niven "Mundo Anillo".  Una gigantesca estructura artificial y habitable que rodea a una estrella. Sin embargo, estéril. Recordemos nuevamente a Tolkien:

"Un Anillo para gobernarlos a todos. Un Anillo para encontrarlos,
un Anillo para atraerlos a todos,  y atarlos en las tinieblas
".


Enlaces adicionales:
Perdidos en el espacio: el aislamiento de la Red
Explorando otros mundos: la blogsphera
¿quién teme a la blogosfera académica? por Antonio Lafuente

5:17 | gestionado por David Barrado y Benjamín Montesinos | Enviar comentario (7)

Miguel Mas Hesse

LAEFF-CSIC

Dentro de unas semanas será lanzado de nuevo el "Space Shuttle" Discovery, de la NASA, camino de la Estación Espacial Internacional (ISS). El éxito de este vuelo es fundamental para la investigación espacial en general, ya que los vuelos del Shuttle son necesarios para completar la ISS. Pero el éxito es también imprescindible para el futuro de la Astrofísica Espacial, ya que de él depende el que el Telescopio Espacial Hubble (HST) pueda seguir operativo unos años más.



¿Cómo es posible que nos encontremos en una situación en que tanto el futuro de la ISS como el del HST dependan del lanzamiento de un Space Shuttle, algo que considerábamos trivial hasta hace poco tiempo? Hagamos un poco de historia. El acceso del Hombre al Espacio se materializó en los años 60 del siglo pasado por medio de pequeñas cápsulas presurizadas que eran impulsadas por potentes cohetes. Estas cápsulas eran muy pequeñas, y en los primeros tiempos tan sólo dejaban espacio para 1 o 2 astronautas sentados, que tenían que permanecer en esa posición durante el desarrollo de la misión. Por el lado americano este concepto llegó a su punto culminante con la combinación de las cápsulas Apollo, que incluían un módulo de servicio más amplio, y los lanzadores Saturno V, fruto del ingenio del hoy ya mítico Wernher von Braun. El Saturno V es el cohete más potente y más fiable (ningún fallo) que ha fabricado el Hombre, más potente incluso que los "Space Shuttle" modernos.


El Apollo 13 en su plataforma de lanzamiento

Pero el coste de cada lanzamiento era prohibitivo. Por este motivo, a comienzos de los años 70 NASA decidió desarrollar un sistema de lanzaderas espaciales que fueran potentes, versátiles, y mucho más baratas. El concepto básica fue la capacidad de reutilización, con el objetivo de reducir costes. En el Shuttle se aprovechan casi todos los elementos, excepto el tanque exterior de combustible. Tanto la nave como los motores principales regresan a Tierra y pueden volar múltiples veces. Sin embargo, lo que parecía una buena idea no resultó tan buena después de todo. Para que un Shuttle vuelva a volar repetidamente a lo largo de los años en condiciones de seguridad hacen falta revisiones y mejoras tan profundas que el coste de cada misión sigue siendo muy elevado.


Lanzamiento de la misión Discovery STS141

Los soviéticos optaron por un concepto más clásico: siguieron desarrollando sus cápsulas tipo Soyuz, que son lanzadas por cohetes fabricados en serie a un coste relativamente bajo. En los años 80 intentaron copiar el diseño de los Shuttle americanos, pero su nave Buran acoplada a un cohete Energya sólo realizó un vuelo de prueba. La crisis de la URSS impidió el desarrollo del sistema, pese a sus ventajas.


Los Shuttle americanos han realizado ya numerosas misiones con éxito. Pero desgraciadamente adolecen de defectos de diseño que los hacen más vulnerables de lo que sería aceptable. No olvidemos que el diseño básico es de los años 70 del pasado siglo. El primer defecto grave afectó a los motores de combustible sólido: un error de diseño en unas simples juntas de caucho provocaron que el Challenger estallara durante el lanzamiento en enero de 1986. A pesar de la gravedad del accidente, el defecto era relativamente simple y fue corregido rápidamente. Pero hay otro problema de diseño mucho más serio: el Shuttle despega acoplado al gigantesco depósito de hidrógeno y oxígenos líquidos, que sobresale claramente por encima de la nave. Este depósito se encuentra a temperaturas criogénicas por lo que, a pesar de los aislantes, se forma hielo en su superficie cuando se encuentra en la rampa de lanzamiento. Al encender los motores, gruesos bloques de hielo se desprenden y golpean contra la estructura del Shuttle, produciendo daños en el aislamiento térmico. Este problema ha ocurrido desde los primeros días del Shuttle, y siempre se consideró normal que algunas losetas térmicas se desprendieran. Pero en el último lanzamiento del Columbia, en 2003, un bloque de hielo dañó el borde de ataque de una de las alas. En la reentrada, el gas a altas temperaturas penetró por allí y llevó a la destrucción completa de la nave. Este problema podría haber sucedido, de hecho, en cualquier otro vuelo anterior.


Astronautas realizando operaciones de mantenimiento en el HST en 1997

NASA reaccionó rediseñando el tanque de combustible. Durante el último vuelo del Discovery el pasado otoño se probó el nuevo diseño, pero para desesperación de los ingenieros de NASA, gruesos bloques de hielo volvieron a caer sobre el Shuttle, forzando una reparación en órbita de los paneles dañados. Dentro de unas semanas se procederá a una nueva prueba con el Discovery. En esta ocasión los ingenieros esperan que los problemas se hayan solucionado.


No sólo los ingenieros lo esperan. Mientras el problema no esté bajo control, NASA decidió que los Shuttle sólo volarían a la ISS, de manera que si se detecta algún daño los astronautas podrían refugiarse allí y retornar mediante una cápsula Soyuz que permanece permanentemente atracada. Esto implica que hoy por hoy NASA no autoriza que el Shuttle visite el HST, una visita necesaria para reemplazar los giróscopos e instalar nuevos instrumentos. Sin esta visita será difícil que el HST pueda continuar sus operaciones mucho más allá de 2008. De hecho, sin el empuje periódico del Shuttle, el HST acabará cayendo al océano de manera descontrolada en un plazo relativamente corto.


El Shuttle Discovery atracado en la ISS durante su último vuelo


Esperemos por lo tanto que NASA vuelva a poner en operación su flota de Shuttles, que sean capaces de terminar la construcción de la ISS, y que puedan volver a dejar el HST en condiciones óptimas de funcionamiento dentro de un par de años.



4:02 | gestionado por David Barrado y Benjamín Montesinos | Enviar comentario (8)