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jueves, 18 de mayo de 2006

David Barrado y Navascués

Aunque el título indica que existen carreras científicas en ambos países, lamentablemente no estoy muy seguro que así sea en el caso español.

La reflexión viene de una feliz noticia: la pareja de un compañero ha sacado una plaza de investigador en el país vecino. Curiosamente,  el año pasado se presentó a la convocatoria de investigadores postdoctorales del programa Juan de la Cierva y su solicitud fue rechazada.

¿Qué ocurre? ¿Acaso el sistema español de I+D es más estricto que el francés a la hora de seleccionar un investigador? Allí se consiguen plazas permanentes con algo más de 30 años, cuando aquí hay que tener más de 40, y eso si  se es afortunado. Allí la competición es abierta. La endogamia, por los casos que conozco, es reducida. Las plazas salen perfiladas, pero no en exceso para no desvirtuar el proceso de selección. Aquí salen plazas con cuentagotas. La endogamia sigue  campando a sus  anchas en numerosos departamentos. Los derechos de investigadores pre y postdoctorales son muy limitados. Los sucesivos gobiernos no cumplen promesas reales ni compromisos morales (como en el caso de la estabilización de los contratados del programa Ramón y Cajal ). En definitiva, no hay una política científica que merezca ser llamada así.

Mi compañero y su pareja, que hasta ahora "disfrutaban" de contratos temporales, se marcharán en los proximos meses, emigrarán hacia mejores lares, más propicios para sus carreras profesionales y para el hijo que esperan. España perderá a dos investigadores por no haber sabido ofrecer alternativas adecuadas.

¿Por qué somos diferentes?¿En qué se equivoca la sociedad española?

ENLACES:
Los investigadores del programa Ramón y Cajal en el área de Astrofísica
Réquiem por un investigador
Francia y España: diferentes tipos de carreras científicas
A golpes: los investigadores RyC, su estabilización y los jueces
Más sobre los investigadores del programa Ramón y Cajal 
"¡Que inventen ellos!". Sobre la investigación y los contratados del programa "Ramón y Cajal"

11:00 | gestionado por David Barrado y Benjamín Montesinos | Enviar comentario (7)

Benjamín Montesinos y David Barrado

Nuestra más efusiva felicitación al Barcelona por su brillante victoria en la final de la Champions. Y al Sevilla, a Nadal, a Pedrosa, a Alonso. A todos los deportistas que con su esfuerzo y superación alcanzan  cotas que nos hacen soñar. Pero, ¿cuándo brillarán  los científicos españoles en la arena internacional? ¿será posible que la sociedad  se vea motivada por sus  logros?

Esta mañana hemos escuchado las declaraciones del Presidente del Gobierno. Estaba emocionado por los recientes éxitos del deporte español, que parece que alcanza metas épicas. Casi diríamos que nuestros tercios recorren nuevamente el mundo. A nosotros, como a la mayoría de nuestros conciudadanos, nos alegran estas victorias. Sin embargo, creemos que debemos ponerlas en su justo contexto.

En primer lugar, representan algo efímero, y creemos que estos deportistas ni siquieran son referentes como modelos de superación personal dentro de nuestra sociedad, aunque hay que reconocer que en algunos casos sí que muestran que con trabajo se puede salir de entornos humildes para llegar arriba. Por otra parte, llama poderosamente la atención el desequilibrio entre esta serie de victorias deportivas (que no es la primera vez que ocurre), y la escasa repercusión internacional de nuestros científicos (con algunas excepciones en ciertos campos). Hace unos años, después de unos Juegos Olímpicos hubo una pregunta parlamentaria acerca del pobre resultado, de acuerdo a las perspectivas antes del evento, en cuanto al número de medallas conseguidas. Nunca, que nosotros sepamos, se ha hecho una interpelación en el Parlamento ante el escaso número de, por ejemplo, Premios Nobel españoles en ciencia, comparados con países de nuestro entorno como Francia, Alemania o Italia.

Lo que es aun mucho peor. No se trata de tener una prima donna que brille, que deslumbre. Lo que falta es el tejido científico y tecnológico que nos permita competir en el difícil mundo  que se nos avecina. Y como sociedad no somos conscientes de ello, de nuestras carencias. Si no hay diagnóstico adecuado, será imposible dar con la solución.

¿Llegará el día en el cual un Presidente de Gobierno, o el ciudadano de a pie, se congratule  porque  equipos españoles son reconocidos internacionalmente, porque la marca "made in Spain" representa calidad, innovación e imaginación?

5:40 | gestionado por David Barrado y Benjamín Montesinos | Enviar comentario (3)