Después de los últimos días
llenos de precipitaciones, hoy nuestro equipo ha disfrutado de una tregua que
ha concedido el clima.
Han aprovechado para visitar la
estación en el monte Reina Sofía. Para acceder hasta allí utilizan un camino
balizado en la dirección del refugio de las motos de nieve a 165m snm (donde
también tienen alguna experiencia en marcha), a partir de este punto dejan el
glaciar a mano izquierda para remontar la ladera del monte hasta alcanzar su
cumbre plana (275m snm), donde se sitúa el área principal de estudio formada
por una parcela analizada mediante el protocolo CALM (Circumpolar Active Layer
Monitoring) para el control y seguimiento de la capa activa del permafrost, y
cuatro perforaciones, dos de ellas profundas (15 y 26 metros) donde se estudia
el régimen térmico del permafrost. El conjunto forma parte de la red de medida
global TSP (Termal State od Permafrost).
Emplazamiento CALM (Monte Reina Sofía)
Emplazamiento perforación 26m (Monte Reina Sofía)
Los dos proyectos en los que
participa el equipo forman parte de los aprobados por el comité científico para
el IPY (International Polar Year), que finalizará, tras dos años de
actividades, el próximo mes de marzo.
Las actividades en la Isla
Livingston están casi concluidas. Sólo queda el volcado de datos de la estación
principal del Monte Sofía y la instalación de dos cámaras fotográficas, que se
realizará probablemente durante los primeros días de febrero antes del final de
campaña, cuando un miembro del equipo se traslade de nuevo a la Base Juan
Carlos I desde la Isla Decepción.
Tras un duro día de trabajo,
nuestros compañeros han tenido una grata sorpresa, la visita del navío
Argentino el avizo Sub-oficial Castillo que ha fondeado frente a la base.
Algunos miembros de la tripulación han bajado a tierra para visitar las
instalaciones de la BAE guiados atentamente por el jefe de Base.
Navío argentino avizo Sub-Castilla
Miembros de la dotación argentina
Al término de la jornada nos
cuentan ha comenzado a nevar de nuevo débilmente en los alrededores.
Nos despedimos viendo las
maravillosas vistas que el equipo nos ha enviado de la Isla Livingston.
