LoginRSS 2.0 Feed

martes, 29 de abril de 2008

Con este título se celebrará, del 5 al 21 de mayo, un ciclo de conferencias en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.


Se trata, sin duda, de un campo que despierta cada vez más interés. Personalmente, creo que, al menos de momento, el despliegue técnico y tecnológico se está imponiendo al discurso artístico; la capacidad de fascinación a la de reflexión. Quizá sólo sea un problema temporal, pero las experiencias pasadas en una dirección similar son, creo, un buen argumento para no demorar más la tarea de problematizar -artística y tecnológicamente, claro, pero también social, cultural, económica y políticamente- este espacio híbrido. Este ciclo será, indudablemente, un buen termómetro del estado de la cuestión.

Daniel A. Verdú Schumann

7:40 | gestionado por Daniel A. Verdú Schumann | Enviar comentario (0)

martes, 25 de marzo de 2008

Los días 24 y 25 de abril se celebrará en Bilbao la tercera edición de Technarte, una conferencia internacional sobre Arte y Tecnología. En ella se presentan nuevos usos creativos de las nuevas tecnologías, pero también acercamientos teóricos al tema. Una prueba más del interés que suscita este campo híbrido.

Daniel


7:07 | gestionado por Daniel A. Verdú Schumann | Enviar comentario (0)

martes, 05 de febrero de 2008

Se ha fallado recientemente el X Concurso Internacional Arte y Vida Artifical VIDA 10.0. El viejo sueño-pesadilla de la fusión absoluta de arte y vida -que puede rastrearse desde los desnudos de Tiziano supuestamente pintados con carne humana hasta las obras de Tracey Emin, pasando por "El retrato de Dorian Grey" o las esculturas vivientes Gilbert & George- se hace, cada año, un poquito más real...


Un sarcófago-almacén de recuerdos, una forma de biomasa cultivada en laboratorio y unos robots que se mueven siguiendo impulsos luminosos son las propuestas ganadoras de esta edición: una buena muestra de los fantasmas que pueblan ese territorio fronterizo entre lo orgánico y lo inorgánico, lo vivo y lo muerto, lo real y lo ficticio, que es a la vez tema y locus del concurso. Y un buen ejemplo, también, de los espectros que asaltan nuestra mente y nuestro espíritu cuando nos acercamos a los límites de lo establecido (por la Naturaleza, la Cultura, o el híbrido que quiera que estemos empezando a crear).

No estoy seguro de cuál es el papel que pueden o deben jugar en este terreno los artistas, si es que es posible seguir utilizando las antiguas divisiones del "trabajo" en este ámbito. Es evidente que a ellos no les va a tocar la parte del león: jugar, al menos en serio, a ser dioses (o doctores Frankenstein, eso el tiempo lo dirá). Esa labor está sin duda reservada a instituciones socialmente más prestigiosas y económicamente más poderosas. Queda por saber si el Arte va a ejercer en este caso de fiel esbirro, tonto útil, pepito grillo, mero cronista, despreocupado bufón u oteador responsable. Para esto último, sin embargo, sería imprescindible que los artistas no olvidaran que su reino es el de la ficción. Y ésa es una concesión que no sé si están dispuestos a realizar.

Daniel A. Verdú Schumann

9:11 | gestionado por Daniel A. Verdú Schumann | Enviar comentario (0)

viernes, 05 de octubre de 2007

Acaba de publicarse el Libro blanco de la interrelación entre Arte, Ciencia y Tecnología en el Estado español. Es un exhaustivo diagnóstico del estado actual de dicha interrelación en los ámbitos académico, investigador, productivo y divulgativo, con el fin de "sugerir las recomendaciones adecuadas para  favorecer su impulso y mejor desarrollo". Un paso más en la "normalización" de este espacio que aspira a desdibujar los límites entre disciplinas. Bienvenido sea.

