LoginRSS 2.0 Feed

lunes, 03 de abril de 2006

David Barrado y Navascués

Se acerca la temida fecha. El día 30 ya esta aquí y debo presentar la memoria justificativa de mi proyecto, incluida la económica. ¿Merece la pena tanto esfuerzo? ¿Soy un científico, un gestor o un burócrata más?


He de confesar que, contrariamente a la mayoría de los investigadores que conozco, a mi me gusta la gestión de proyectos. Las labores de escribir propuestas, identificar objetivos, coordinar tareas, optimizar recursos, organizar estrategias, no me son, ni mucho menos, desagradables. Hasta cierto punto es sorprendente, porque muchos científicos pecamos de ser lobos solitarios. Sin embargo me gusta trabajar en equipo, y trabajar casi desde cualquier rol.

Sin embargo... Siempre hay problemas que quedan mas allá de mi comprensión. La ineficacia administrativa es uno de ellos. No comprendo que el papeleo pueda llegar a ser un obstáculo para desarrollar cualquier actividad investigadora (o, sencillamente, cualquier actividad). Y no puedo aceptar que no se busquen soluciones cuando la misma situación se repetirá después de unos meses.

Ahora estoy escribiendo la memoria cientifico-técnica. Fácil. Ya llevamos con el desarrollo de este instrumento tres años y creo saber como explicar los resultados a los responsables del MEC, que ponen los recursos económicos. Lo verdaderamente kafkiano (reconozcámoslo, Kafka tendría que haber sido español) es la justificación económica. El sistema ha cambiado, y ahora hay que proporcionar al MEC información completa sobre cada gasto. Nombre de proveedor, CIF, fecha real de pago, número de factura, etc. Como es algo nuevo en mi instituto (una OPI peculiar) no saben como proceder. Todos estos datos parece ser que no están centralizados, y nadie tiene acceso a todos ellos. Desde luego, ésta no es mi labor. Ya casi no me queda tiempo para proseguir con  mis investigaciones y el poco del que dispongo no voy a malgastarlo persiguiendo papelitos. Hay muy buena disposición por parte de la gran mayoría de los administrativos, pero obviamente no es suficiente. De hecho la situación se ha convertido en un problema circular: A me manda a B, quien me remite a C, para a su vez redirigirme a A.

Kafkiano, si. Llevo ya días dando vueltas, y no veo cerca la solución. El problema es que como investigador principal del proyecto soy yo el responsable. Por una parte me gusta cumplir mis compromisos. Por otra, si no lo hago, me arriesgo a no recibir más financiación. Ahora, para terminar este instrumento, o en el futuro.

Me pregunto: ¿merece la pena tanto esfuerzo, tantos dolores de cabeza? Los políticos y la sociedad en su conjunto se han quejado por sistema de que los científicos y tecnólogos no nos coordinamos, que no existen grandes grupos y que no se hace desarrollo instrumental. Bien, aun reconociendo que queda por recorrer un largo camino, éste ya se ha comenzado. Pero las trabas que pone el sistema en ocasiones parecen insalvables. ¿Será posible desatar este nudo o tendrá que venir un alejandro para  que lo corte? O dicho de otra forma, ¿es suficiente con poner dinero o habría que cambiar el sistema de I+D?


PD: Cuando transcribo esto a la bitácora, ya han pasado unos cuantos días de la dichosa fecha límite. No fue la única, entre medias he tenido que enviar varias propuestas de observación a distintos observatorios. Hasta hoy no he dispuesto de tiempo suficiente. ¿Ciencia? Hace muchos días que no hago.

14:00 | gestionado por David Barrado y Benjamín Montesinos | Enviar comentario (3)

David Barrado y Navascués

Parece ser que tendrá que ser a golpes, aunque sea  los que da un juez cuando dicta sentencia. Varias docenas de investigadores del programa Ramón y Cajal del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han decidido  llevar a los tribunales al propio CSIC y al MEC para conseguir su estabilización.


Aunque personalmente no comparto las formas (no soy un experto en contratación, pero no creo que la demanda prospere, y tampoco creo que éste sea el mejor momento), obviamente este hecho significa algo. Que parte de  un colectivo de investigadores, cuya media de edad se aproxima a los cuarenta, que ha superado varias evaluaciones independientes de  manera casi anual, y que representa una parte significativa de la investigación que realiza el propio CSIC, tenga que recurrir a estas medidas, indica que algo anda mal, muy mal.

El CSIC argumenta que este año ha aumentado el número de plazas (plazas que por otra parte están siendo definidas  en su mayor parte con los perfiles de los  RyC del Consejo, cerrando paso a otros investigadores tanto de fuera como de dentro de la propia institución). El MEC indica que ya tiene un programa específico para incentivar la contratación indefinida de investigadores de alto nivel ("Programa I3"). Programa que según mi parecer sólo sirve, de momento, para las universidades que han firmado convenios con el Ministerio, ya que OPIs como el  CSIC o el INTA no pueden realizar contrataciones laborales indefinidas.

Lamento la poco implicación por parte de otros estamentos. Desde las asociaciones profesionales (¿Cuántas se han manifestado al respecto?¿Cuántas están haciendo presión ante el MEC a diferentes niveles) pasando por los propios compañeros con situación laboral estable (científicos y profesores titulares, entre otros).

La situación de los RyC ya ha sido denunciada en la prensa nacional e internacional en varias ocasiones. Incluso la prestigiosa revista "Nature" sacó hace tiempo una reseña sobre este tema (no muy precisa desde mi punto de vista). ¿Será necesario que vuelva a  ocurrir algo semejante para que las personas que tienen capacidad de decisión hagan algo más? Tanto la dirección del CSIC como el MEC debieran tomar notar y no limitarse a decir que ellos ya han articulado las medidas oportunas para evitar que estos científicos se vayan a la calle cuando sus contratos terminen. Ni las medidas actuales son suficientes, ni un país con un nivel tan reducido de  investigadores puede permitirse el lujo de perder a un número significativo de los mismos, gente  que ya se ha asentado en el sistema español de Ciencia y Tecnología y que en un número apreciable de casos son los responsables de sus propios grupos de investigación.

Ya quedan pocos meses. El próximo 15 de noviembre expirarán los primeros contratos RyC. ¿Qué piensan hacer los diferentes estamentos implicados?



13:51 | gestionado por David Barrado y Benjamín Montesinos | Enviar comentario (8)