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miércoles, 17 de mayo de 2006

David Barradso y Navascués

Desde que empecé mis estudios de doctorado, desde que realicé mi primera campaña de observación, he ido a la búsqueda del "rayo verde". ¿Leyenda, realidad? No creería su existencia hasta verlo con mis ojos. Me constó varios años, pero finalmente tuve mi primer avistamiento hace pocos, desde el observatorio de Las Campanas, en Chile. A poco kilómetros se encuentra el observatorio europeo de La Silla, desde tomé hace unas semanas estas fotografías y videos del  fenómeno.



Algunos de los telescopios, vistos desde la residencia (dirección Este)

En realidad he visto el rayo verde en varias ocasiones antes de reconocerlo, aunque no fuera  consciente. En primer lugar, si no se observa de la manera adecuada, es difícil percatarse de ello (mirar al Sol, aunque sea varios segundos durante la puesta del mismo, puede  evitar la detección, debido a la impresión que deja en la retina). Además, nunca ha sido verdaderamente espectacular, un fogonazo de color verde intenso que unos pocos afortunados han experimentado. Todo lo más, cambios de todo verdoso e incluso grisáceo.  Más aun, una distracción o un desafortunado parpadeo en el momento crucial puede frustrar la caza. De hecho, me ha ocurrido en un par de ocasiones que varios compañeros lo han visto cuando yo he sido incapaz por estos motivos.


Puesta de Sol desde La  Silla, el 23 de abril del 2006. En la secuencia de imágenes, el Sol se encuentra muy elongado, casi aparece como una delgada línea paralela al horizonte.

Sí, hay que ser algo afortunado para que las condiciones atmosféricas sean las adecuadas, pero la persistencia también tiene su premio. Durante mi pasada estancia en La  Silla, pese a sus excepcionales condiciones como observatorio astronómico (debido a su localización en el desierto de Atacama) no puedo decir que hay podido disfrutar de un gran espectáculo. Pero sí que he visto unas impresionantes puestas de Sol, presentando éste en algún caso grandes deformaciones (incluso viéndose como una línea contigua al horizonte, como indica una de las fotografías tomadas con una pequeña cámara digital ).


Puesta de Sol desde La  Silla, el 24 de abril del 2006. Nótese que en un solo día el punto de contacto entre el Sol y el horizonte se ha desplazado perceptiblemente. El Norte se encuentra a la derecha de la secuencia. Esto es, en este hemisferio se encaminan hacia en solsticio de invierno.

Además, fui capaz de tomar un par de videos en noches consecutivas donde sí que se atisban pequeños fogonazos de distintos colores, a pesar de la baja resolución espacial y del movimiento de la cámara. En uno de ellos el limbo superior del Sol aparece y desaparece varias veces, como si él durara entre dejarnos o no, hasta finalmente permitir  que la noche se adueñe del cielo, tal vez para fortuna de los astrónomos y de los románticos.

PD: Fotos y videos no han sido procesados de modo alguno, salvo para crear los dos mosaicos de imágenes.

Video de unos 25 megas, puesta de Sol

Video de unos 40 megas, puesta de Sol

APENDICE:
- A la búsqueda del "Rayo Verde": imágenes y videos desde el observatorio de La Silla
- "Rayo verde": algunos diagramas explicativos
- "Rayo verde" de colores: fotografías
- ¿Qué hay de cierto sobre la leyenda del rayo verde?

-El rayo verde, por Jaime Zamorano

12:28 | gestionado por David Barrado y Benjamín Montesinos | Enviar comentario (16)

David Barrado y Navascués

(2 de mayo del 2006)
A 5200m, junto al refugio de piedra del pequeño promontorio, contemplo nuevamente el cielo austral. Más limpio, más profundo si aun cabe. Recortado sobre el horizonte irregular de esta noche sin Luna, veo el perfil del Huayna Potosí, 900 metros más arriba. Una cumbre que yo no alcanzaré hoy.


No es la primera vez que me siento  derrotado. Ahora es el mal de altura,  que puede aparecer en cualquier momento. En otras situaciones son distintas circunstancias. En mi carrera profesional me encontrado ante momentos similares. Una propuesta de observación, muy importante desde mi punto de vista, muy trabajada, que es rechazada por un comité de asignación de tiempo. Mal tiempo durante una campaña crucial, que impide la recolección de observaciones. Algún que  otra posición como investigador  postdoctoral cuando era más joven. Resultados científicos que no salen, datos que no sé cómo interpretar, que no comprendo; cuya esencia se me escapa. Un problema más sin respuesta. Un grupo competidor que es más rápido, más afortunado. O tal vez mejor. Y que encuentra soluciones antes que yo  a las mismas  cuestiones sobre las que trabajo.


El Huayna Potosí, un pico andino de 6088m localizado en las cercanias de La Paz, en Bolivia. La foto fue tomada a 4700m.

Miró a las estrellas y me interrogo por la razón, si existe. Ellas titilan en ese cielo  prácticamente negro. Esta vez callan.


Los últimos 900m del Huayna Potosí, vistos desde cerca del último campamento a 5200m.

No, hoy no superaré esta meta. Como otras en ocasiones diferentes.  En la montaña, en la Ciencia, en la vida, hay que saber cuando, momentáneamente, te han superado. Y volverlo a intentarlo más tarde.

5:43 | gestionado por David Barrado y Benjamín Montesinos | Enviar comentario (4)