Daniel A. Verdú Schumann


11:55 | gestionado por Daniel A. Verdú Schumann | Enviar comentario (1)

lunes, 01 de octubre de 2007

Si hay dos figuras en el siglo XX que encarnan como nadie la idea de "genio" en los campos de la Ciencia y el Arte, ésas son sin duda las de Albert Einstein y Pablo Picasso. Un libro reciente (MILLER, Arthur I.: Einstein y Picasso. El espacio, el tiempo y los estragos de la belleza, Barcelona, Tusquets, 2007) les dedica un sugerente estudio paralelo. Aquí puede leerse una reseña.

Daniel A. Verdú Schumann


12:12 | gestionado por Daniel A. Verdú Schumann | Enviar comentario (1)

martes, 15 de mayo de 2007

Retomo el blog después de una inevitable y (a mi pesar) prolongada ausencia. Desde mi última entrada, han tenido lugar algunos hechos que espero poder comentar en futuros posts: la inauguración del Monumento a las Víctimas del 11-M, la apertura de la ampliación del Museo del Prado, la nueva protesta à la San Sebastián de Carmen Cervera contra la tala de árboles delante del Thyssen, la creación de LABoral Centro de Arte y Creación Industrial de Gijón, y varios más. Y ahora, además, elecciones municipales y autonómicas a la vuelta de la esquina...


¿Alguien ha oído a algún candidato hablar de cultura en su programa? ¿Qué ha sido de aquella brillante paráfrasis de Sánchez Ferlosio que rezaba -grosso modo- que cuando un político (a la sazón socialista, aunque en este caso la filiación es irrelevante) oye la palabra "cultura", extiende un cheque en blanco? ¿Ni siquiera nos queda ya el cheque? ¿Será cierto que en Francia, donde Malraux lo creó en 1959, se ha pensado últimamente en eliminar el Ministerio de Cultura? ¿Qué significa que haya países poco sospechosos de abogar por la incultura, como Alemania, que carezcan de él? ¿Alguna sugerencia?

Daniel A. Verdú Schumann

 

9:47 | gestionado por Daniel A. Verdú Schumann | Enviar comentario (1)

jueves, 15 de febrero de 2007

Como cada febrero vuelve ARCO, y los diarios se llenan de artículos sobre el arte y su mundo. Dos sugerencias en El País de hoy: el artículo "El arte sagrado", de Luis Fernández-Galiano (por desgracia no disponible en abierto), que como siempre combina una deslumbrante sensibilidad hermeneútica con una de las más certeras y elegantes prosas de nuestro país, y el chiste -más fácil de lo habitual en él- del siempre ácido Roto. De regalo, una viñeta genial, rescatada por Paula (muchas gracias) del hiperespacio, que viene muy al caso:

Daniel A. Verdú Schumann


17:51 | gestionado por Daniel A. Verdú Schumann | Enviar comentario (1)

jueves, 01 de febrero de 2007

Miquel Barceló, el único integrante de aquella generación de pintores de los ochenta (entonces sin duda sobrevalorada, hoy quizá recordada con excesiva condescendencia) que ha logrado consolidar su carrera dentro y fuera de nuestras fronteras, presenta estos días en la Catedral de Palma de Mallorca su último trabajo, un monumental "retablo" de cerámica sobre el milagro de los panes y los peces. La casualidad ha hecho que coincida este evento con la soberbia exposición de Tintoretto en el Museo del Prado. "¿Y...?", se preguntarán muchos.


A Barceló y Tintoretto, salvando todas las distancias -no siendo la menor de ellas los siglos que separan a uno de otro-, les une una misma concepción de la pintura, del arte y del artista. Ambos son pintores proteicos, barrocos, exaltados y exuberantes. Abordan su trabajo con una furia creadora y una virulencia expresiva poderosísimas, no siempre sujetas al criterio de la razón, la belleza o incluso el buen gusto imperante en cada una de sus épocas. De hecho, Barceló se declara explícitamente heredero de Tintoretto, y con él de toda una tradición artística en la que el pintor es una especie de demiurgo, creador antes de vida que de objetos, un sujeto dominado por una pulsión creativa casi incontenible que su sagaz y fértil mente es no obstante capaz de domar. Con este punto de partida y apoyándose en un sustrato cultural que conocen muy bien, esta estirpe romántica de artistas -cuyo paradigma es, evidentemente, Picasso- juega a construir, destruir, reconstruir y deconstruir el mundo y la vida en sus obras una y otra vez.

