# re: Arte del presente, arte del futuro
09/11/2006 0:36 por
Internet y la televisión son dos soportes que han sido revolucionarios, cada uno a su modo, pero que están separados por una serie de diferencias que condicionan su evolución y la relación que los usuarios podemos tener con ellos.
Abordando estas diferencias desde una perspectiva amplia (más allá del arte), la televisión era (es) un medio de comunicación de masas que tiende consumirse cada vez más de forma individual. Internet se consume de forma individual, hay que decidir dónde se quiere ir y las opciones que ofrece son amplísimas. Sin embargo, cuando lo usamos, no nos limitamos a recibir información. La mayoría de las veces, tenemos la vía de la participación abierta. Por eso, no puedo estar de acuerdo con una de las citas de Brea que dice: "que Internet se televisice, se someta a las lógicas del medio de comunicación de masas, parece, ciertamente, su más inmediato futuro". La tendencia me parece más bien la contraria. Me parece más fácil que la televisión se internetice. Al menos lo intenta. La TDT promete muchos de los bienes que ya disfrutamos en la Red: interactividad, una oferta más amplia... Probablemente planteará algunos de los problemas que no acaban de resolverse en el ciberespacio, sobre todo en materia económica, pero eso es otro tema.
¿Qué pasa con el net.art? Estoy de acuerdo en que es imprescindible que existan unas instituciones artísticas que sean garantes de que el arte efectivamente lo es. La existencia de unas vías de legitimación del arte me parece prácticamente implícita en la palabra "obra de arte". Pero también creo que el medio Internet ha introducido novedades a tener en cuenta y que pueden contribuir al desarrollo del arte. Primero, cada uno puede exponer sus creaciones (reconocidas como arte o no), de manera que supone una nueva forma de compartir experiencias creativas (no hablemos de arte aún). Segundo, no es un medio pasivo (como era la televisión). Internet permite la creación de nuevos foros y puntos de encuentro en los que compartir, discutir o charlar sobre arte. Tercero, las propias "instituciones artísticas" van ramificándose y buscando su hueco en la red, que hoy por hoy no suele ser más que un mero escaparate, pero que podría convertirse en un nuevo punto de encuentro y, además, legitimado.
A pesar de la saturación tremenda de "cosas" (información, desinformación, imágenes, experiencias...) que supone Internet, creo que en este cajón de sastre de dimensiones infinitas (como la vida misma), el arte puede (y debe) encontrar su espacio y explorar nuevas fórmulas.