LoginRSS 2.0 Feed

jueves, 01 de junio de 2006

Benjamín Montesinos

La semana pasada se anunció la concesión del Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Tecnológica a Juan Ignacio Cirac, investigador del Instituto Max Planck de Óptica Cuántica, en Alemania. ¿Han sabido los medios de comunicación explicarnos los logros de Cirac y su equipo?

El día que se dió esa noticia decidí ver el informativo de la noche de "la cuatro", excelente programa donde se ve la mano de su responsable. Iñaki Gabilondo anunció en el resumen que iba a haber dos entrevistas interesantes durante el programa, una a Juan Ignacio Cirac  y otra a Mario Vargas Llosa, por su última novela "Travesuras de la niña mala".

Estupendo, me dije, y esperé. Cuando se informó del Premio Príncipe de Asturias, Gabilondo dijo -cito casi textualmente- "...es muy difícil explicar lo que este investigador hace, sin embargo vamos a preguntarle para que nos diga qué reportarán sus trabajos...". En una grabación de una conversación telefónica, ilustrada con la misma foto que se muestra en esta nota -no hubo intercambio de preguntas y respuestas- Cirac, en 15 segundos dijo que "...una de las cosas en las que se avanzará será en la rapidez con la que los ordenadores harán sus operaciones...". Punto.

A renglón seguido, en un lujoso plató, casi 15 minutos de entrevista a Vargas Llosa. ¡Ojo!, no digo que sea excesivo. Vargas Llosa es un fenomenal escritor y se merece esto y más. Sólo quiero plasmar el desequilibrio entre el tratamiento a la obra de una persona y de la otra. En los últimos días, y en muchos medios de comunicación, he oído bastantes entrevistas a este escritor, dando detalles de su novela, y ninguna a nuestro investigador.

El "...como es muy difícil de explicar..." es un lugar común que afecta a las noticias de ciencia. Los medios de comunicación, y en particular la televisión, deberían darse cuenta de que existen potentísimos medios de infografía audiovisual que pueden ayudar a explicar de forma sencilla lo complicado, pero quizás en las redacciones están en otras cosas (sin ir más lejos deberían reflexionar en muchas de ellas acerca de la búsqueda de carroña y de la ausencia de ética en el tratamiento de la enfermedad de Rocío Jurado, fallecida hoy).

Vivimos en una sociedad cuanto menos, extraña, en cuanto a la valoración de la ciencia: ¿cuántas horas se decicaron a cubrir el Premio Príncipe de Asturias de Fernando Alonso el año pasado? ¿cuántas este año al premio de Pedro Almodóvar?...  una sociedad donde no se considera analfabeto cultural a alguien que no sabe qué es la ley de la Gravitación o que no conoce, aunque sea a nivel muy básico, en que se fundamentan las ideas de Einstein, no es una sociedad con verdadera cultura, y si los medios de comunicación no colaboran a paliar esta situación nunca avanzaremos en ese sentido.

10:05 | gestionado por David Barrado y Benjamín Montesinos | Enviar comentario (7)