Si en tiempos de Tintoretto su libertad y su energía a la hora de afrontar temas canónicos resultaba ya llamativa, hoy en día la manera de afrontar la labor artística de Barceló resulta casi disparatada, de puro ingenua. Reclamar para sí los valores del artesano y el obrero, del panadero y el pescador, es cuanto menos una broma (sino directamente una ofensa, una forma de "rebajar" el arte) en un momento en el que tantos parecen estar de acuerdo en la muerte del arte -más bien su suicidio- por "filosofización". Convertido éste en mera idea sometida al incesante flujo de intercambios simbólicos y económicos de la sociedad de las TIC, la imagen de un pintor manchado de arcilla y pintura que ha elaborado un mural gigantesco y tridimensional para la capilla de una catedral es tan arcaica que resulta casi grotesca.

Y, sin embargo, nadie está inmunizado contra una propuesta semejante, contra esa idea del arte según la cual las obras recrean la vida, otra vida, y nos hacen saborear, durante unos instantes, el sueño feliz de una existencia mejorada. Si el espectador actual se sigue emocionando ante El Milagro de los Panes y los Peces de Tintoretto, ¿qué le hace pensar que está vacunado contra el de Barceló? ¿Hegel, Duchamp, Danto?

El misterio del arte es su capacidad de seducirnos pese a nosotros mismos, pese a nuestras ideas preconcebidas y nuestro apego por el deber ser de las cosas -y entre ellas, del arte- aquí y ahora. Como le ocurre al artista, la relación del intelecto con el espíritu no es siempre -menos mal- de dominación. Ni ante la vida, ni ante el arte que recrea la vida. Para la muerte del arte todavía queda mucho. Aunque su pronóstico siga siendo reservado.

Tintoretto: El Milagro de los Panes y los Peces, c. 1545-1550.

Daniel A. Verdú Schumann

10:52 | gestionado por Daniel A. Verdú Schumann | Enviar comentario (1)

martes, 09 de enero de 2007

Mientras el Louvre pone en marcha una política de franquicias similar a la del Guggenheim de Nueva York, provocando el comprensible enfado de la mayoría de los especialistas e intelectuales franceses, el Ministerio de Cultura español propone un documento sobre "Buenas prácticas en museos y centros de arte". "Pero, ¿tan mal están las cosas en el mundo de los museos?", se preguntarán algunos. Depende de qué entendamos por "mal" y por "museos". Cosas de la democratización de la cultura, la institucionalización de la vanguardia y la economía postindustrial. Concebir y gestionar los museos como empresas tiene estos inconvenientes...

Daniel A. Verdú Schumann


18:05 | gestionado por Daniel A. Verdú Schumann | Enviar comentario (2)

martes, 31 de octubre de 2006

Uno de los últimos suplementos culturales de El País daba cuenta de un fenómeno en alza: el arte realizado con nuevas tecnologías. No se trata sino de la (pen)última versión de la intensa relación que el arte ha mantenido históricamente con las innovaciones técnicas y tecnológicas de cada época; con el interés añadido, en este caso, de que dichas innovaciones prometen alterar no sólo la materialidad de la obra, sino también la circulación y los modos de recepción de la misma.


Me confieso bastante escéptico al respecto, menos por las potencialidades del new media art o el net.art que por los propios mecanismos que rigen nuestra relación con el arte, y que ya en ocasiones anteriores han dado al traste con propuestas similares. Creo que, una vez más, el arte sobrevalora su capacidad de influir en nuestros comportamientos sociales y modificarlos en su propio beneficio. No se trata de elegir entre ser apocalíptico o integrado, sino de reconocer los propios límites de una actividad que hace tiempo que dejó de estar llamada a cambiar el mundo, al menos en términos macropolíticos (de la polis). No es que no sea tiempo de utopías; es que quizá el arte no sea el cuerpo en que éstas deban encarnarse.

Daniel A. Verdú Schumann

13:28 | gestionado por Daniel A. Verdú Schumann | Enviar comentario (1)